Se arma con excelencia, pero también se despieza

 
EXTRACTO GRATUITO

Ni lo intenten, van por todo. No es un eslogan político en medio de la frenética y ardorosa campaña rumbo a las PASO, del próximo fin de semana. La frase refleja el anhelo de River. Mira el calendario el técnico Marcelo Gallardo y observa que en el arranque del segundo semestre no hay huecos: la agenda le demandará un esfuerzo físico, mental y futbolístico al plantel; también sacrificarse en el mercado de pases, aunque esa es una tarea consensuada entre el director técnico y los dirigentes. Y ahí están los millonarios, sumando nombres de jerarquía y que exponen el ADN del club; ahí está el Muñeco, convenciendo con su mensaje y la propuesta a futbolistas de elite, y señalando quiénes pueden ser un auxilio cuando la rueda gire y los espacios para la recuperación sean breves. Entonces, los regresos de Javier Saviola y Lucho González se suman a la ya consumada vuelta de Pablo Aimar y la continuidad de Fernando Cavenaghi, todos apellidos que alimentan el imaginario del hincha con nuevas vueltas olímpicas. Las contrataciones de Nicolás Bertolo y Lucas Alario se presentarían como una revolución en otros equipos, pero quedan opacadas en este presente riverplatense. Hoy, además, se sellaría una nueva negociación: la del uruguayo Tabaré Viudez.

La Copa Libertadores es la principal meta de River, que también proyecta otros objetivos como la Suruga Bank, la Copa Argentina y el campeonato local, un póquer que empezará a jugar desde el viernes. La decisión de Saviola de no renovar el vínculo con Hellas Verona encendió las esperanzas: el Conejito repetirá con Aimar una fórmula de ensueño, 14 años después de su partida de Núñez. Ahí, Gallardo jugó su papel para acelerar la operación: el Muñeco, además de explicar qué pretende, semblanteó el apetito de gloria. Una reunión en Europa y otra en Buenos Aires resolvió la vuelta, por un año, con posibilidad a extender el contrato por dos temporadas más. Parecida fue la negociación con Lucho González, que retorna después de 11 temporadas. El volante, de reciente paso por Al Rayyan, de la segunda división de Qatar, tuvo charlas con Racing, club del que es hincha, aunque Gallardo lo convenció para que a los 34 años, y por dos temporadas, sea otro refuerzo que le agregue experiencia y calidad a un grupo que desea nuevas vueltas olímpicas.

Con trayectorias diferentes se sumaron Bertolo y Alario. Los inicios en Boca no le afectaron al volante, por quien River resarció con 10 millones de pesos a Banfield, dueño del...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA