Sentencia nº 40825 de Primera Cámara Civil de Apelaciones de la Provincia de Mendoza, Primera Circunscripción, 8 de Julio de 2009

PonenteLEIVA, BOULIN, VIOTTI
Fecha de Resolución 8 de Julio de 2009
EmisorPrimera Circunscripción

Expte: 40.825

Fojas: 362

En la Ciudad de Mendoza a ocho días del mes de julio del año dos mil nueve, reunidos en la Sala de Acuerdos de la Primera Cámara Civil de Apelaciones, D.. A.M.V., A.G.B. y C.F.L. trajeron a delibe-ración para resolver en definitiva los autos Nº 40.825/118.412 caratulados “RÍOS, ROBERTO ORLANDO Y OTS. C/MUNICIPALIDAD DE LA CAPITAL DE MENDOZA P/DAÑOS Y PERJUICIOS”, originarios del Quinto Juzgado Civil, Co-mercial y Minas de la Primera Circunscripción Judicial, venido al Tribunal en virtud del recurso de apelación planteado a fojas 305 en contra de la senten-cia de fojas 298/300.

De conformidad con lo ordenado en el art. 160 de la Constitución Provincial, se plantearon las siguientes cuestiones a resolver:

  1. CUESTIÓN: ¿ES JUSTA LA SENTENCIA APELADA?

  2. CUESTIÓN: COSTAS.

Practicado el sorteo de ley arrojó el siguiente orden de votación: D.. L., B. y V..

SOBRE LA PRIMERA CUESTIÓN EL DR. C.F.L. DIJO:

  1. Que en oportunidad de expresar agravios a fojas 320/337, el Dr. M.M., por la actora, se queja de la sentencia de fojas 298/300, que rechaza la demanda de daños y perjuicios interpuesta en contra de la Mu-nicipalidad de la Capital de Mendoza.

    Señala que, mediante una tratativa extrajudicial, los actores arriba-ron a un acuerdo con Obras Sanitarias Mendoza S.A., que se agrega a fojas 54, por la suma de $ 70.000, monto que, de acuerdo a la presentación de fojas 56 también suscribe O.S.M., diciendo textualmente que en la mencionada reu-nión se acordó una indemnización por la parte que le corresponde a O.S.; que del contenido de dicho acuerdo, surge que los actores recono-cen no tener nada más que reclamar sólo y únicamente respecto de Obras Sanitarias de Mendoza.

    Afirma que la sentencia sostiene, erróneamente, que tratándose, en el caso, de una obligación concurrente, el actor puede demandar a cual-quiera o a ambos conjuntamente por el todo, aunque sólo puede cobrar hasta el monto del daño sufrido; alega que los actores no han percibido la indemni-zación de todo el daño cuando O.S.M. S.A. les abonó la suma indicada.

    Entiende que también es erróneo sostener que si el responsable di-recto paga, se extingue la acción de la víctima contra el tercero civilmente responsable; sostiene que ello es así cuando el responsable directo paga toda la indemnización por el daño y no cuando sólo abona una parte; que en el convenio, se especificó que los actores desisten de reclamar a O.S.M., pero no respecto de cualquier otro responsable como es la Municipalidad de Ciudad; en este orden de ideas, alega que la renuncia a los derechos no se presume, debiendo ser acreditada por quien pretenda hacerla valer.

    Además, agrega que se equivoca la juez a-quo cuando sostiene que el monto percibido por los actores resulta suficiente indemnización integral con motivo de los daños y perjuicios derivados de la muerte de la menor; en este sentido, estima el apelante que es una grave conclusión a la que arriba la sentenciante, pues la suma de $ 70.000 es, a todas luces, insuficiente para resarcir el daño que los progenitores sufren por la muerte de su hija.

    Dice que la Municipalidad de la Capital es una persona jurídica de carácter público y la vía pública en refacción se encuentra bajo su inspección, guarda y vigilancia; que la anormal posición por la obra iniciada por Obras Sanitarias, sin indicación, ni señalización, ni luces, la obliga a reparar los da-ños que, en relación causal adecuada, se produzcan; analiza la prueba rendida en autos.

    Alega en torno a los daños reclamados.

  2. Que a fojas 338 la Cámara ordena correr traslado a la contraria de la expresión de agravios por el plazo de ley (Art. 136 del C.P.C.), providen-cia que se notifica a fojas 340.

    A fojas 341/343 comparece el Dr. U.S., por la Municipali-dad, contesta el traslado conferido y solicita el rechazo del recurso de apela-ción intentado; a fojas 348/349 hace lo propio el Dr. T.A., por O.S.M.; a fojas 351 toma intervención Fiscalía de Estado.

    A fojas 356 dictamina la Sra. Fiscal de Cámaras.

