Sentencia nº 44894 de Primera Cámara Civil de Apelaciones de la Provincia de Mendoza, Primera Circunscripción, 21 de Febrero de 2014

PonenteMIQUEL, ISUANI, ORBELLI
Fecha de Resolución21 de Febrero de 2014
EmisorPrimera Circunscripción

Expte: 44.894

Fojas: 339

En la ciudad de M. a los veintiún días del mes de febrero de dos mil catorce, reunidas en la Sala de Acuerdos de la Primera Cámara Civil de Apelaciones las Dras. S.M., M.I. y A.O., trajeron a deliberación para resolver en definitiva la causa nº 44.894/115.601 caratulada: "Amores, B.A. c/ Supermercados Mayoristas Makro S.A. p/ D Y P”, originaria del Cuarto Juzgado en lo Civil, Comercial y Minas de M., venidos al Tribunal por apelación de la actora, contra la sentencia de fs. 287/290.

De conformidad con lo ordenado en el art. 160 de la Constitución Provincial, planteándose las siguientes cuestiones a resolver:

Primera cuestión: ¿Es justa la sentencia?

Segunda cuestión: costas.

Practicado el sorteo de ley arrojó el siguiente orden de votación: Dras. M., I. y O..

Sobre la primera cuestión propuesta la doctora S.M. dijo:

  1. Se alza la actora contra la sentencia que en primera instancia acogió la demanda planteada por su parte contra Supermercados Mayoristas MAKRO S.A. y condenó a la accionada a pagarle la suma de pesos dieciocho mil cuatrocientos treinta y seis ( $ 18.436), con más los intereses correspondientes hasta el efectivo pago y costas.

    Se agravia la quejosa porque el juez de primera instancia no hizo lugar al monto de pesos treinta ($ 30) diarios que su parte reclamó en concepto de privación de uso de su rodado, hasta el día de reposición del mismo, pese a que sí admitió una suma de pesos dos mil setecientos ($ 2.700) por el daño ocasionado en igual concepto entre los meses de febrero, marzo y abril de 2007. Aduce que es absolutamente razonable interpretar que la privación se prolongó hasta la reposición del vehículo, o, al menos, hasta que el actor pudo adquirir otro medio de movilidad, lo que en el caso aconteció el 29 de octubre de 2009, según acredita con la documentación que acompaña. Controvierte en lo sucesivo sobre los términos de la aclaratoria dictada a fs.297 y vta. y recalca que su parte probó el daño que, además, no merece prueba alguna, según explica y fundamenta. Manifiesta que existe una contradicción que torna arbitraria la decisión que se vale de ciertas pruebas para reconocer el resarcimiento por un período y, pese a ello, lo niega por otro.

    En su segundo agravio se queja la accionante por el monto reconocido en concepto de daño moral. Considera escasa esa determinación, conforme resulta de las mismas constancias de autos que el juzgador meritó. Cuestiona también el rechazo del monto peticionado por su parte para afrontar el costo de un tratamiento psicológico, denunciando que el magistrado que previno se apartó también en lo pertinente de las pruebas rendidas, sin fundamento alguno.

  2. La apelada responde, solicitando el rechazo del remedio incoado por su contraparte, con costas, en mérito de los argumentos que desarrolla y que doy por reproducidos en honor a la brevedad.

  3. La solución.

    Este Tribunal ha resuelto diversos litigios vinculados con la responsabilidad que les cabe a los dueños de supermercados, hipercentros o centros de consumo en general, por razón del robo o hurto de automotores en sus playas de estacionamiento. Al hacerlo, ha adoptado un criterio que en términos generales coincide con el que abrazó el juez de primera instancia, quien, sin perjuicio de reconocer que la cuestión permite diversos encuadres jurídicos, hizo valer en beneficio de la víctima las disposiciones protectorias de consumidores y usuarios que la actora invocó al demandar (véase, entre muchos otros: CC1, 5/03/2012, causa nº 1.442/43.846 caratulados: "N., C.V. y Ots. c/...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR