Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo , 16 de Marzo de 2010, expediente 5.745/08

Fecha de Resolución16 de Marzo de 2010

Poder Judicial de la Nación “Año del bicentenario”

SENTENCIA DEFINITIVA Nº: 97768 SALA II

Expediente Nro.: 5.745/08 (Juzgado Nº 39)

AUTOS: “ARIAS, R.H. C/ UNIVERSAL ASSISTANCE SA. S/

DESPIDO"

VISTO

Y CONSIDERANDO:

En la Ciudad de Buenos Aires, el 16/3/2010, reunidos los integrantes de la Sala II a fin de considerar los recursos deducidos en autos y para dictar sentencia definitiva en estas actuaciones, practicado el sorteo pertinente, proceden a expedirse en el orden de votación y de acuerdo con los fundamentos que se exponen a continuación.

El Dr. M.Á.M. dijo:

  1. Contra la sentencia de primera instancia que hizo USO OFICIAL

    lugar al reclamo inicial se alzan las partes actora y demandada a tenor de los memo-

    riales que lucen a fs. 293/300 y 302/034, replicados a fs. 308/309 y 311/315 respecti-

    vamente.

    A su vez, el perito contador (fs. 280) apela sus honorarios por considerarlos bajos.

  2. La Dra. S., en su pronunciamiento de fs.

    269/279 concluyó que, al no encontrarse controvertido que la demandada despidió al actor sin causa el día 27/10/07, correspondía hacer lugar a las indemnizaciones pre-

    vistas en los arts. 232, 233 y 245 LCT. Asimismo determinó que de la pericia conta-

    ble surgía que el accionante percibía una remuneración menor que la sus compañeros con idéntica categoría y que la accionada no pudo justificar en los términos del art. 81

    LCT, razón por la cual le reconoció el derecho a las diferencias reclamadas.

    La sentenciante de grado también hizo lugar al ítem diferencias por horas extras, dejando de lado el monto reclamado y fijándolo en la suma de $200, haciendo uso de la facultad prevista en el art. 56 LCT.

    A su vez, hizo lugar a la indemnización esta-

    blecida en el art. 2 de la ley 25.323 y la del art. 80 de idéntico ordenamiento. Rechazó

    la aplicación del art. 9 de la ley 25.013 y desestimó el planteo de inconstitucionalidad de la ley 23.928.

  3. Tal decisión motiva la queja de ambas partes.

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    Poder Judicial de la Nación “Año del bicentenario”

    Por una cuestión de orden metodológico trataré

    previamente los dos primeros agravios de la parte demandada y luego, en forma alter-

    nada los de ambas partes.

    La accionada se queja porque en la sentencia de grado se omitió el análisis de las declaraciones testimoniales, dado que a su entender,

    no se explicaron claramente los motivos por los cuales se desechó de plano la totali-

    dad de las mismas ni se identificó qué testigos no se tuvieron en cuenta a la hora de resolver. A su modo de ver, la Sra. Jueza a quo descartó las declaraciones testimonia-

    les porque fueron extremadamente beneficiosas para su parte, quedando al descubier-

    to que el reclamo del actor no pudo ser probado por sus colegas y compañeros de tra-

    bajo.

    Resalta que la sentenciante de grado no fundó su argumento precisamente ni conforme a derecho, ya que no le dio certeza a los dichos de los testigos de ambas partes los cuales no fueron impugnados.

    En mi opinión, este tramo de la pieza recursiva no constituye una auténtica expresión de agravios en el sentido exigido por el art. 116

    LO puesto que sólo evidencia una queja subjetiva, desgranando sus discrepancias propias de la parte vencida.

    La queja no se hace cargo del argumento central esgrimido por la sentenciante ni, sobre todo, demuestra que dicho argumento resulte errado. Así, la Dra. S. sostuvo que de los testimonios rendidos no surgían datos significativos para resolver la controversia y, por ello, analizó el informe del perito contador en el cual se cotejó la remuneración que percibía el actor con la de otros dos operadores de lo cual surgían las diferencias salariales, datos que fueron tomados de las fojas del libro de jornales de la propia demandada.

    Como se ve hasta aquí, lo esgrimido por el recu-

    rrente en el memorial en modo alguno constituye la crítica concreta y razonada que impone la norma adjetiva citada supra. Es más, dice que se descartaron las declara-

    ciones testimoniales porque le fueron extremadamente beneficiosas pero no explica a qué testigos se refiere ni en qué le resultaban favorables sus dichos.

    A esta altura cabe memorar que la expresión de agravios debe constituir una exposición jurídica que contenga el análisis serio, razo-

    nado y crítico de la sentencia recurrida. Allí el recurrente debe expresar los argumen-

    tos en los que funda la descalificación de los fundamentos en los que se sustenta la solución cuestionada, invocando aquella prueba cuya valoración se considera desacer-

    tada o poniendo de manifiesto la incorrecta interpretación del derecho declarado apli-

    cable a la controversia (art. 116 LO). En lo posible, debe demostrarse, punto por pun-

    to, la existencia de los errores de hecho o de derecho en que pudiera haber incurrido 2 Expte. N.. 5.745/08

    Poder Judicial de la Nación “Año del bicentenario”

    el juzgador y la indicación precisa de las pruebas y de las normas jurídicas que el re-

    currente estime le asisten (cfr. CNCiv., S.D., sent. del 20.11.75, pub. en J.A. 1976

    II pág. 241; C.N.Civ. y Com. Esp., S.I., in re "M., R. c/OrtsJ. y otros”, sent. del 2/4/80; esta S.I. in re "Tapia, R.S.C.R.,

    sent. 73.117 del 30/3/94 e in re “B., J. c/Embajada de la República de Polonia s/juicio sumarísimo” sentencia N° 87565 del 16/3/00, entre muchas otras.)

