El campeón, por ahora, continúa escondido

 
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No hay un método infalible. Existen entrenadores que prefieren jugar partidos a todo público, con las urgencias a la vista de todos, mientras que otros conductores se encierran, para crecer y adquirir conceptos dentro de las cuatro paredes. No hay recetas: las lesiones pueden llegar en cualquier momento, incluso, en una práctica informal. Para excusas hay un mundo: los que juegan, asumen riesgos en vivo. Los que no lo hacen, asumen riesgos... a futuro. San Lorenzo es un caso atípico. Es el campeón y, de pronto, se quedó sin entrenador, con la salida de Juan Antonio Pizzi a Valencia. Edgardo Bauza hace ya un buen tiempo que trabaja en el Ciclón, en el paraíso de Cardales. No conocía al plantel, los jugadores no tenían referencias del conductor. Es ideal: tiempo de sobra para charlas, para conocer nuevos conceptos, para comprender qué hay, qué falta. Hasta donde puede llegar cada elemento en la cancha. Cómo es en la intimidad. San Lorenzo vive sus días encerrado. Al campeón no se lo ve por ningún lado.Pizzi, mucho antes de partir, les pidió a los dirigentes rechazar el convite de verano. Debió ocupar el lugar de Estudiantes, en el triangular que hoy cierran River y Boca. Lógica pura: San Lorenzo finalizó el torneo 15 días más tarde, al igual que Vélez, Newell’s y Lanús. Sin embargo, los dos primeros ya salieron a la cancha y con público, lo que genera cierta tensión y efervescencia en los jugadores. Lo mismo, River, Boca, Independiente, Racing... ¿Y San Lorenzo no aparece? Bauza aceptó la situación y entiende que el encierro es perfecto para el primer gran conocimiento, pero lo asalta cierta inquietud. Quiere ver cómo esas primeras ideas sueltas (sobre todo, un mayor énfasis en el aspecto defensivo) surgen efecto en vivo y directo. Por ahora, sin embargo, habrá que esperar.San Lorenzo continúa con la pretemporada de doble turno en Cardales hasta hoy. Trabajos de fuerza y potencia, complementada con rutinas de...

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