Por las altas temperaturas, hubo zonas sin luz y volvieron los cortes de calles

 
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Basta con que el calor sofocante se haga sentir un día para que vecinos y comerciantes de distintos barrios porteños . Impacientes y acalorados, los afectados salieron de sus casas para cortar calles y protestar durante las últimas horas. Y aunque ayer por la tarde la luz se había restablecido en algunos lugares, en el barrio de Villa Crespo reinaba la bronca.

"¡Hace tres años que pasa lo mismo en el verano!", se quejaba Valentina Suárez. Ella y su marido viven en el piso 11 de un edificio de la avenida Corrientes, a metros de Gurruchaga, pero no estaban tranquilos en su hogar desde hacía dos días, según relató ayer a LA NACION.

"Para no gastar tanta agua, ya que la bomba no funciona sin luz, estamos bañándonos con tachitos", contó la mujer que vive en Villa Crespo. Pero no era lo que más le preocupaba. Su esposo, Horacio, necesita un medicamento oncológico costoso que debe conservarse en frío. Para resguardarlo del calor, pidió ayuda a una amiga, "pero es un trastorno y ¿quién me paga el producto si se echa a perder?".

Suárez fue una de las decenas de usuarios de Edesur que a última hora de anteayer salió a la avenida Corrientes a protestar por la interrupción del servicio. Pese a que hizo sonar un "cacerolazo" para hacer oír su reclamo, ayer por la tarde sólo había recibido al operario de una cuadrilla que le dijo que había "un cable quemado".

De ese mismo corte en la avenida Corrientes había participado Mari, que atiende la panadería La Catalana. Dijo a LA NACION que los cortes intermitentes de energía durante las últimas 72 horas le habían hecho perder 15.000 pesos en mercadería, estimó, con la voz entrecortada. La suma seguiría acrecentándose ayer cuando la mujer volvió al local y el negocio seguía a oscuras. "Cerrado sin luz", rezaba el cartel en la vidriera del inmueble.

Al lado de la confitería de Mari, los empleados de una mueblería atendían...

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