Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial - SALA A - CAMARA EN LO COMERCIAL, 27 de Mayo de 2014, expediente 15305/2009

Fecha de Resolución27 de Mayo de 2014
EmisorSALA A - CAMARA EN LO COMERCIAL

En Buenos Aires, a los 27 días del mes de mayo de dos mil catorce, se reúnen los Señores Jueces de Cámara en la Sala de Acuerdos, con la asistencia de la Señora Secretaria de Cámara, para entender en los autos caratulados “ADN SISTEMAS Y SERVICIOS S.R.L. c/ SAPORITI S.A. s/ Ordinario”

(Expediente Nº 090.601, Registro de Cámara Nº 015.305/2009), originarios del Juzgado del Fuero N° 8, Secretaría N° 15, en los cuales, como consecuencia del sorteo practicado de acuerdo con lo establecido por el art.

268 del CPCCN, resultó que debían votar en el siguiente orden: Dra. M.E.U., Dra. I.M. y Dr. A.A.K.F..

Estudiados los autos, la Cámara planteó la siguiente cuestión a resolver:

¿Es arreglada a derecho la sentencia apelada?

A la cuestión propuesta, la Señora Juez de Cámara Doctora M.E.U. dijo:

  1. Los hechos del caso.

    1) A fs. 81/104 se presentó ADN Sistemas y Servicios S.R.L. –en lo sucesivo, ADN-, quien promovió demanda de cobro de sumas de dinero contra S.S.A. –en adelante, S.-, reclamando que se condene a esta última a pagarle a su parte el monto total de pesos doscientos treinta y cinco mil seiscientos treinta y ocho con setenta y ocho centavos ($ 235.638,78) en concepto de facturas impagas y la “reparación integral del daño inferido” a raíz de dicho incumplimiento, que no justipreció, todo ello, con más sus correspondientes intereses y costas.

    En respaldo de su pretensión, comenzó explicando que era una empresa dedicada al diseño, ingeniería y montaje de equipos para la industria alimenticia, conforme a los específicos requerimientos de los clientes, atendiendo a sus necesidades concretas y puntuales.

    Sostuvo que la operatoria instrumentada en las diecisiete facturas materia del reclamo tuvo lugar en el marco de una larga y estrecha relación comercial que las partes iniciaron en el año 2003, en la que la particular naturaleza de la actividad desarrollada por su parte obligaba a un contacto casi periódico entre los funcionarios responsables de las respectivas áreas de cada empresa, con frecuentes visitas a las plantas industriales que la demandada poseía en esta Ciudad –Pompeya- y en la Provincia de Buenos Aires –Pilar-.

    Afirmó que cada equipo suministrado, cada servicio de mantenimiento prestado y cada reparación realizada respondía a un requerimiento previo de la accionada y a una evaluación conjunta del problema a resolver y que solo después de la realización del trabajo encomendado se procedía a emitir y presentar la factura respectiva, pagadera dentro de los 15 días de su fecha.

    Señaló que en la última etapa de la relación comercial, operó

    normalmente con la accionada y emitió las diecisiete facturas que sirvieron de base al primer rubro del reclamo, en cada una de las cuales consta la detallada descripción del equipo vendido o, en su caso, del soporte técnico brindado y los materiales provistos. Agregó que la documentación se completaba con los correspondientes remitos, a excepción de unos pocos casos en los que solamente se emitieron y se presentaron las facturas, contando además con abundante documentación respaldatoria relativa a la provisión de los materiales detallados en cada factura.

    Precisó que las facturas objeto del reclamo correspondían a dos tramos de operaciones comerciales: a) las primeras cuatro facturas fueron emitidas, presentadas y recibidas por la demandada con fecha 30/03/2006, tras haberse concretado la entrega de los equipos y materiales respectivos durante el curso de ese mismo mes, según surgía de los remitos adjuntados; y b) las trece facturas restantes fueron emitidas, presentadas y recibidas por la emplazada el día 10/05/2006, y respondían a operaciones celebradas durante los meses de abril y mayo de ese mismo año, conforme surge de los remitos correspondientes.

    Señaló que le llamó la atención que la demandada omitiera pagar en tiempo propio las cuatro primeras facturas –cuyo vencimiento operó el 15/04/2006-, pero en atención al clima de flexibilidad y confianza que siempre había imperado, optó por no formular reclamo alguno en ese sentido y continuar entregando equipos y brindando servicios de reparación y mantenimiento durante los meses de abril y mayo.

    Refirió que durante el último tramo de la relación comercial comenzó a notar cierta frialdad en el trato y una actitud evasiva por parte de la demandada en lo tocante a la falta de pago de las cuatro primeras facturas y que tras la emisión del segundo lote de facturas intentó comunicarse telefónicamente con los directivos responsables del área administrativa de aquélla, quienes no respondieron sus llamadas.

