Sentencia de Suprema Corte de Justicia (Argentina), 13 de Diciembre de 2005, F. 1073. XXXIX

EmisorSuprema Corte de Justicia (Argentina)

F. 1073. XXXIX.

ORIGINARIO

F., H.J. c/ Buenos Aires, Provincia de s/ daños y perjuicios Cincidente sobre beneficio de litigar sin gastosC IN1.

Corte Suprema de Justicia de la Nación Buenos Aires, 13 de diciembre de 2005.

Para resolver sobre el pedido de beneficio de litigar sin gastos efectuado a fs. 1.

Considerando:

  1. ) Que el actor promueve este incidente a fin de que se le conceda el beneficio de litigar sin gastos previsto por los arts. 78 y sgtes. del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, para poder proseguir la demanda promovida por daños y perjuicios contra la Provincia de Buenos Aires CMinisterio de Justicia y Seguridad y Policía de la Provincia de Buenos AiresC, su citada en garantía Provincia Seguros S.A., y J.A.S., en virtud de la imposibilidad económica de afrontar los gastos que aquélla ocasione y el pago de la tasa de justicia correspondiente. El monto del reclamo asciende a la suma de $ 238.500.

  2. ) Que la concesión del beneficio de litigar sin gastos queda librada a la prudente apreciación judicial, en tanto los medios probatorios incorporados al incidente reúnan los requisitos suficientes para llevar al ánimo del juzgador la verosimilitud de las condiciones de pobreza alegada (Fallos: 313:1015; 326:818).

    En efecto, a diferencia de los ordenamientos procesales derogados, el legislador ha omitido referencias tasadas sobre el concepto de pobreza, pues éste, por ser contingente y relativo, presenta insalvables dificultades para ser definido con un alcance genérico que abarque la totalidad de las diferentes circunstancias que puedan caracterizar a los distintos casos por resolver. En suma, en cada situación concreta, el Tribunal deberá efectuar un examen particularizado a fin de determinar la carencia de recursos o la imposibilidad de obtenerlos de quien invoque el beneficio para afrontar las erogaciones que demande el proceso en cuestión.

    °) Que tal beneficio encuentra sustento en dos garantías de raigambre constitucional: la de defensa en juicio y la de igualdad ante la ley (arts. 18 y 16 de la Constitución Nacional). Ello es así, habida cuenta de que por su intermedio se asegura el acceso a la administración de justicia no ya en términos formales, sino con un criterio que se adecua a la situación económica de los contendientes.

    Empero, no debe olvidarse que frente a los intereses del peticionario se hallan los de su contraria, tan respetables como los de aquél, los que podrían verse conculcados si a un limitado beneficio se lo transforma en indebido privilegio (Fallos: 311:1372, considerando 2°).

  3. ) Que, en las condiciones expresadas, corresponde examinar los elementos de prueba agregados en autos.

    Mas esta apreciación debe partir, por la marcada incidencia que tendrá en la decisión a tomar, de las expresiones efectuadas por el peticionario en los autos principales, en oportunidad de ser requerido por el Tribunal a fin de acreditar su domicilio para ratificar el requisito de la distinta vecindad que, para justificar la competencia originaria del Tribunal, exige el art.

    24, inc.

  4. , del decreto-ley 1285/58.

    En efecto, a fs. 96 de los autos principales el actor denuncia que en el escrito de demanda ha incurrido en un error involuntario al consignar su domicilio real en la localidad de Lomas del Mirador, Provincia de Buenos Aires, y manifiesta que el correcto es el de la calle Chascomús 4541, C.F..

    A fs. 190 el Tribunal requiere al demandante que aclare las contradicciones existentes en autos respecto del domicilio.

    F. 1073. XXXIX.

    ORIGINARIO

    F., H.J. c/ Buenos Aires, Provincia de s/ daños y perjuicios Cincidente sobre beneficio de litigar sin gastosC IN1.

    Corte Suprema de Justicia de la Nación A fs. 192 contesta el actor y aclara que el domicilio de L. delM. fue su residencia hasta el año 1993, fecha en que se separó de su cónyuge y se trasladó a vivir a la Capital Federal, en el domicilio de la calle Chascomús 4541. Dice que en la residencia de L. delM. habitaba su ex cónyuge, hasta que falleció, junto con una hija del matrimonio, quien en el año 1995 fue madre de una niña; que a mediados del año 1998, habiendo fallecido ya su ex cónyuge, se hizo cargo de la manutención de su hija y de su nieta, concurriendo a la casa en que ellas vivían primero sólo algunos días en la semana para luego, a principios del año 2000, instalarse allí en atención al costo que requería la manutención de dos viviendas. Por último, señala que a mediados del 2001 estableció en forma definitiva su residencia en Capital Federal.

  5. ) Que de las declaraciones de los testigos E.E.V., E.D. y M. delC.T., obrantes a fs. 6/7, surge que el actor no posee bienes de fortuna, que sus ingresos estaban compuestos por una jubilación mínima y por los que obtenía de la explotación de un automotor como remise hasta que ocurrió el siniestro de autos; y que vive en una casa que es de propiedad de sus suegros, en Lomas del Mirador CProvincia de Buenos AiresC. Los testigos V. y D. manifiestan que el peticionario vive solo, mientras que M. delC.T. declara que lo hace junto con una hija y una nieta.

  6. ) Que las declaraciones testificales vertidas en este beneficio no pueden ser tenidas en cuenta. Ello es así, habida cuenta de las patentes contradicciones existentes entre ellas sobre un dato de significativa relevancia como es el grupo familiar con el que convive el peticionario, y al que sostiene económicamente, así como también por cuanto las

    unilaterales expresiones del actor acerca de las diversas vicisitudes acerca de los lugares en que fijó sus domicilios o su residencia, privan a aquéllas de todo valor como elemento de convicción al descalificar la veracidad de las aserciones de los declarantes.

    Si a ello se agrega que, según el informe extendido por el Registro Nacional de la Propiedad Automotor, el peticionario es propietario de dos automotores, uno de los cuales es un Peugeot 405 del que resultó adquirente originario como cero kilómetro en 1998; y que no ha explicado bajo qué título reside desde hace un largo período en el inmueble de la Capital Federal, sito en la calle Chascomús, se impone la conclusión de que las pruebas producidas en autos para acreditar la imposibilidad del actor de hacer frente a los gastos causídicos resultan insuficientes para verificar razonablemente si el caso encuadra en el supuesto que autoriza el otorgamiento del beneficio.

    Por ello, y oído el representante del fisco, se resuelve:

    Denegar a H.J.F. el beneficio de litigar sin gastos (art. 82 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación). N.. E.S.P. -E.I.

    HIGHTON de NOLASCO - CARLOS S. FAYT - JUAN C.M. -R.L.L..

    Nombre de la parte actora: H.J.F., con el patrocinio letrado de las Dras. S.E.A. y P.M.M.

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