El año que nació para ser récord y se transformó al final en desilusión

 
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Visto en retrospectiva, 2016 fue un año de frustraciones para el mercado cinematográfico local. Comenzó con expectativas muy altas y terminó con el ánimo por el piso. Al principio casi todos creían posible superar la soñada marca de 2015, que fue el mejor año de las últimas tres décadas con 50 millones de entradas vendidas, cinco de ellos para Minions, el film más visto de la historia local.

Pero al final llegó el desengaño. El cuadro recesivo general también golpeó al cine (hasta aquí invulnerable a las crisis); este año no tuvo un solo tanque arrollador y ni siquiera funcionó la Fiesta del Cine, un domingo entero de noviembre con entradas promocionales y reestrenos de todos los éxitos. Resultado: hubo un millón de espectadores menos que en 2015 (48.720.095 entradas vendidas hasta anteanoche, según Ultracine). El año que iba a ser récord concluyó en desilusión, sobre todo por los paupérrimos resultados del último trimestre.

La única satisfacción puede verse por el lado del cine argentino, que consiguió su mejor año en taquilla apenas debajo del insuperable 2015. Casi siete millones de entradas vendidas (cifra equivalente a la del año pasado), 190 estrenos y una participación de casi el 14% del público total. Otro dato destacado, subrayado por Ultracine, es que por primera vez en la historia reciente, cada una de las 10 películas argentinas más vistas superó los 200.000 tickets vendidos.

De ellas, la más convocante resultó la comedia Me casé con un boludo, con casi dos millones. Le siguieron Gilda, no me arrepiento de este amor (922.033), El hilo rojo (696.208) y El ciudadano ilustre (637.505), que se quedó afuera de la carrera por el Oscar, pero logró la mayor repercusión internacional para el cine local gracias al premio como mejor actor para Oscar Martínez en el Festival de Venecia.

La comedia protagonizada por Adrián Suar y Valeria Bertuccelli, a la vez, quedó cuarta entre las películas más vistas del año, sólo detrás de una trinidad animada (Buscando a Dory, La era de hielo 5 y La vida secreta de las mascotas) y por delante de El conjuro 2, una secuela que superó al extraordinario film original.

Además de contar con el título más visto del año, Disney se quedó con el 35% de las entradas vendidas en el país durante 2016, dato equivalente al éxito global del estudio, primero en la historia que ganó más de 7000 millones de dólares en la taquilla global. El poderío de las majors estadounidenses en el mercado argentino es notable: concentraron el 85% de la venta total de entradas.

Fuera del gran espectáculo, el público argentino pudo aplaudir y disfrutar varios regresos de autores consagrados. Lo nuevo...

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