La apreciación de la invalidez con sustento en la incapacidad de ganancia según la doctrina legal de la Corte Suprema

Autor:José I. Brito Peret
Páginas:841-862
 
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es el objeto del pr esente ensayo, sino el más
modesto de presentar, en forma esquemática
—y de conformidad a la r espectiva evolución
legi slativa— los aspecto s má s sal ientes de
la reperc usión jurisprudencial que alcanzara
el c riterio hermenéutico según el cual, en la
ponderac ión de la invalidez no c orresponde
que se analice la importancia de la incapa-
cidad psicofísica en forma aislada sino como
presupuesto para evaluar la incidencia de la
minusvalía sobre la re al capacidad de ganan-
cia del trabajador.
La tarea que nos proponemos llevar a cabo
se habrá de ceñir, pues —en rápida incur-
sión—, a establecer los perfi les a lcanzados
por di cha temát ica, a travé s d e lo s a ños,
en la doc trina legal elaborada por la Cor te
Suprema de Justicia (en ade lante, la Cor te
o el Tribunal).
La apreciación de la invalidez con sustento en la incapacidad
de ganancia según la doctrina legal de la Corte Suprema
En recuerdo de Ge R a L d o v o n Po t o B s k y
I. El tema
1. E l análisis de la invalidez en el campo
previsional ofrece in negable interés, tanto del
punto de v ista teórico como práctico, confi-
gurando un tema —abordado por va riada bi-
bliografía— cuyo contenido no se halla preci-
sado en una definición única a consecuencia,
quizás, de su implicancia social y económica,
aspectos éstos de manifiesta incidencia para
una adecuada consideración.
Creemos, de todos modos, que el instituto,
por su dimensión humana, configura u n pro-
blema relevante en la política social.
2. En verdad, nuestra intención no apunta
a extraer conclusiones que un ex amen m ás
profun do de la inv alidez p revisional habría
de permiti r, desde el momento que éste no
Por José I. Brito Peret
TySS, 2011/28
842 DOCTRINA
Nosotros no vamos entrar en este debate
puesto que, como bien lo señala Ja i m e LL u i s
y na v a s (2), la figura de la invalidez posee
perfiles muy sutiles establecidos no ya en
atenció n a puras formulacio nes doc trinales
sino a imperativos de política social.
En efecto, así como existe u na concepción
académica del término “invalidez” brindado
por los dic cionarios hispánico s —“lo que no
tiene fuerza ni vigor”— no deja de sobresalir
una conce pción jurídica pos itiva q ue no es
otra que la pergeñada por el legislador.
En su ma, teniéndolo t odo en c uenta, p ara
justificar la presente investigación y para re -
solverse en algún sentido, quizá sería suficiente
hacer constar, como lo puntualizan aLo n s o
oLea y to R t u e R o PLa z a en su clásica obra(3),
que el riesgo de invalidez tomado en su tota-
lidad —considerado como “enfermedad prolon-
gada” o como “ vejez prem atura” y siempre do-
minado por la idea de que su rasgo definitorio
es la reducción o eliminación de la posibilidad
de obtener rentas de trabajo— tiene múltiples
dificultades de cobertura , entre otra s razones
por su variedad; el inválido —sostienen no sin
razón— e s una ab stracción, bajo la cual ex isten
los individuos inválidos, “todos diferentes cada
uno c on sus propios problemas psicológicos y
sociales y con su propia y peculiar invalidez”.
En est a lógica es como los citados autores
afirma n, claramente, que u na gran mayoría
de ellos, al conservar aptitu des re siduales,
son recuperables —quizá no para el trabajo
previo— lo que de nuevo revela los defectos
intrínsecos de la concepción profesional de la
invalidez referida a la profesión u oficio ex
ante, circunstancia ésta debiera traer siempre
a primer plano —subrayan— las prestaciones
recuperadoras, quizás de las primeras a con-
siderar cuando se piensa en la extensión de
la seg uridad social a toda la población(4).
de Bases de la Seguridad Social del 28 de diciembre
de 196 3, en Rev. Iberoamericana de Seguridad Social,
1967, Nº 1, pág. 44).
(2) Conf. El concepto jurídico de invalidez laboral,
en Rev. Iberoameric ana de Seguridad S ocial, 1976,
Nº 4, pág. 1067).
(3) Conf. Instituciones de Segurida d Social, duo-
décima edición, Mad rid, 1990, pág. 237.
(4) Ob. y loc. cit.
II. La invalidez. Inexistencia de una de-
finición única
1. A primera vista es dable percibir que la
invalidez es una de las contingencias previs-
tas por la acción protectora de la seguridad
social con el o bjeto de cubrir la incapacida d
laboral del trabajador derivada de un ac ciden-
te — sea o no de trabajo— o de una enferme-
dad común o profesional del m ismo, cua ndo
aquélla comporta una imposibilidad para e l
trabajo, ya sea en form a provisional o con ca-
rácter p ermanente (o defin itiva), todo lo cual
depende de una apreciación médica.
La invalidez , en cuanto se relaciona con
el eje rcici o d e u na activ idad pr ofesio nal,
puede llega r a config urar una incapacid ad
par a eje rcer una profe sión determ inada o
bien un a i ncapacidad general para reali-
zar cual quier tipo de la bor q ue le perm ita
al t rabajador tener una remuneración su-
fic iente en consi deració n a su edad , se xo,
aptitudes y formac ión.
Para hac er resalta r el contenido y alcan-
ce de dich a c onsideración, p ensamos que
apa recerí a c omo consis tente sos tener que
lo que debería tenerse en cuenta no e s la
invalidez en función de la incapacidad para
el ejerci cio de u na pr ofesión —la habit ual
del trabajador— sino de todas las ofrecidas
en la situación del empleo y que est e último
pueda desempeñar de conformida d c on sus
antecedentes personales y profesionales.
2. De spués de estos prelimi nares, lo que
deber ía ll amar la at ención es q ue des de el
punto de v ista doctrinar io, la noción de in-
validez ofrece, como ya lo hemos in sinuado,
dificultad desde el momento que sus límites
no se han vist o desarrollados con nitidez(1).
(1) Gramaticalment e el término invalidez se nos
ofrece con d istintos s ignificados pues e n tanto se
califica como la incapacidad definitiva para el trabajo,
resultado de enfermedad incurable, de accidente, de
vejez o de defectos de nacimiento, como pueden ser la
sordomudez, la demencia, la ceguera o la deformidad;
de otro, el concepto se refiere a la “calidad” que para
nosotros es más bien “situa ción” del inválido, por lo
que partiendo de ello, se define a éste como el que “no
tiene fuerza ni vigor” o el que se encuentra “falto de
solidez e n el entendimiento o en la razón” (cfr. de L
Pe s o y ca L v o ca R L o s , La invalidez en la ley española

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