Paso al frente: con propuestas más audaces y sin descensos, se multiplican las emociones

 
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Parecía impensado, pero está sucediendo. No importa cómo, lo que vale es que finalmente volvió a ser gratificante sentarse delante de un televisor para ver fútbol. Y lo mejor del caso es que no sólo aquellos que pelean por el cetro doméstico son los responsables. No se reduce todo a un puñadito de poderosos, porque lo que atrae en el torneo de Primera División 2014 no lo motoriza el dinero, sino las ideas. Es River el que lleva el estandarte de una identidad que parecía perdida, pero también lo es Defensa y Justicia, que está en los puestos bajos de la tabla. Se ofrece por completo el Boca de Arruabarrena, que marcha a ocho puntos de la cima, pero también se muestra idéntico el Banfield de Almeyda, que apenas suma 13 unidades. Se mantiene expectante Lanús, pero Independiente y Racing se encargan de enviar mensajes en los que aseguran que nadie debe dejarlos al margen. Lo que sucede con la pelota no es una cuestión puramente matemática sobre quién va primero o segundo, sino de qué hace cada uno para expresarse en el campo. Porque definitivamente volvieron a ser importantes las formas, lo cual no es un dato menor en un fútbol en el que hasta hace unos meses reinaban la avaricia y el terror por tomar riesgos.Un cambio de formaciónLa renovación de entrenadores le aportó al fútbol argentino una búsqueda diferente. Desde la disposición táctica hasta las metodologías de trabajo parecen haberse modificado en muchos de los clubes. La apuesta de Enzo Francescoli por Marcelo Gallardo resultó un disparador. El River del Muñeco está dando una muestra de que las corrientes nuevas tienen otra fisonomía, porque con casi los mismos futbolistas con que Ramón Díaz logró el último título Gallardo le dio un salto de calidad al grupo. Pero también sucedió con Arruabarrena en Boca, que le aportó frescura a un equipo que cargaba con el peso de tener que responderle a Carlos Bianchi. A Racing, el desembarco de Diego Cocca, que logró el ascenso con Defensa y Justicia, le permitió encontrar un estilo que lo mantiene expectante, y Almirón, en Independiente, aun cuando asume riesgos casi desmedidos para defenderse, le dio una impronta diferente a un equipo que retornó a la elite después de un durísimo año en el Nacional B. No todo se reduce a los equipos grandes, porque Almeyda con Banfield mantiene, en primera división, la misma fórmula que le permitió ganar el ascenso en 2014. Y Defensa y Justicia buscó mantener el estilo que había impreso Cocca con la contratación de Darío Franco...

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