Sentencia de Corte Suprema de Justicia de la Nación, 17 de Noviembre de 1994, R. 327. XXIV

Emisor:Corte Suprema de Justicia de la Nación
 
CONTENIDO

R. 327. XXIV.

RECURSO DE HECHO

Rubio, N.V. c/F., V.H. y otro.

Buenos Aires, 17 de noviembre de 1994.

Vistos los autos: "Recurso de hecho deducido por V.H.F. en la causa R., N.V. c/F., V.H. y otro", para decidir sobre su procedencia.

Considerando:

Que el recurso extraordinario cuya denegación origina la presente queja, es inadmisible (art. 280 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación).

Por ello, se desestima esta presentación directa y se da por perdido el depósito. N. y archívese, previa devolución de los autos principales. R.L. (H) - CARLOS S. FAYT - AUGUSTO CESAR BELLUSCIO (en disidencia) - ENRIQUE SANTIAGO PETRACCHI - JULIO S. NAZARENO - EDUARDO MOLINE O' CONNOR (por su voto) - ANTONIO BOGGIANO - GUSTAVO A. BOSSERT.

VO

R. 327. XXIV.

RECURSO DE HECHO

Rubio, N.V. c/F., V.H. y otro.

TO DEL SEÑOR MINISTRO DOCTOR DON EDUARDO MOLINE O'CONNOR Considerando:

  1. ) Que contra la sentencia de la Corte Suprema de Justicia de la Provincia de Tucumán que casó lo resuelto en la instancia inferior, hizo lugar a la que calificó como tercería de mejor derecho y ordenó el levantamiento del embargo trabado, el codemandado F. interpuso el recurso extraordinario federal, cuya denegación motiva la presente queja.

  2. ) Que los agravios deducidos por el apelante resultan ineficaces para su consideración en la vía intentada, pues las cuestiones debatidas en el juicio remiten al examen de temas de derecho local, procesal y común, materia propia de los jueces de la causa y extraña a la instancia extraordinaria, máxime cuando lo resuelto se apoya en argumentos de igual carácter que, más allá de su acierto o error, le confieren sustento jurídico y descartan la tacha de arbitrariedad invocada (Fallos: 305:2081; 306:357 y 721).

  3. ) Que, según se ha expresado reiteradamente, es privativo de los jueces el calificar las pretensiones de las partes, facultad que deriva de la regla iura novit curia, cuyo ejercicio no comporta agravio constitucional (Fallos: 300:1074; 312:195). Con arreglo a dicho principio, el juez no sólo tiene la facultad sino también el deber de discurrir los conflictos y dirimirlos según el derecho aplicable, calificando autónomamente la realidad fáctica y subsumiéndola en las normas jurídicas, con prescindencia de los fundamentos que enuncien las partes. Esa potestad propia de los jueces

    deriva de los principios esenciales que organizan la función jurisdiccional (Fallos: 296:633; 298:78 y 429; 300:

    1034; 305:405; 308:778; 310:1536; causa L.149.XXIV, "Losada de P., M.E. c/ P., J.D.", del 19 de octubre de 1993).

  4. ) Que el ejercicio de esta facultad-deber -por la que se determina el régimen normativo pertinente para la solución del litigio- sólo puede ser cuestionado sobre la base de demostrar que se han alterado los presupuestos fácticos del caso o la causa petendi (Fallos: 307:919; causa M.806.XXII, "Mapuche Country Club Asociación Civil c/ L. de M., H.E. y otros", del 18 de septiembre de 1990), es decir, cuando se modifican de ese modo los elementos objeto de la demanda o de la oposición (Fallos: 306:1993; causa M.215.XXII, "M.S.A.C.. Financiera c/ D.G.I. s/ repetición", del 1 de octubre de 1991), con la consiguiente lesión del derecho de defensa.

  5. ) Que al calificar la pretensión articulada por la actora -que había requerido el levantamiento del embargo trabado sobre un inmueble invocando su calidad de poseedor en virtud de un boleto de compraventa, inscripto con anterioridad a la cautelar en el registro inmobiliario- como una tercería de mejor derecho, el a quo no ha excedido el marco propio de sus atribuciones, desde que, con arreglo a la potestad conferida por el ordenamiento procesal local (art. 34 del Código Procesal de Tucumán) y sin apartarse de los hechos alegados y probados por las partes ni del objeto de la pretensión, procedió a un encuadramiento legal que, si bien opinable, en modo alguno resulta irrazonable o producto de

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    RECURSO DE HECHO

    Rubio, N.V. c/F., V.H. y otro. la mera voluntad del juzgador, ni pudo redundar en menoscabo de la defensa en juicio.

  6. ) