Los arbolitos de Florida compiten con los quioscos por la venta de dólares

 
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Cambiar dólares u otras monedas dejó de ser una actividad exclusiva de los "arbolitos" en la peatonal Florida: ahora también se sumaron al circuito cambiario algunos puestos de diarios y revistas. Tres años después de solucionarse la invasión de manteros, la ilegalidad sigue latente. Y ayer, en vísperas al clásico de Boca y River, entre repartidores de folletos que ofrecen ropa de "alta costura", "comidas tradicionales" y city tours, también florecieron los revendedores de entradas.

El diario del día: $ 15. La revista deportiva del mes: $ 39. La de moda y personajes semanal: $ 33. Un viejo libro de bolsillo: $ 70. El dólar blue: para la compra $ 12,40; para la venta $ 12,70. Éstas, entre otras, son las tarifas que hoy manejan algunos canillitas de los puestos de diarios y revistas en Florida.

En una recorrida de LA NACION a lo largo de toda esa peatonal céntrica, en 11 de 15 de esos puestos aceptaron cambiar dólares. En la mayoría, la operación se realiza dentro del quiosco, en ese pasillo de menos de un metro de ancho donde los canillitas están ocultos de los miles de transeúntes que transitan esa calle cada día.

Los montos no son un problema, según confiaron los mismos diarieros, que desde 2013, en Florida, gracias a un acuerdo entre el Sindicato de Vendedores de Diarios y Revista (Sivendia) y el gobierno porteño, tienen puestos coquetos y novedosos. "Si es una suma muy grande, tenés que venir temprano, cerca del mediodía. Pero no hay problema con eso. Si querés, ahora te puedo vender 1500 dólares. Lo hacemos ya, estoy cerrando", ofertó un canillita anteayer a la tarde noche, entre Córdoba y Viamonte, casi susurrando y sin levantar la mirada.

Otros, en cambio, ni siquiera lo disimulan y, parados frente a su puesto, sin miramientos, se suman al "cambio, dólar, cambio. Euro, real, cambio", de los "arbolitos" que retumba en todos los rincones de la peatonal. "Lo hago para ganar un mango más. Estando acá, se hace más fácil. No pasa nada", contó otro canillita. "Vení, vení. No te vayas. Acá es más seguro que en las galerías", agregó.

En Sivendia indicaron a LA NACION que la organización sindical "no es un órgano de control, ni tiene poder inspeccional sobre los trabajadores. Son los órganos estatales quienes deben controlar el normal desarrollo de la actividad". Además, aclararon que "no constan en el gremio denuncias del Ministerio de Trabajo o del gobierno de la ciudad sobre esa anormalidad".

Los puestos de diarios son habilitados por la...

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