Ángel Correa: “En la cancha me voy a sacar la ansiedad”

 
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COLONIA, Uruguay.– Lo suyo es una constante carrera de superación. En la vida y también en la cancha. Con apenas 12 años partió desde Rosario rumbo a Buenos Aires, dejó de jugar en los picados por plata para deslumbrar en San Lorenzo. En la adaptación a la nueva vida, un cambio siempre duro para un chico de esa edad, la muerte de su hermano y más tarde la de su padre resultaron golpes que hicieron tambalear los sueños. Dejar todo y regresar a su ciudad fue un pensamiento que sobrevoló en su mente en muchas oportunidades. Mamá Marcela fue el sostén de Ángel Correa, la mujer que le impidió que renunciara a la aventura, quien con ese sentido especial de las madres creyó que su hijo llegaría lejos. Con 17 años tocó el cielo, con goles a Boca, Independiente… La vuelta olímpica con el Ciclón, siendo una pieza desequilibrante en el equipo de Juan Antonio Pizzi. La Copa Libertadores, esa obsesión azulgrana, lo tuvo como estandarte en la estructura del Patón Bauza, que no pudo tenerlo para las semifinales y las finales. Real Madrid lo tuvo en la mira, pero fue el Atlético quien se lo llevó, a cambio de 7.500.000 de euros.

Pero el destino, otra vez, puso a prueba su fortaleza. La revisión médica en Madrid detectó un tumor en el ventrículo del corazón. Viajó a Nueva York, donde fue intervenido quirúrgicamente. El 24 de noviembre pasado volvió a entrenarse con el equipo de Diego Simeone. La convocatoria al campeonato Sudamericano Sub 20 es el premio para quien jamás bajó los brazos. "Por suerte, lo malo ya pasó. Quedó todo atrás. Me hace muy bien estar en la selección, con los chicos. Ahora me queda esperar a que llegue el partido. Ya hicimos casi todo, nos falta conocer los detalles del rival, que siempre es la última información que te da un entrenador", comenta el delantero, que admite ansiedad, que cuenta las horas para que empiece a rodar la pelota.

–¿Cómo maneja la ansiedad alguien que hace seis meses que no juega?

Me fui metiendo de a poco. Cada día que pasó me fui sintiendo mejor, pero quiero jugar, tengo muchas ganas de jugar. En la cancha me voy a sacar la ansiedad. Es el lugar en donde me olvido de todo, lo siento así.

–¿Que el técnico te visitara durante la recuperación te sacó los temores? ¿Pensaste que te quedabas afuera?

Que el técnico me fuera a ver fue algo muy bueno para mí, por el momento en que estaba. Él siempre me hizo sentir que quería que yo estuviera acá, siendo parte de este grupo que viene trabajando junto desde hace varios...

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