Sentencia de Camara Contencioso Administrativo Federal- Sala IV, 7 de Febrero de 2017, expediente CAF 170955/2002/CA002

Fecha de Resolución 7 de Febrero de 2017
EmisorCamara Contencioso Administrativo Federal- Sala IV

Poder Judicial de la Nación Causa 170.955/2002/CA2 “A., E.E. c/ EN-Mº del Interior-

Resol 664/00 Prefectura NA s/ daños y perjuicios”

Poder Judicial de la Nació Causa 170.955/2002/CA2 “A., E.E. c/ EN-Mº del Interior- Resol 664/00 Prefectura NA s/ daños y perjuicios”

En Buenos Aires, a siete de febrero de 2017, reunidos en acuerdo los señores jueces de la Sala IV de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal, a efectos de conocer de los recursos de apelación interpuestos en los autos “A., E.E. c/ EN-Mº del Interior- Resol 664/00 Prefectura NA s/

daños y perjuicios”, contra la sentencia de fs. 674/679vta., el Tribunal estableció la siguiente cuestión a resolver:

¿Se ajusta a derecho la sentencia apelada?

El señor juez de Cámara R.W.V. dijo:

  1. ) Que, por sentencia de fs. 674/679vta., el señor juez de primera instancia hizo lugar, con costas, a la demanda intentada por E.E.A. contra el Estado Nacional (Ministerio del Interior-

    Prefectura Naval Argentina) a fin de que se declarara la nulidad de la disposición Nº 619- J“R”/98, que ordenó su baja de la fuerza en calidad de cesantía (v. fs. 166/169), y se le abonaran los daños y perjuicios que sufrió

    como consecuencia de ello, más los correspondientes intereses.

    Para así decidir, recordó que el agente había sido dado de baja en calidad de cesantía “…por haber abandonado el servicio por más de 72 horas sin justificación aceptable, a través de un certificado médico cuya extensión no fue reconocida por el facultativo firmante (art.

    50.206, inciso d, apartado 39, del Reglamento para el Personal de la Prefectura Naval Argentina)…” (v. fs. 676vta., tercer párrafo).

    Detalló los hechos que dieron origen a la presente causa y puso de resalto que el actor gozó de licencias médicas entre el 17 de marzo y el 23 de mayo de 1997 y se le justificaron inasistencias en los días inmediatamente anteriores y posteriores a los comprendidos en el Fecha de firma: 07/02/2017 Firmado por: M.D.D., JUEZ DE CAMARA Firmado por: J.E.M., JUEZ DE CAMARA Firmado por: R.W.V., JUEZ DE CAMARA #10275946#171180540#20170207111151697 Poder Judicial de la Nación Causa 170.955/2002/CA2 “A., E.E. c/ EN-Mº del Interior-

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    certificado que se cuestiona -1º al 28 de abril de ese año- (v. fs. 677, tercer párrafo, y 23/41 y 161 del sumario).

    En virtud de ello, concluyó que no se podía considerar que aquél hubiera incurrido realmente en la falta imputada “…

    toda vez que –si bien se determinó que el certificado adjuntado no resultaba válido para acreditar su enfermedad, por no haber sido reconocida su extensión por el facultativo firmante– las probanzas indicadas en los párrafos precedentes permiten concluir que efectivamente su falta al servicio en los días en cuestión encontraba justificación en la dolencia que lo aquejaba desde febrero de 1997, la cual, … no fue desconocida por la demandada…y que motivó que se le concedieran las licencias… ” (v. fs. 677vta., cuarto párrafo).

    Agregó que los instructores del sumario tendrían que haber efectuado “…un esfuerzo mayor para determinar si el actor había tenido algún grado de participación en la confección del certificado irregular…” (v. fs. 677vta., último párrafo, y 678, primer párrafo) y que “…desconocer el hecho de que el accionante realmente padecía de una lesión que lo había mantenido alejado del servicio de los períodos inmediatamente anteriores y posteriores al que es materia de cuestionamiento, sancionándoselo por no concurrir al servicio al mismo tiempo que se reconoce dicha situación, resulta lisa y llanamente una contradicción que torna en irrazonable, por excesiva, la medida segregativa adoptada…” (v. fs. 678, segundo párrafo).

