La agenda de la hipocresía

Mientras se dice defender la institucionalidad, se avasalla a la Justicia, se otorgan privilegios absurdos, se ocultan daños y se ataca a quienes osan criticarCuando ha transcurrido un año desde las últimas PASO, aún resuena en la memoria aquel eslogan de campaña que utilizó el Frente de Todos para conquistar votantes: "Vamos a volver para ser mejores".El tiempo de gobierno transcurrido nos mueve a reconsiderar aquella arenga a la luz de la grave afectación de la calidad institucional y de la independencia del Poder Judicial tendiente a lograr la impunidad ante hechos de corrupción. Sumado a los ataques a la libertad de prensa y de expresión, la descalificación a quien piensa diferente, el estado de la economía en general -con pronóstico reservado para cuando pase la pandemia-, todo conduce a una lamentable profundización de la grieta. Las formas respetuosas y los llamados a la unidad de los argentinos del discurso inaugural son un telón desteñido ocho meses después.La se instala incluso como pantalla de todos los pequeños movimientos que en el terreno de la Justicia se vienen empujando. Tal el caso del traslado de magistrados a cargo de juzgar casos de durante los sucesivos gobiernos del matrimonio Kirchner, con el obvio propósito de desmantelar los juicios en marcha para confirmar la pretendida enarbolada por la entonces vicepresidenta electa durante una audiencia judicial.Como era de esperar, el Gobierno se encamina a consolidar su estrategia en todas aquellas áreas caras a sus inclinaciones ideológicas. En medio del endurecimiento del cepo cambiario, el Banco Central dictó normas que crean un privilegio irritante para un grupo reducido, como ya denunciáramos desde estas columnas. Se autorizó así a las llamadas "víctimas del terrorismo de Estado" que residan en el exterior a acceder al mercado de cambios para comprar dólares al tipo oficial sin el recargo del impuesto PAIS por el monto de lo que reciben en concepto de indemnización.La hipocresía es doble. Por un lado, se compensa con dinero de los contribuyentes a numerosas "víctimas" que no fueron sino terroristas que atacaron violentamente blancos civiles y militares, incluso durante el gobierno constitucional de Isabel Perón. Por otro, se los exime de la limitación que rige para los demás ciudadanos autorizados a comprar solo 200 dólares por mes, con un recargo del 30%.En la misma línea, se inscribe un proyecto de ley para declarar imprescriptibles en forma retroactiva los reclamos...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba