Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial - Camara Comercial - Sala D, 15 de Marzo de 2016, expediente COM 037567/2011

Fecha de Resolución15 de Marzo de 2016
EmisorCamara Comercial - Sala D

Poder Judicial de la Nación Año del Bicentenario de la Declaración de la Independencia Nacional Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial SALA D En Buenos Aires a los 15 días del mes de marzo de dos mil dieciséis, reúnense los señores Jueces de la Sala D de la Excelentísima Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial de la Capital Federal, con el autorizante, para dictar sentencia en la causa “A.M.A. contra TARSHOP S.A. sobre ORDINARIO” registro N° 37.567/2011, procedente del JUZGADO N° 19 del fuero (SECRETARIA N° 38), en los cuales como consecuencia del sorteo practicado de acuerdo con lo previsto por el art. 268 del Código Procesal, resultó que debían votar en el siguiente orden, D.:

V., H. y D..

Estudiados los autos la Cámara planteó la siguiente cuestión a resolver:

¿Es arreglada a derecho la sentencia apelada?

El señor J.G.G.V. dice:

  1. La señora M.A.A. promovió demanda contra T. S.A. por considerarla responsable de los daños y perjuicios que dijo haber padecido por la actuación ilegítima de esta última.

    R. brevemente los hechos en que se basan los múltiples reclamos que también detallaré al finalizar este relato.

    Inicialmente admitió ser titular de la tarjeta de crédito que emite su contraria.

    Dijo haber sufrido un asalto el 30 de julio de 2011, en el cual le fueron sustraídos diversos efectos personales entre los que se hallaban su documento nacional de identidad, carnet de obra social y del sindicato. Inmediatamente sostuvo haber realizado la denuncia policial ante la seccional N° 21 de la Policía Federal.

    Fecha de firma: 15/03/2016 Firmado por: J.J.D., JUEZ DE CAMARA Firmado por: P.D.H., JUEZ DE CAMARA Firmado por: G.G.V., JUEZ DE CAMARA Firmado(ante mi) por: JULIO FEDERICO PASSARON, SECRETARIO DE CAMARA #23004051#146142001#20160315122847969 Días después recibió sendos resúmenes de cuenta, uno de la tienda F. y otro de la demandada. En ambos eran descriptas operaciones dinerarias que dijo no haber realizado.

    La impugnación que realizó en Falabella tuvo un rápido desenlace positivo, no así lo ocurrido con T.S.A.

    A pesar de aportar iguales elementos que los que llevaron a F. a liberarla de la deuda fraudulenta, la aquí demandada rechazó la impugnación y continuó reclamándole el pago del saldo desconocido, mediante “…una campaña de hostigamiento moral…” (fs. 27), como la calificó la señora A.. La misma se concretó mediante reiterados llamados, tanto a su domicilio particular como al laboral, de carácter violento e intimidatorio.

    Admitió haber reconocido como propia una operación de monto mínimo, pero de manera alguna, la fraudulenta que alcanzaba montos que no se compadecían con su movimiento habitual y que superaban largamente el límite de compra asignado por la misma demandada.

    Destacó algunos ítems como “reclamo no válido” o el cargo por reimpresión del plástico, que a juicio de la actora demuestra un actuar temerario y negligente por parte de su contraria pues parecía evidente que T.S.A. había entregado un nuevo plástico a quien se hizo pasar por la actora, sin tomar mínimas medidas para identificar al presunto usuario.

    Amén del rechazo inicial, la señora A. dijo haber remitido una carta documento que motivó que el tema fuera trasladado al departamento de fraudes de la accionada; amén que debió luego iniciar el trámite de mediación que tampoco dio resultado positivo.

    Con base en los hechos expuestos, la actora reclamó: a) que sea rectificado el saldo deudor de su cuenta de tarjeta de compra, excluyendo tanto los cargos fraudulentos como los que derivan de él; b) el cese inmediato de la gestión de cobro por deuda ilegitima; c) la comunicación de la presente sentencia a costas de la demandada; d) el resarcimiento de los daños y perjuicios que le habría generado la actuación ilícita de su contraria (daño psicológico, indemnización autónoma del artículo 1071bis del código civil; daño moral) y e) la imposición de una multa por daños punitivos.

    Fecha de firma: 15/03/2016 Firmado por: J.J.D., JUEZ DE CAMARA Firmado por: P.D.H., JUEZ DE CAMARA Firmado por: G.G.V., JUEZ DE CAMARA Firmado(ante mi) por: JULIO FEDERICO PASSARON, SECRETARIO DE CAMARA #23004051#146142001#20160315122847969 Al mensurar estos reclamos estimó los siguientes resarcimientos: 1)

    $16.000 por la indemnización autónoma del Artículo 1071 bis del anterior Código Civil de la Nación; 2) $16.000 en concepto de daño punitivo; 3) $

    12.000 por daño psicológico; 4) $5.200 por reparación del daño psicológico; y 5) $20.000 en concepto de daño moral.

  2. T.S.A. se presentó en fs. 123/143, contestó demanda y pidió

    el rechazo de la acción, con costas.

    Luego de negar pormenorizadamente los hechos referidos en el escrito de inicio, y de desconocer: a) la copia del certificado de denuncia de fecha 30.07.2011; b) la carta de Tarshop titulada “primer aviso de mora”; y c) los dos resúmenes de la cuenta de Falabella, acompañados por la accionante; desarrolló su versión de lo sucedido.

