Y

AutorEduardo Jorge Arnoletto
Páginas186-187

186
zan en percibir, percepciones que
influyen claramente en el tono de
las campañas, porque ese grupo
flotante no es la mayoría de por
pero decide en cada oportunidad
quien será mayoría.
VOTO DE OPINION: Es el voto
que busca su fundamento en las
plataformas programáticas de los
partidos, en el contexto de un aná-
lisis de las condiciones operantes
en la dinámica política.(D. Fisiche-
lla - 1990)
VOTO DE PERTENENCIA: Es el
voto que se fundamenta en la lógi-
ca de la identificación con un par-
tido al que el elector y su grupo
consideran homogéneo y orgánico
y por el que sienten adhesión.(D.
Fisichella - 1990)
VOTO DE INTERCAMBIO: Es el
voto que expresa una actitud con-
tractual o transaccional, en cuanto
espera una contrapartida a su
consenso en beneficio de inter-
eses propios o de allegados.(D.
Fisichella, 1990)
VOTO ESPERADO: Es la canti-
dad o porcentaje de votos que ca-
da candidato obtendría si la deci-
sión del voto estuviera determina-
da solamente por el factor de la
identificación partidaria.(D. Fisi-
chella - 1990)
VOTO REALIZADO: Es el que se
produce realmente y cuya diferen-
cia con el esperado se atribuye a
los factores de corto plazo propios
de cada elección.(D. Fisichella,
1990)
VOTO NORMAL: Este concepto
se basa en un modelo de compor-
tamiento electoral que distingue
entre factores de largo plazo y fac-
tores de corto plazo. Los factores
de largo plazo se relacionan sobre
todo con una predisposición esta-
ble del elector hacia algún partido.
Esa predisposición va más allá de
cada elección en particular y se
expresa en la identificación parti-
daria, que produce el voto normal.
Los factores de corto plazo son
contingentes de cada elección y
producen el apartamiento o desvío
respecto del voto normal.(D. Fisi-
chella - 1990)
YO POLITICO: Concepto que alu-
de a la identidad inconfundible e
incambiable de cada persona, y
por extensión de cada grupo o so-
ciedad humanos, en lo referente a
la manera de vivir la política. Al
parecer, esa identidad se asienta
en un fenómeno de memoria: el
recuerdo del mantenimiento y
conservación de la entidad perso-
nal a través del tiempo y de los
cambios. A diferencia de las com-
putadoras, la mente humana no
puede ser borrada o vaciada de su
pasado. La memoria ( o, si se pre-
fiere, la historia) es la fuente del yo
y de la identidad; y esa sensación
de identidad personal, grupal y so-
cial conduce a la afirmación de
preferencias políticas y de cursos

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba