En la Argentina se espera una aplicación gradual

Todo un mensaje. Un mes antes de que el Sínodo de Obispos debata en Roma los desafíos de la Iglesia en materia de familia, el papa Francisco dispuso una reforma profunda en los procesos de nulidad matrimonial.

La principal novedad de los cambios es un juicio más breve, gratuito para las partes y con una intervención más decisiva del obispo. Ello va en sintonía con los cambios pastorales que viene imprimiendo el papa argentino en la Iglesia, sin alterar dogmas ni doctrinas.

"El impacto de los cambios en los procesos de nulidad matrimonial será profundo, pero en la Argentina se espera una aplicación gradual", según pudo apreciar LA NACION en consultas con fuentes eclesiásticas.

Francisco les dio ayer atribuciones a los obispos para atender en sus diócesis procesos breves, en los casos en que la nulidad esté sostenida por "argumentos evidentes". Pero ello exigirá formar estructuras apropiadas, con una mínima dotación jurídica, que no todas las diócesis están en condiciones hoy de garantizar.

El Pontífice es consciente -y así lo escribió en el motu proprio- de que un juicio abreviado puede poner en peligro el principio de indisolubilidad del matrimonio. Por eso ha querido que los propios obispos asuman el papel de juez en esos procesos. No quiere que una decisión de esa naturaleza quede sólo en manos de los operadores del derecho que intervienen en las causas.

"Un aspecto esencial es que se suprime la obligatoriedad de la «sentencia de doble conforme», que exigía dos sentencias para convalidar que el matrimonio es nulo", explicó a LA NACION el padre Hugo Ustinov, presidente desde mayo último del Tribunal Interdiocesano de Buenos Aires. Una sola sentencia convertirá la nulidad en un fallo ejecutivo y, así, las partes recuperarán su capacidad para casarse por la Iglesia.

En todo el país hay ocho tribunales interdiocesanos y en el de Buenos Aires se tramitan unas 180 causas de nulidad por año, correspondientes a 20 jurisdicciones eclesiásticas vecinas. Con la reforma de Francisco, cada diócesis atenderá sus propios casos, lo que agilizará los expedientes y evitará, por ejemplo, que una pareja de Jujuy tenga que trasladarse a Tucumán para poner en marcha el proceso.

Los costos varían en cada tribunal y, en general, dependen de los ingresos de las partes. En el de Buenos Aires hay cuatro escalas. Las personas con ingresos mensuales de hasta $ 5000 pagan como tasa de justicia el 3% de sus ingresos anuales (en cuotas). A medida que suben los...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba