Sentencia nº 52824 de Tercera Cámara Civil de Apelaciones de la Provincia de Mendoza, Primera Circunscripción, 9 de Noviembre de 2018

PonenteCOLOTTO, MARQUEZ LAMENÁ Y FERRER
Fecha de Resolución 9 de Noviembre de 2018
EmisorPrimera Circunscripción
MateriaRESPONSABILIDAD MEDICA - PRUEBA PERICIAL - APRECIACION DE LA PRUEBA - REGLAS DE LA SANA CRITICA - SANA CRITICA RACIONAL - FACULTADES DISCRECIONALES DEL JUEZ

Expte: 52.824

Fojas: 1373

En Mendoza, a los nuevedías del mes de noviembrededos mil dieciocho, reunidos en la Sala de Acuerdo, los Sres. Jueces de esta Excma. Tercera Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, M., de Paz y T., constituida en esta oportunidad por el dr. C.F.,trajeron a deliberar para resolver en definitiva los autos Nº 113.657/52.824, caratulados “BALMACEDA MARCOS S. C/ HOSPITAL ESPAÑOLp/ D y P.”, originarios del Vigésimo Primer Juzgado en lo Civil, Comercial y M., de la Primera Circunscripción Judicial, venidos a esta instancia en virtud del recurso de apelación interpuesto a fs. 1327 contra la sentencia de fs. 1310/24.

Llegados los autos al Tribunal, se ordenó expresar agravios a la apelante, lo que se llevó a cabo a fs. 1336/45, quedando los autos en estado de resolver a fs. 1.372.

Practicado el sorteo de ley, quedó establecido el siguiente orden de estudio: D.. COLOTTO,M.L. y FERRER.

En cumplimiento de lo dispuesto por los arts. 160 de la Constitución Provincial y 141 del C.P.C., se plantearon las siguientes cuestiones a resolver.

PRIMERA CUESTION:

¿Es justa la sentencia apelada?

SEGUNDA CUESTION

Costas.

SOBRE LA PRIMERA CUESTION EL DR. COLOTTO DIJO:

  1. ) La sentencia de primera instancia admitió laacciónpromovida por los demandantes, S.. M.S.B. y M.E.S. en nombre de su hijo menor F.G.B. en contra deSociedad Española de Beneficencia y Mutualidad Hospital Español de Mendoza, condenando a esta por la suma de un millón novecientos cincuenta y nueve mil cuarenta y nueve ($ 1.959.049) con más sus intereses y le impuso costas.

  2. ) El decisorio fue apelado por la demandada, la que agravia por considerar que la sentencia cuenta con defecto de fundamentación, puesto hace un enfoque unilateral del tema, omite prueba esencial, se inclina por dos peritajes sin merituar fundamentos. Desecha la pericia neonatológica que precisa la causa prenatal del daño, también hace lo propio con el médico legista que refiere cúmulo de causas, no fundamenta porqué lo desecha, omitiendo prueba esencial como los testimonios de los integrantes del equipo médico.

    En los fundamentos del agravio indica que la juez realizó una apreciación genérica de la neurológica que no lo exime de analizar el resto de pericias, tal como la del neonatólogo que indica que el diagnóstico FTT era el correcto y que por dicha complicación los gemelos recibieron el tratamiento adcuado, transcribiendo luego los términos de la pericia indicando que esta ha sido omitida por el juez y que la afirmación del perito respecto de la punción lumbar no obstaa la precisa fundamentación de la pericia sobre pluralidad de causas, detallando luego la declaración de M. quien indica que nunca tuvo clínica de enfermedades infecciosas, coincidente la lic. T. y el dr. G. en el que indica que el diagnóstico fue síndrome de dificultad respiratoria, anemia aguda severa y fetotransfusor, las que tampoco fueron tenidas en cuenta y de la que surge la evidencia causal (poroencefalia o hueco del tejido cerebral por falta de oxígeno). Agrega que se desestima tácitamentela pericia legista que indica que sufrió el gemelo parálisis cerebral por un cúmulo de causas: pre anemia, post sepsis neonatal y prerinatales, agregando la falta de valoración de la necesidad de someter a F. a eritroféresis y recambio de su sangre y que su descompensación fueimportante y que F. el gemelo anémico debió ser transfundido al nacer y estaba tan edematoso que dicha fenómeno fue la causa del daño neurológico, además de haber nacido en forma prematura, bajo de peso y a causa de la FIV. Que el resto de bebes que sufrieron la complicación de infección en neonatología fueron indicados deigual manera y no tuvieron problemas.

    Denuncia la falta de aplicación del art. 207 CPC, por cuanto no advirtió que existió un cúmulo de causasque surgen de la H.C.y pericias. En subsidio plantea la pluralidad de causas, invocando el fallo de la Corte Provincial in re “A.” en el que debe atribuirse un porcentaje de contribución causal, aplicándose en una proporción del 70/30, detallando las conclusiones del médico legista y neonatólogo, por lo que entiende que el daño de F. tiene causas prenatales ajenas a la atención del H.E.

