Acusan de 'gatillo fácil' a un policía que mató a un menor

 
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Dos peritajes, uno planimétrico y un informe preliminar forense, agravaron la situación del policía bonaerense acusado de matar a un chico de 14 años que, junto con cuatro cómplices, supuestamente lo asaltaron en la modalidad "piraña" cuando salía de la casa de su novia en Billinghurst, partido de San Martín. Se investiga si fue un hecho de legítima defensa, un exceso en ella, o lisa y llanamente un caso de "gatillo fácil".

Anoche, un centenar de vecinos del menor atacaron a pedradas la casa de la novia del policía y prendieron fuego neumáticos en la puerta de la vivienda. Mientras ocurría el ataque, Hugo Pos, de 35 años, que trabaja en el Grupo de Apoyo Departamental (GAD) de San Martín, estaba detenido en una comisaría del distrito y será indagado por el fiscal del fuero de Responsabilidad Penal Juvenil Marcelo Brocca.

Fuentes judiciales dijeron que, a partir de aquellos indicios, la acusación sería por presunto homicidio agravado y no por exceso en la legítima defensa. Según los voceros, el informe preliminar de los forenses que realizaron la autopsia reveló que la causa de la muerte del menor, identificado como Rodrigo, fue un tiro en la nuca. Esta prueba pondría en tela de juicio que el uniformado hubiese actuado en legítima defensa cuando disparó contra los cinco menores que, según declaró su novia, intentaron asaltarlos a mano armada.

Este fue el segundo caso con un chico de 14 años o menos involucrado en un hecho de sangre en sólo 72 horas. El fin de semana, en el barrio porteño de Flores, la policía apresó a un menor de 14 años armado con un revólver calibre 32; circulaba en un auto robado y al intentar escapar de los efectivos que lo perseguían chocó contra el vehículo en el que viajaba una familia.

Con respecto al episodio ocurrido en Billinghurst se pudo saber que otro elemento que avalaría la imputación del policía fue el peritaje planimétrico realizado en la escena del crimen. Los técnicos de rastros de la Gendarmería indicaron que las 14 vainas levantadas en la escena del crimen estaban agrupadas en el lugar desde el que disparó el uniformado.

Esas vainas coinciden con el calibre del arma reglamentaria usada y secuestrada al acusado. Al revisar las marcas que indican el lugar del hallazgo de las cápsulas, los peritos estimaron que en ese lugar hubo una sola boca de fuego y habría sido la pistola Bersa reglamentaria del oficial Pos.

Otro análisis realizado por los peritos criminalísticos señaló que había casi 30 metros entre...

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