    Comenzó por desconocer que su parte le hubiera efectuado algún reclamo por los gastos incurridos en relación al cupón N° 200440972.

    Concretamente, explicó que el desconocimiento efectuado por la accionante a aquél resumen de cuenta, (mediante reclamo N° 1330873): “…

    fue resuelto en primera instancia en forma desfavorable por “no presentar anomalías”. El fundamento era que la denuncia de la señora A. era de fecha 2 de septiembre y el cupón de 12 días antes, es decir 20 de agosto…”

    (fs. 126).

    Luego, señaló que frente a la segunda impugnación de liquidación (esta vez cursada por carta documento de fecha 14 de septiembre de 2011), su parte resolvió no efectuar reclamo alguno, en tanto concluyó que existió un fraude transaccional.

    Argumentó haber actuado de buena fe pese a que su contraria no prestó

    la colaboración debida. En este sentido, puntualizó que la actora recién denunció el robo del cual había sido víctima el día 2 de septiembre de 2011, cuando en rigor de verdad, las compras fueron realizadas el día 20 de agosto del mismo año.

    Por otra parte, adujo no haber suministrado información errónea o negativa alguna a las empresas de informes comerciales, ni a la central de deudores del BCRA, por lo que consideró no correspondía el reclamo sustentado en un supuesto agravio a su buen nombre y honor. A su vez, Fecha de firma: 15/03/2016 Firmado por: J.J.D., JUEZ DE CAMARA Firmado por: P.D.H., JUEZ DE CAMARA Firmado por: G.G.V., JUEZ DE CAMARA Firmado(ante mi) por: JULIO FEDERICO PASSARON, SECRETARIO DE CAMARA #23004051#146142001#20160315122847969 concluyó que la pretensión devenía abstracta en tanto su parte habría superado los estándares de buena fe requeridos por las normas en materia de contratos.

    Reiteró la falta de cooperación de la señora A., quien (según dijo)

    frente al asalto sufrido debió haber efectuado la denuncia telefónica del caso (ello en atención a lo dispuesto por el artículo 51 de la ley 25.065), lo que hubiera permitido bloquear las operaciones realizadas antes del 2 de septiembre de 2011.

    Finalmente, impugnó los rubros indemnizatorios reclamados, y se opuso a la producción de cierta prueba.

  3. Antes de ser puestas las actuaciones a sentencia, el señor J. a quo confirió vista al Ministerio Público de la Nación. El dictamen obrante en fs. 560/563 recomendó la admisión del reclamo.

  4. La sentencia de primera instancia (fs. 611/646) hizo lugar parcialmente a la demanda condenando a Tarshop S.A. a abonar en el plazo de diez días la suma de $35.000 en concepto de resarcimiento por daño moral, con más intereses.

    Rechazó los restantes reclamos, algunos por entenderlos abstractos (rectificación de saldo de tarjeta y cese inmediato de actividad difamatoria y calumniosa); otros por no probados (daños psicológico y reparación del mismo); o por entenderlos improcedentes (indemnización del artículo 1071bis y daño punitivo).

    Para así decidir, el señor J. a quo entendió que la demandada Tarshop S.A. había actuado ilegítimamente y que por ello resultaba responsable de los daños sufridos por la accionante.

    Para arribar a tal conclusión, entendió impertinente la atribuida falta de cooperación de la actora en tanto estimó innecesaria la denuncia del hecho a la demandada toda vez que, en el mismo no se le sustrajo el plástico entregado en su tiempo por Tarshop S.A.

    Por el contrario, halló probado que fue la entidad demandada quien no adoptó todas las medidas de seguridad del caso a los fines de evitar la maniobra fraudulenta del tercero/os que causaron perjuicios a la señora A..

    Fecha de firma: 15/03/2016 Firmado por: J.J.D., JUEZ DE CAMARA Firmado por: P.D.H., JUEZ DE CAMARA Firmado por: G.G.V., JUEZ DE CAMARA Firmado(ante mi) por: JULIO FEDERICO PASSARON, SECRETARIO DE CAMARA #23004051#146142001#20160315122847969 Ello se tradujo tanto en la emisión de un nuevo plástico a él o los defraudadores, como el otorgamiento de un adelanto en dinero que superaba largamente los límites otorgados por la propia accionada.

    Agregó que la demandada tampoco se condujo con celeridad, en tanto recién el 12.10.2011 concluyó que la operación desconocida por la señora A. había sido fraudulenta.

    Por último, fijó los intereses e impuso las costas a la demandada vencida.

    La decisión fue apelada por ambas partes.

    1. La actora impugnó el fallo por cuanto: i) no le fue reconocida la indemnización autónoma del artículo 1071 del anterior Código Civil de la Nación, ii) entendió escasa el resarcimiento por daño moral otorgado; y iii) fue rechazado su reclamo por daños punitivos.

      Expresó agravios en fs. 665/669, los que merecieron respuesta de la demandada en fs. 678/683.

    2. Tarshop S.A. atacó la sentencia por haber concluido que actuó

      ilícitamente y, con tal sustento, haberla responsabilizado del daño que el magistrado entendió probado. En este punto, y en subsidio, negó la existencia de agravio moral y el importe reconocido como resarcimiento. Por último criticó que se le hubieren impuesto las costas del proceso.

      Su recurso fue fundado en fs. 671/675, pieza que fue contestada en fs.

      685/689.

  5. ...

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