    Se agravia por el monto de condena, al que califica de arbitrario e irrazonable, criticando que la juez a quo sostenga que no se viola el principio de congruencia cuando actualizando la suma demandadaindicando la apelante jurisprudencia en su apoyo referida al techo que supone el monto pretendido y no elevado en sus alegatos (cita de este Tribunal al precedente “Carranzani”), agrega que en los alegatos al hablar sobre la procedencia del monto reclamado expresaron conformidad con los importes reclamados pero sin embargo la juez al cuantificar los elevó en casi ocho veces, por lo que entiende que se ha vulnerado el principio dispositivo toda vez que en los alegatos confirmaron en forma concreta las sumas demandadas.

    Critica la base de cálculo, puesto indica que contiene un error cuando la vida laboral debe ser considerada desde los 18 a 65 años, que debe tenerse en cuenta que ambos padres trabajabanpor lo que era normal que siguiese una carrera universitaria y trabajase a partir de los 25 años, considerando excesiva la misma.

    Calcula los montos demandados y adiciona intereses e indica que la condena es excesiva, puesto que el cálculo realizado aún con intereses a la tasa activa aún sin los intereses de la ley 4087 representa una suma inferior a la otorgada, indicando que esta es a su vez desproporcionada con las sumas condenadas en la jurisprudencia que indica.

  3. ) Corrido el correspondiente traslado este es contestado a fs. 1347/60 solicitando el rechazo del recurso.

  4. ) La apelante critica el fallo por considerar errónea la valoración probatoria realizada por la a quo.

    Debe recordarse que nuestra Ley adjetiva (art. 207 C.P.C.) manifiesta plenamente la vigencia del principio valorativo de la prueba por el método de la sana crítica racional.

    Dicha regla de valoración probatoria supone la existencia de ciertos principios generales que deben guiar en cada caso la apreciación de la prueba, excluyendo la discrecionalidad del juzgador. En consecuencia al valorar las pruebas a través de la regla de la sana crítica implica la unión entre la aplicación de los principios de la lógica y la experiencia (“máximas de experiencia”), sin abstracciones de orden intelectual y que propenda a asegurar un eficaz razonamiento.

    Por ello que este sistema de valoración ha sido definido como el método científico que tiene por objeto determinar cuál de las posiciones del pleito es la correcta, en punto a los hechos afirmados para incluirla dentro del plexo de la norma abstracta, y así aplicar el derecho a la cuestión planteada (Falcón, E.M., Tratado de la Prueba, Astrea, Buenos Aires, 2003, t. I, p.573 y ss.).

    En aplicación de dichas reglas de la sana crítica racional es que elmagistrado resulta soberano en la selección de las pruebas, pudiendo preferir unas y descartar otras. La sola omisión de considerar el examen de determinada prueba, no configura agravia atendible si el fallo apelado contempla y decide aspectos singulares de la cuestión y la resuelve con otros elementos de juicio (CNCom. C.. B, 22/4/91. LL, 1991-C-339).

    Es decir que la realización por el Juez de la labor de reconstrucción histórica de los hechos, por medio del análisis del material probatorio allegado a la causa, excluye el establecimiento apriorístico de criterio alguno, que distorsionaría la pureza del análisis. Por eso, la sana crítica racional, obliga al Juzgador a analizar los elementos de convicción legalmente reunidos en la causa, confrontándolos, cuando fueren opuestos o diferentes, escogiendo aquellos que a luz de la razón, la experiencia y el sentido común, aparezcan como verdaderos (3º C.C. en expte. n° 145.955/27.925, “T.L. y ots. c/ R.R. y ots. p/ D y P”, 28/05/2004, LS 104-32).

    La prueba pericialen los casos de responsabilidad médicatambién se encuentra sometida, a las reglas probatorias de la sana crítica racional, no porque el juez cuente con conocimientos científicos sobre la materia de análisis sino porque la constatacióndicha pericia no debe tratarse de un mero formalismo ni su admisión sin cortapisas y tomándola como una verdad absoluta, sino que el análisis que efectúa el juez debe provenir como se dijo de las máximas de experiencia, haciendo una evaluación lógica de dicha pericia, relacionándola con las lesiones o afectaciones constatadas constatadas y los otros elementos de prueba arrimados al expediente. (E. j. Coutureen “Fundamentosdel De-recho Procesal Civil” 3° ed. póstuma, pág.228, n° 148y el Dr. HugoAlsinaen el “Trat. Teórico – Prácticode DerechoProcesal Civil”, T ° III, pág.640).

    En consecuencia será en base en base a la aplicación de este principio que deberá analizarse el material probatorio rendido en autos para verificar si ha existido por parte de la a quo una interpretación o valoración incorrecta o una omisión de una prueba que a la postre resulte esencial para dirimir el pleito.

  5. ) Se ha manifestado en relación a las infecciones hospitalarias que son aquellas que contraen los pacientes que pueden distinto origen, es decir ser exógenas, nosocomiales o de fuente ambiental, esto es, que tienen su causa en una fuente exterior al enfermo. Son los casos donde por ejemplo obra un material de sutura contaminado, o deficiencia en la limpieza y/o inadecuada esterilización del instrumental quirúrgico o de las gasas, guantes o elementos utilizados antes, durante o después del acto quirúrgico. Inversamente, las causas de la infección pueden ser endógenas, vale decir, son los supuestos en que es el propio paciente el portador del germen infeccioso por llevarlo en su piel o cavidades naturales de manera que la infección, en definitiva, ha sido generada por su mismo organismo (Prevot, J., Responsabilidad civil del médico, JA 2009-I-1297 -SJA 11/3/2009).-En igual sentido Suprema Corte de Justicia de la...

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