La economía, según Mafalda: cincuenta años; los mismos temas

 
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Detrás de una enorme caja con dos docenas de paquetes de fideos que carga en sus brazos, Manolito camina por el almacén de su papá. A grandes pasos, avanzan también sus pensamientos: "¡¡Primavera!! ¡Como si la primavera cambiara la situación!", se queja su voz interior. Por la mente del niño con los pelos como un cepillo, desfilan esas frases que con la llegada de cada 21 de septiembre, nunca falta quien diga, como eso de que la primavera es la estación más alegre... "¡Como si el déficit se arreglara con carcajadas!", refuta el amigo de Mafalda. "¡Como si la inflación se frenara con margaritas!", se lamenta al recordar a quienes celebran que haya flores por doquier. En otra viñeta, Manolito se detiene y acomoda latas, mientras que a sus pensamientos acude la idea de que en la primavera llegan golondrinas desde lejanos países. "¡¡Como si la balanza de pagos se nivelara con pajaritos importados!!", se indigna.Déficit, inflación y problemas en la balanza comercial son tres temas recurrentes en la Argentina. Y son varias las referencias a ésas y otras cuestiones de la economía que se leen en la tira de Mafalda, publicada originalmente entre 1964 y 1973. En un país que repite ciclos, la historieta sigue vigente como reflejo de problemas sociales, varios de ellos muy agravados respecto de aquellos años, como la pobreza.En un mundo muy distinto al actual, en el que muchas miradas se posaban sobre China, pero no aún por su poderío comercial, y en el que había una oleada del movimiento de liberación femenina, Mafalda, sus padres y sus amigos expresaban preocupaciones dictadas por sus bolsillos y sus expectativas de nivel de vida, que bien podrían identificarse con las de un argentino de hoy.Eran años aquellos en los que en el país se daba un proceso de industrialización, a la par de la llegada a los hogares de bienes durables.Detrás de una enorme caja con dos docenas de paquetes de fideos que carga en sus brazos, Manolito camina por el almacén de su papá. A grandes pasos, avanzan también sus pensamientos: "¡¡Primavera!! ¡Como si la primavera cambiara la situación!", se queja su voz interior. Por la mente del niño con los pelos como un cepillo, desfilan esas frases que con la llegada de cada 21 de septiembre, nunca falta quien diga, como eso de que la primavera es la estación más alegre... "¡Como si el déficit se arreglara con carcajadas!", refuta el amigo de Mafalda. "¡Como si la inflación se frenara con margaritas!", se lamenta al recordar a quienes celebran que haya flores por doquier. En otra viñeta, Manolito se detiene y acomoda latas, mientras que a sus pensamientos acude la idea de que en la primavera llegan golondrinas desde lejanos países. "¡¡Como si la balanza de pagos se nivelara con pajaritos importados!!", se indigna.Déficit, inflación y problemas en la balanza comercial son tres temas recurrentes en la Argentina. Y son varias las referencias a ésas y otras cuestiones de la economía que se leen en la tira de Mafalda, publicada originalmente entre 1964 y 1973. En un país que repite ciclos, la historieta sigue vigente como reflejo de problemas sociales, varios de ellos muy agravados...

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