    Continuó relatando que el día 18/05/2006 recibió una carta documento cursada por la contraria por medio de la cual rechazó las diecisiete facturas aquí reclamadas –detallando sus números, montos y fechas de presentación-, aduciendo que no había encargado los servicios y materiales detallados en los instrumentos, e indicó que no correspondía incluir en ellos cargos de intereses por mora fijados unilateralmente. Afirmó, en ese sentido, no comprender a que réditos se hacía referencia, dado que en las facturas presentadas se limitó a consignar el precio de los materiales y servicios proporcionados, no incluyendo suma alguna en concepto de intereses punitorios.

    Prosiguió describiendo el intenso e infructuoso intercambio epistolar mantenido con la demandada.

    Apuntó que la emplazada no sólo recibió las diecisiete facturas reclamadas sin objeciones, sino que también conformó los once remitos que dan cuenta de la entrega de los materiales vendidos, extremos que ponían en evidencia un accionar doloso.

    Aseveró que el incumplimiento de la demandada le produjo graves perjuicios en el plano económico y financiero, entre los que destacó: a)

    un gravísimo retraso en el cumplimiento de los objetivos comerciales proyectados, que recién comenzó a superar durante el ejercicio iniciado en julio de 2008; b) una abrupta disminución del capital de trabajo necesario para posibilitar el normal desarrollo del giro comercial; c) un agotamiento del stock de los bienes de cambio; d) una marcada reducción de las disponibilidades de caja y saldos bancarios; e) mayores costos de producción; f) una resignación de márgenes suficientemente rentables en la confección de presupuestos; y g)

    requerimientos a clientes de adelantos no competitivos.

    Por último, precisó los rubros reclamados: a) el pago del precio de los bienes y servicios facturados, por un total de $ 235.638,78, efectuando una distinción entre las facturas emitidas en fecha 30/03/2006, las cuales fueron rechazadas por la emplazada cuando ya se encontraba vencido el plazo de 10 días para hacerlo previsto por el art. 474 C.Com. –por lo que debían presumirse cuentas liquidadas-, y las facturas presentadas el día 10/05/2006, las que si bien fueron impugnadas en término por la accionada, tal planteo resultaba insostenible dado que la impugnante, en forma previa, había conformado los remitos correspondientes; y b) la reparación integral del daño inferido, el cual incluía tanto las consecuencias inmediatas como las mediatas previstas o previsibles, cuyo monto surgiría de la prueba a producirse.

    2) La parte actora amplió la demanda –a efectos de ofrecer distintos medios de prueba- mediante sus presentaciones de fs. 109/111 y fs.

    113/114.

    3) A fs. 121/137 se presentó S.S.A. y contestó demanda solicitando su rechazo, con costas.

    Luego de realizar una pormenorizada negativa de los hechos invocados por la actora y reconocer la autenticidad de las facturas –aunque negó haberlas recibido en las fechas denunciadas por la actora-, las cartas documento y el acta de mediación acompañados con el escrito de demanda, brindó su propia versión de los acontecimientos.

    En ese sentido, señaló que era una empresa mediana que se dedicaba a la fabricación de insumos para la industria alimenticia y que contaba con dos plantas fabriles, una ubicada en esta Ciudad y la otra en el parque industrial de Pilar, Provincia de Buenos Aires.

    Adujo que por un error de su parte contrató al ingeniero E.L. para ocupar el cargo de gerente en la planta de P. y se le permitió una autonomía que luego le costaría muy caro.

    Sostuvo que fue dicho profesional quién recurrió a los servicios de dos mecánicos, V.D.C. y D.M.R., quienes trabajaban en una empresa multinacional denominada Spirax Sarco S.A. Argentina que le prestaba servicios a su parte. Manifestó que, sin conocimiento del directorio de S., los referidos C. y R. constituyeron “ADN Sistemas y Servicios S.R.L.”, sociedad que mediante la intervención del ingeniero L. comenzó a prestar distintos servicios en sus plantas, siendo este último el encargado de supervisar y aprobar los trabajos encomendados primero a aquéllos y luego a la actora.

    Refirió que en el año 2004, las mismas personas que habían creado ADN fundaron otra sociedad denominada PAIP S.R.L. a fin de evitar que la facturación de la primera aumentara demasiado, a resultas de lo cual, algunos servicios prestados en un principio por la primera pasaron a ser brindados por la segunda, continuando el ingeniero L. a cargo de la supervisación y aprobación de los trabajos.

    Adujo que en forma tardía el Directorio de S. comenzó a controlar más de cerca lo que ocurría, momento en el cual el ingeniero al tener que enfrentar los cuestionamientos de sus superiores y no poder seguir ocultando las serias y sucesivas deficiencias que presentaban los trabajos de la actora, renunció a su cargo con fecha 28/04/2006.

    Manifestó que ADN introdujo en las facturas que le presentó en el mes de mayo de 2006 una leyenda nueva en la relación entre las partes que decía que la mora sería automática y que, una vez vencido el plazo de pago, las facturas devengarían un interés del 4% mensual, modificación que fue objetada por su parte en la primera carta documento que le remitió a aquélla, mediante la cual rechazó también la totalidad de las facturas reclamadas.

    Agregó que dicha epístola, enviada el día 19/05/2006, no fue contestada por la actora sino hasta...

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