Un año después del desalojo, el predio Papa Francisco sólo fue desmalezado

 
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Por encima del vallado metálico se ven colchones de gomaespuma y retazos de telas enrollados entre chapas, hierros y maderas. Hay vestigios similares por todo el predio de Pola y Fernández de la Cruz, en Villa Lugano, tomado por varias familias en febrero de 2014. Algunos árboles flacos resisten con una antena de televisión satelital enganchada en uno de ellos. Como un trofeo de la ocupación.

Mañana se cumple un año del desalojo del terreno, que fue ocupado por unas 700 familias y bautizado como barrio Papa Francisco. Aún no hay rastros de las 500 viviendas sociales que prometió construir el gobierno de la ciudad como parte de la urbanización de la villa 20, lindera al terreno. Pero sí comenzaron las tareas de remediación del terreno contaminado por metales pesados e hidrocarburos, debido al depósito de autos de la Policía Federal que funcionaba allí.

Hace pocas semanas, la Agencia de Protección Ambiental (APRA) culminó los estudios del suelo y dio paso a la intervención al Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño que comenzó con la limpieza superficial. El martes, confirmaron a LA NACION, las máquinas comenzarán a remover 9000 metros cúbicos de tierra contaminada para su tratamiento. La obra culminará con la construcción de un espacio verde y calles, con una inversión total de 17 millones de pesos.

Por el momento, estos trabajos no contemplan la fabricación de viviendas sociales. Con ellas se pensaba entregar una solución habitacional a parte de las familias que habían usurpado el predio; muchas fueron relocalizadas y otras volvieron a la villa 20.

Urbanización

Días después del desalojo del 23 de agosto de 2014, la jueza federal María Elena Liberatori ordenó que se ponga en marcha el proyecto de urbanización de la villa 20 y que el mismo incluya al predio Papa Francisco. El plazo vencía a fin del año pasado, pero el gobierno porteño apeló el fallo y judicializó el tema.

"Como acto preparatorio se inició el desmalezamiento, limpieza de la basura superficial y remoción de bases de hormigón armado. Finalizadas dichas tareas se procederá a la remoción y tratamiento de la tierra como residuo peligroso", informó a LA NACION el presidente de APRA, Juan Carlos Villalonga.

Además se retiraron los vehículos corroídos y contaminantes, aunque aún quedan algunas partes desperdigadas por el terreno.

El 5 de julio y el 3 de agosto pasados, la agencia emitió los resultados finales de caracterización de suelo y agua en el predio. Del informe "se...

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