  3. Que a fojas 361 se llama autos para sentencia, practicándose a fojas 361 el correspondiente sorteo de la causa.

  4. Principios que rigen la responsabilidad del Estado por el mal estado de las vías de circulación: Una calle en mal estado, es una cosa ries-gosa, creadora de un peligro de dañosidad, en los términos del artículo 1.113 del Código Civil que genera la responsabilidad al Estado o a quien tiene la guarda, en caso de que la señalización de defectos o deterioros (ruta descal-zada, banquina en mal estado, pozos, montículos de tierra, elementos extra-ños) resulta insuficiente. Si bien una calle no es, en principio, una cosa riesgo-sa, como tal inerte, en buen estado, y apta para la circulación, pasa a ser pe-ligrosa, potenciadora de dañosidad, cuando se la abandona, se mantienen sus imperfecciones, se vuelve intransitable, en todo o en parte, presenta montí-culos de tierra y banquina despareja, a lo cual se suma una deficiente señali-zación.

    La presunción de responsabilidad en base al riesgo creado, consa-grada por el artículo 1.113 del Código Civil, es susceptible de ser destruida total o parcialmente mediante la justificación de alguna de las eximentes que la propia norma enumera a los que la doctrina ha agregado el caso fortuito ajeno a la cosa. Así, si la conducta de la víctima ha concurrido con la actua-ción de las cosas riesgosas en la producción de su propio daño como concausa, desplaza proporcionalmente la responsabilidad del dueño o guardián de aqué-llas, o sea, que debe verificarse si esta conducta interrumpió el nexo causal entre el hecho y el daño, ya sea de manera total o parcial, con aptitud efi-ciente como para impedir en la medida que sea, la consumación de la respon-sabilidad objetiva del dueño o guardián. (Ver precedentes de este Tribunal: autos Nº 138.727/37.144, “L.S.C.S.A.C.A.M.S.A.P.. y P.”, del 8/02/2.005; autos N° 176.953/38.496, “O.H.D. C/Municipalidad de Guaymallén P/D. y P.”, del 28/09/2.006; autos Nº 38.256/13.765, “Terraza, R.H. c/Municipalidad de San Carlos p/D. y P.”, del 16/05/2.007)

  5. Los argumentos de la sentencia recurrida: Que, en autos, la juez a quo rechazó la demanda, siguiendo en la sentencia apelada, la siguien-te línea argumental: a) Las partes se encuentran contestes en el acaecimiento del hecho dañoso ocurrido el 3 de febrero de 2.002, alrededor de las 06:30 horas y del que resultara el fallecimiento de la hija de los accionantes, L.M.R. (acta de fojas 150). El vínculo lo acreditan las actas de nacimien-to y matrimonio agregadas a fojas 151 y 152 respectivamente; como también lo acreditan las constancias de la causa penal N° 7.098 caratulada "Fiscal c/ R.A.J.L. por homicidio agravado conc.ideal lev graves culpo-sas", de la Cámara Cuarta Penal, que tengo a la vista, la víctima en el momen-to del accidente se transportaba en el asiento delantero del Jeep marca Wi-llys conducido por J.L.R., por lo que se trata de un supuesto de transporte benévolo, ya que no se han aportado probanzas de la existencia de otra relación jurídica que pudiera vincular a las partes. Es decir, que la gra-tuidad del transporte debe presumirse, en tanto no se haya demostrado lo contrario; b) Teniendo en cuenta los elementos que caracterizan el transporte benévolo, la suscripta adhiere a la posición doctrinaria y jurisprudencial que entiende que el mismo se rige por los principios de la responsabilidad extra-contractual. C) Si el daño es causado por culpa del conductor se aplicarán los principios que derivan del art. 1.109 del Código Civil, pudiendo también recu-rrirse a la aplicación del art. 1.113 del mismo cuerpo legal, pues ni sus térmi-nos ni su fin permiten exigir como requisito de su aplicación que la víctima no haya participado en el uso de la cosa riesgosa, sino que la única conducta pre-vista para impedir la responsabilidad del dueño o guardián de la cosa es la prueba de alguna de las eximentes contempladas por esa norma. En el caso de marras, al llegar el vehículo en el que iba la menor a la intersección de calle M. y Necochea, circulando por esta última de este a oeste, colisiona con una excavación y un montículo de tierra que Obras Sanitarias Mendoza S.A. estaba realizando; d) Los progenitores de la víctima solamente han demanda-do a la Municipalidad de la Capital, quien a su vez ha citado a juicio a la em-presa Obras Sanitarias Mendoza S.A.; siendo la víctima una tercera ajena al hecho, al accionante sólo le basta probar el hecho dañoso y el daño sufrido para que nazca el derecho al resarcimiento por aplicación del principio de la responsabilidad objetiva por el riesgo creado, en cuyo caso el dueño o guar-dián de la cosa solamente se eximirá total o parcialmente de responsabilidad acreditando la culpa de la víctima o de un tercero por quien no debe respon-der. (Art. 1.113 del Código Civil); e) también con fundamento en la responsa-bilidad objetiva, la actora, víctima del hecho, en la hipótesis de que existan cocausantes del ilícito, no tiene la obligación de investigar cómo se produjo el accidente ni tampoco de determinar cuál de aquéllos...

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