Sentencia nº 51105 de Cuarta Cámara Civil de Apelaciones de la Provincia de Mendoza, Primera Circunscripción, 6 de Octubre de 2015

PonenteLEIVA - SAR SAR - FERRER
Fecha de Resolución 6 de Octubre de 2015
EmisorPrimera Circunscripción
MateriaCOMODATO - PERFECCIONAMIENTO DEL CONTRATO - ENTREGA DEL BIEN - ENTREGA DE LA COSA - JUICIO DE DESALOJO - PRUEBA - COMODANTE - TENENCIA

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CAMARAS DE APELACIONES EN LO CIVIL, C CUARTA>

Expediente salido en lista: 07-10-2015

Autos Nº:

51105

a fojas:

279

:: ... Texto Publicado en la Web ... ::

Expte: 51.105

Fojas: 279

En la ciudad de Mendoza a seis días del mes de octubre de dos mil

quince, reunidos en la Sala de Acuerdos de esta Excma. Cuarta Cámara de

Apelaciones en lo Civil, Comer-cial, M., de Paz y T., los señores

Jueces titulares, trajeron a deliberación para resolver en definitiva los autos

Nº 51.105/10.581, caratulados “AMATO, MARÍA ELISABETH C/PRIETO, PATRICIA

P/DESALOJO”, originarios del Tribunal de Gestión Asociada N° 1de la Primera

Circunscripción Judicial, venido al Tribunal en virtud del recurso de apelación

planteado a fojas 262 en contra de la sentencia de fojas 255/257.-

                       Practicado a fojas 277 el sorteo

establecido por el Art. 140 del Código Procesal Civil, se determinó el

siguiente orden de votación: L., S.S., F..

                       De conformidad con lo ordenado en el art.

160 de la Constitución Provincial, se plantearon las siguientes cuestiones a

resolver:

PRIMERA CUESTIÓN:

           ¿ES JUSTA LA SENTENCIA APELADA?

SEGUNDA CUESTIÓN:

                       COSTAS.

SOBRE LA PRIMERA CUESTIÓN, EL SR. JUEZ DE CÁMARA, DR. CLAUDIO F.

LEIVA DIJO:

  1. Que a fojas 262 el Dr. R.D.B., por la actora

    María E.A., interpone recurso de apelación contra la sentencia de

    fojas 255/257, que rechaza la demanda de desalojo interpuesta contra la

    demandada P.P..

    A fojas 266 la Cámara ordena fundar recurso al apelante por el

    plazo de ley (Art. 142 del C.P.C.).

  2. Que en oportunidad de fundar recurso a fojas 267/269 el Dr.

    Betancourt, por la actora, sostiene que la sentencia de primera instancia funda

    el rechazo de la demanda de desalojo por considerar que, del expediente traído

    como AEV da cuenta de que con anterioridad a la promoción de la demanda, la

    Sra. P. interpuso acción contra la aquí actora a fin de lograr el

    cumplimiento de dicho contrato, y que si bien tal proceso terminó por caducidad

    de instancia, refleja que la demandada no ha actuado nunca como mera

    comodataria del local, lo que surge de las testimoniales rendidas.

    Entiende el apelante que en el expediente indicado, la Sra. P.

    relata en el capítulo de los hechos que para fecha 10/06/2.002 se habría

    celebrado un contrato de compraventa entre las partes y que luego dicho

    contrato no fue firmado en su oportunidad en virtud de una deuda que la Sra.

    A. mantenía con la Cooperativa en su carácter de titular del local comercial

    referido, en virtud de no haber cancelado oportunamente las cuotas sociales y

    en el capítulo titulado falta de formalidad escrita vuelve a expresar que no se

    operó la transferencia por escrito, por la deuda que la Sra. A. mantenía con

    la Cooperativa; que al contestar la demanda de desalojo la Sra. P. se

    vuelve a desdecir arguyendo que para fecha 10/06/2.002 adquirió el local,

    siendo formalizado dicho contrato en la administración de la Coop. De Provisión

    de consumo y Servicio Persa Coperguay Ltda., agregado que el boleto quedó en

    manos del consejo de Administración; sostiene el apelante que en los informes

    de fojas 193 y 226 el Presidente de la Cooperativa informa que no existe en los

    registros de la cooperativa, documentación alguna referida a la compraventa

    sugerida por la demandada. Alega que los testigos ofrecidos por la demandada

    son testigos de oídas y que sugestivamente ambos comenzaron su declaración

    utilizando la expresión “estaba comprando”.

    Argumenta que surge evidente la errónea apreciación de la prueba

    en la que incurre la juez de grado, toda vez que la demandada no ha demostrado

    en autos su posesión, y que no existe medio de prueba alguna que acredite que

    la Sra. P.P. haya materializado la interversión de su título; que la

    legitimación sustancial de la actora surge de ser titular en la Cooperativa de

    las cuotas de capital y demás derechos correspondientes al local comercial N°

    16 del Pasillo E de dicha entidad y que dicha titularidad se encuentra

    debidamente acreditada en autos.

    Agrega que la prueba que corre agregada en autos demuestra

    cabalmente que la propietaria del local cuyo desalojo se pretende es la actora

    A., así como que la demandada P. sólo ostenta una tenencia precaria.

  3. Que a fojas 271 la Cámara ordena correr traslado a la

    contraria de la fundamentación del recurso por el plazo de ley (Art. 142 del

    C.P.C.).

    A fojas 272 comparece la demandada P., y contesta el traslado

    conferido, solicitando, por las razones que allí señala, el rechazo del

    recurso.

  4. Que a fojas 277 se llama autos para sentencia, practicándose

    a fojas 278 el correspondiente sorteo de la causa.

  5. Que el juicio de desalojo previsto por el art. 399 del C.P.C.,

    de naturaleza especial, sólo admite discusión acerca del mejor derecho al uso

    de la cosa, ya que persigue asegurar la libre disponibilidad de los inmuebles a

    quien tiene dere-cho a ello, cuando son detentados contra su voluntad, por

    personas que entraron en posesión precaria-tenencia- mediante actos o contratos

    que por cualquier causa no pueden considerarse ya existentes o en su caso,

    cuando se encuentran sin derecho y contra la ley, en el uso o goce de la cosa

    ajena: intrusos. Pero dada su naturaleza sumarísima, es improcedente el

    desalojo cuando el demandado alega y prueba que la ocupación que invoca, lo es

    a título de poseedor, no interesando en este juicio ni el vicio, ni el tiempo

    que la cualifique.

    La posesión de la cosa o el mejor derecho a ella, quedan

    reservadas para los interdictos o para el proceso reivindicatorio. El debate

    vinculado a una alegada relación sustancial o a derechos posesorios debe

    afrontarse en pleito aparte. Una discusión de esta magnitud no puede acometerse

    en este procedimiento sumarísimo, donde la certeza se rinde a la celeridad

    (ALSINA, H., “Tratado de Derecho Procesal Civil”, V-III, pág. 399; MORELLO,

    A.M., “Juicios sumarios”, Tº II, págs. 89 y sgtes.).

    Para que la acción de desalojo sea viable, basta que el actor

    acredite encontrarse en cualquiera de los casos previstos en el art. 399

    C.P.C., y que el demandado está en la obligación de restituir la cosa, ya sea

    por mediar un contrato o bien porque tenga el carácter de mero tenedor precario

    o intruso. Por tanto, el presupuesto necesario para que funcione el

    procedimiento especial del juicio de desalojo es que exista por parte del actor

    un derecho personal a exigir al demandado la devolución de la cosa, no el

    derecho real oponible "erga omnes" de...

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