Acciones reales y relaciones entre estas y las acciones posesorias

Autor:Marcelo E. Urbaneja
Páginas:623-625
 
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En el análisis relativo a las relaciones reales se anticipó el tratamiento de su defensa por un título conjuntamente con las acciones reales. En efecto, el título XIV, último del Libro Cuarto, titulado “De las acciones posesorias y las acciones reales” (artículos 2238 al 2276), destina el capítulo 2 a “Defensas del derecho real” (2247 a 2268, distribuido en 5 secciones) y el 3 a “Relaciones entre las acciones posesorias y las acciones reales” (2269 a 2276).

Respecto a las acciones reales, es extendido el consenso actual en torno a la necesidad de clariicar el aspecto más polémico de la regulación vigente, cual es el de la legitimación activa de cada una de las defensas.

Corre a su zaga la cuestión de la casuística y los efectos de las sentencias, materia distinta pero vinculada a la de la prueba, que, al contrario, reclama mayor o al menos distinta regulación.

Estas aspiraciones son compartidas por el Proyecto de 1998 y por el Proyecto, aunque las soluciones plasmadas sean notoriamente disímiles.

Aunque ambos cuerpos incluyen expresamente como acción real a la de deslinde, de naturaleza discutible en la regulación velezana, el primero solo añade a la acción reivindicatoria, mientras que el Proyecto conserva las 3 acciones clásicas.

En suma, podría decirse que el Proyecto tiene mayores semejanzas con el Código vigente, al que ha intentado organizar, condensar y esclarecer, que con el Proyecto de 1998.

1) Disposiciones generales

Al igual que el Código de Vélez Sarsield, se conceptúan y luego se enumeran las acciones reales, sumando a las vigentes, según se apuntó, la de deslinde. La aclaración de su imprescriptibilidad consagra una convicción vigente sin isuras, a salvo los supuestos excepcionales que, según la lectura que se realice, hoy podrían verse en los artículos 2583 y 3890.

En el artículo 2248 se distingue a las 3 acciones clásicas en función de la inalidad que persiguen (que tiene mucho de abstracción doctrinaria) y de la lesión que las habilita (que en cambio es fecunda en derivaciones prácticas). Se guarda semejanza con la regulación vigente, aunque esclareciendo algunos interrogantes.

Se exige que la titularidad del derecho que legitima la interposición de la acción se mantenga al tiempo de la sentencia (la existencia “al...

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