    E.C.J.C. que la expresión de agravios establece el alcance concreto del recurso y fija la materia reexaminable por el ad quem en las cuestiones de hecho y de derecho sometidas a la decisión del juez de primera instancia que sean cuestionadas (conf. arg. arts. 271 y 277 CPCCN). Su blanco es la sentencia respecto de la cual debe formularse una crítica frontal, concre-

    ta y argumentada tratando de demostrar los errores que se atribuyen al a quo en el ámbito en que se hayan cometido. En tal sentido, dicho tratadista enfatiza que, de la misma manera que la sentencia, la expresión de agravios que ha de controvertirla de-

    USO OFICIAL

    be observar a su turno los principios de plenitud y congruencia (conf. C.J.C.-

    lombo, Código Procesal Civil y Comercial de la Nación –anotado y comentado-

    Abeledo-Perrot, Bs. As. 1975, T.I., págs. 445 y stes.) .

    Ninguna de estas circunstancias ha sido observada por el recurrente en este tramo del recurso y en mi opinión esta insuficiencia recursiva basta para sellar la suerte adversa de la queja en este punto (conf. doct. art. 116 de la LO) razón por la cual voto por desestimar el agravio en cuestión.

  4. La demandada se agravia porque la Sra. Jueza a quo tuvo por válidas las diferencias salariales teniendo como referencia una pericia contable que, según su opinión, no aclara ni da por cierto que los trabajadores Zve-

    telman y D.D.F. percibieran salarios superiores al actor.

    Aduce que en la pericia contable (Anexo II)

    simplemente se acompaña una liquidación, en la cual se detallan dos columnas en las que se enumeran montos que supuestamente percibía un operador senior y cuánto percibía el actor, es decir que, a su entender, en momento alguno se explicó de dónde surgían dichos montos o si pertenecían a Z. o F..

    Refiere que resulta arbitrario desechar las de-

    claraciones testimoniales por no tener sustento alguno, a pesar de que la propia sen-

    tenciante haya dicho que no se probó diferencia salarial y horas extras y se le otorgue valor supremo a una pericia contable que está confeccionada defectuosamente.

    Seguidamente agrega que, la magistrada de grado utilizando la facultad que le confiere la ley (art. 56 LCT) estima caprichosa-

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    Poder Judicial de la Nación “Año del bicentenario”

    mente que la suma adeudada es de $200 cuando en el mismo párrafo manifiesta que “no surge de los elementos aportados datos precisos”.

    En primer término debo señalar que no le asiste razón al apelante respecto a lo manifestado sobre la pericia contable. Si bien a fs. 216 el perito informó que “del cotejo de las remuneraciones de las personas indi-

    cadas en este punto pericial las diferencias son como lo determinó la actora a fs. 9”,

    posteriormente, al brindar las aclaraciones solicitadas por la propia demandada, el pe-

    rito sostuvo que en el anexo (punto g) “se detalló en la primera columna el periodo,

    en la segunda donde dice operador senior lo abonado según libro ley a las personas mencionadas por el actor como referentes (es decir a Z. y F., en la columna siguiente lo percibido por el Sr. A., a continuación en la columna que di-

    ce diferencias se estableció la diferencia entre las columnas de operador senior y el Sr.

    1. y en la última columna se indicó el folio del libro ley donde surgen los haberes percibidos” (conf. fs. 234).

    USO OFICIAL

    Es decir, que la decisión de la Sra. Jueza a quo de basarse en el informe contable no fue arbitraria puesto que dicho informe fue efec-

    tuado en base a la propia información que tenía registrada la empleadora en sus libros.

    Además, la demandada confunde las palabras utilizadas en la sentencia de primera instancia puesto que lo que allí se aseveró fue que de la testimonial rendida, tanto a instancias de la parte actora como de la accionada, no surgían datos significativos a fin de resolver la controversia y no dijo, como indica la recurrente, que no se probó la diferencia salarial y horas extras.

    A su vez, la Dra. S., claramente expuso que correspondía a la demandada justificar el pago de un salario distinto al actor; destacó

    que la accionada contestó la acción en forma ambigua y no desconoció en forma ex-

    presa el pago de sumas inferiores. También señaló la magistrada de grado que la de-

    mandada estructuró su defensa en la circunstancia de haber pagado remuneraciones superiores a las previstas por el CCT 130/75 y en su facultad de premiar la mayor efi-

    cacia, laboriosidad o contracción a las tareas pero sin explicar en el caso concreto, qué

    circunstancias objetivas habrían motivado a que A. cobrara menos que sus pares,

    lo que, reitero, no fue atacado por el apelante en su escrito recursivo.

    En segundo lugar, la demandada hace alusión al monto estimado en la instancia precedente...

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