    En lo que concierne al daño patrimonial, dijo que la baja por cesantía implicó la pérdida de haber de retiro del actor –y la consecuente obtención de pensión por parte de su cónyuge–, por lo que que correspondía una indemnización “…por lucro cesante…cuyo monto surgirá de la liquidación que se deberá practicar en la etapa de ejecución, tomándose como base la diferencia entre la pensión efectivamente percibida y los haberes de retiro que hubiera percibido … de no haber mediado la baja por cesantía…”.

    Y añadió que el monto “…debe calcularse desde la fecha que dejó de percibir el haber de retiro que le correspondía. Los intereses se calcularán sobre los saldos que resulten, desde la fecha de Fecha de firma: 07/02/2017 Firmado por: M.D.D., JUEZ DE CAMARA Firmado por: J.E.M., JUEZ DE CAMARA Firmado por: R.W.V., JUEZ DE CAMARA #10275946#171180540#20170207111151697 Poder Judicial de la Nación Causa 170.955/2002/CA2 “A., E.E. c/ EN-Mº del Interior-

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    cada período devengado y hasta el 31 de diciembre de 1999, a la tasa activa del Banco de la Nación Argentina. En adelante la deuda respectiva quedará consolidada en los mismos términos que las indemnizaciones que se otorgan en este mismo pronunciamiento relativamente a la incapacidad psicológica y daño moral…” (v. fs. 678, cuarto y quinto párrafos).

    Tras poner de relieve las graves consecuencias que se derivan de una sanción disciplinaria de estas características, consideró

    apropiado establecer en $60.000 el resarcimiento por los padecimientos morales del actor (v. fs. 678vta., tercer párrafo).

    Asimismo, tuvo en cuenta el informe de la perito psicóloga, del que surge que un 25% de la incapacidad psicológica del actor guardaba “…relación de causalidad con el motivo de la litis…” (v. fs.

    678vta., cuarto párrafo). Por ello, consideró adecuada una indemnización de $70.000 por daño psicológico y, además, agregó que “…con el objeto de que el actor afronte el tratamiento terapéutico recomendado por la perito… corresponde fijar la suma de cien mil pesos ($100.000)…” (v. fs.

    679, párrafos primero y segundo).

    Finalmente, aclaró que las montos indemnizatorios fijados en concepto de incapacidad psicológica y daño moral devengarían intereses a la tasa activa que publica el Banco de la Nación Argentina desde el día que fue decretada la cesantía (23 de diciembre de 1998) y hasta el 31 de diciembre de 1999 (art. 8º del decreto 529/91) y que a partir de allí “…

    los montos consolidados (capital e intereses) se encuentran alcanzados por lo dispuesto en el capítulo V de la ley 25.344…” (v. fs. 679, tercer párrafo).

    Con respecto a la suma establecida para el tratamiento terapéutico, señaló que el caso se encontraba dentro de las excepciones previstas por el art. 18 de la ley 25.344 y que los intereses respectivos se calcularán a la tasa activa del Banco de la Nación Argentina (v. fs. 679, último párrafo).

  2. ) Que, contra esa sentencia, ambas partes dedujeron recursos de apelación (v. fs. 681 y 682), que fueron concedidos libremente a fs. 685.

    Fecha de firma: 07/02/2017 Firmado por: M.D.D., JUEZ DE CAMARA Firmado por: J.E.M., JUEZ DE CAMARA Firmado por: R.W.V., JUEZ DE CAMARA #10275946#171180540#20170207111151697 Poder Judicial de la Nación Causa 170.955/2002/CA2 “A., E.E. c/ EN-Mº del Interior-

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    El demandado presentó su memorial de agravios a fs.

    695/700vta., que fue replicado por su contrario a fs. 736/762vta.

    El demandante presentó sus quejas a fs. 703/732va., que fueron contestadas a fs. 763/765vta.

  3. ) Que el Estado Nacional cuestiona que se haya hecho lugar a la demanda por la totalidad de las pretensiones y señala que está debidamente probado que el señor A. se ausentó de su lugar habitual de trabajo sin justificación alguna, circunstancia que motivó la declaración de cesantía.

    Al respecto, alega que si bien se acreditaron las dolencias físicas por los períodos anteriores y posteriores a la ausencia, lo cierto es que “…una afección puede tener recidiva, es decir, periodos de sanidad y enfermedad, por lo que, sin un certificado médico que acredite que el accionante se veía imposibilitado de concurrir al servicio por razones de salud, su ausencia… no queda justificada, conformándose así la conducta tipificada como falta grave en el art. 50.206, inc. d) apartado 39 de la Reglamentación...

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