Amor, sexo, ternura, consumo

Autor:Irene Roust
Cargo:Periodista de la Revista Científica
RESUMEN

Entrevista a Ernesto Sinatra sobre la juventud

 
EXTRACTO GRATUITO

Entrevista a Ernesto Sinatra sobre la juventud.

Miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP).

Miembro de la Escuela de Orientación Lacaniana (EOL).

Coordinador General de Enseñanzas del Instituto Clínico de Buenos Aires (ICBA).

Autor entre otros libros de "Nosotros los hombres, un estudio psicoanalítico"; "¿Por qué los hombres son como son?"; “Las entrevistas preliminares y la entrada en análisis ” y "La racionalidad del Psicoanálisis"

El amor es una espera y el dolor la ruptura súbita e imprevisible de esa espera.

IR. Cuál es tu parecer acerca de esta forma en que se han diluído y borrado los contornos donde había varones y mujeres y hoy encontramos un mundo de complejidades borrosas en torno a la identidad sexual. ¿Cuándo comenzó este debilitamiento de los bordes?

E.S.- Hay una hipótesis del doctor Lacan pronunciada hace más de 60 años: la declinación de la imago paterna; eso ha tenido consecuencias, desde subjetivas hasta políticas. Esa caída del padre la ilustra muy bien una frase que solía escuchar cuando era chico:

" Dios castiga sin palo y sin rebenque"; era una manera de creer en la existencia de un otro, de creer en un gran Otro que pusiera límites, ahí "Dios" –al menos él– era el que te podía castigar si no hacías lo que te decían. Eso, trasladado a escala de filosofía política significa: si los ciudadanos se niegan a ajustarse a un código que les dice qué es lo que tienen que hacer –y qué es lo que no tienen que hacer– pues muy bien, existen castigos precisos; pero antes existía no sólo una justicia terrenal sino también una deidad con su justicia eterna que te lo recordaba (y a la que se le creía). Pero ocurre que estamos en una época en la que la moral occidental ha devenido "laxa" (es decir que se ha aflojado la relación de creencia con el Dios que castiga), más allá de las pretensiones de la iglesia cristiana. Tanto es así que nuestro actual Papa, tiene bastantes problemas, por ejemplo, cuando insiste en negar el uso de preservativos amparado en el dogma de la Iglesia; es decir que va contra la contra-concepción atentando contra la salud misma de sus fieles intentando desconocer las transformaciones de la intimidad occidental y así este Papa queda en ridículo frente a una sociedad que sabe lo pernicioso que , porque lo que está exigiendo es algo que verdaderamente va contra los derechos del hombre. Este es el punto en el cual si la Iglesia no produce un "aggiornamiento", sus fieles quedarán aún más totalmente desprotegidos respecto de lo ya avanzado en los derechos civiles internacionales (por ejemplo las uniones homosexuales,etc.) a causa de los cambios que transita la humanidad.

IR. Tal vez el asunto más serio de estos enunciados es que se toman fuera de contexto.A la luz de la cualidad de los vínculos humanos, pensar un mundo donde el amor ordene las relaciones de tal forma que no haya nada que indicar al respecto me resulta una idea mejor. Un mundo en el que el amor y el sexo no estén en peldaños disociados y los encuentros entre personas hayan dejado en el pasado la degradación. Sin amo-esclavo y superado este goce de la sumisión, en la obediencia debida...es considerar nuestro estado de conciencia...

ES.- Es una linda utopía Irene. Pero, ¿cómo se hace para existir en una democracia real, más allá del capitalismo?. Sería una democracia "a la griega", pero ¿cómo es posible eso en este estado actual de la civilización?. Esa es la cuestión que verdaderamente genera el problema. Cuando yo decía que antes se les colocaba a los chicos el Dios de la religión como el elemento perturbador, regulador de los goces, el que te veía siempre aunque vos no lo vieras...Dios ha sido un "panóptico" para los chicos; es decir, aquél que podía ver todo lo que pensábamos y realizábamos; sentíamos esa mirada vigilante. Bien, eso es lo que en la estructura subjetiva, Freud llama: "superyo". Es esa sustancia, que se da en términos filosóficos, llamada: "conciencia moral"; se trata de una cuestión intra-psíquica que luego es encarnada.

La conciencia moral, aparece "relajada" en los tiempos que –podemos llamar– de la "perversión generaliza" y eso tiene que ver con la caída del padre, también del Dios-padre. Cuando hablamos de la "caída del padre" estamos hablando de un efecto que se produce a escala social, donde las regulaciones no aparecen claramente puestas en juego; quiero decir donde "todo es posible". Estamos viviendo, atravesando un campo de la civilización en relación a la sexualidad, en relación a los derechos del hombre y de la mujer, donde parece que "todo es posible", y efectivamente en cuanto se intenta, se impulsa a gozar lo máximo posible, comienzan a aparecer nuevos síntomas. Esos síntomas aparecen a nivel social porque hay una imposibilidad de estructura –en la subjetividad humana– para gozar de todo; es decir, que hay un límite a la satisfacción plena que estructura la subjetividad. Entonces, hay cosas que sí se pueden hacer y cosas que no se pueden hacer: el "incesto" sin ir más lejos. Cada día comprobamos más casos, casos que antes sólo estaban ligados a asesinos seriales o a la extrema pobreza y máxima ignorancia, pero que hoy aparecen multiplicados en las primeras planas de los diarios de todo el mundo (ya tenemos algunas lamentables muestras locales); un austríaco, un alemán, últimamente aparecieron casos verdaderamente crueles; el último de ellos el de un hombre que tuvo encerrada a su hija en un sótano en su propia casa haciéndole hijos por más de una década, esto parece una metáfora de lo que ha sido el exerminio de los judíos por los nazis: tener ahí, escondido en un sótano el goce asesino…y nadie sabe nada, nadie dice saber nada. Porque la cuestión no solamente es quien lo ha realizado -ese hombre que ha mantenido incesto con su hija, que ha llevado casi a la muerte a su nieta-, sino que al mismo tiempo, ¿cómo es que todo eso ha ocurrido en esa ciudad, delante de todo el barrio; ¿ cómo es que la mujer, la gente, nadie ha tocado el timbre nunca, nadie nunca ha...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA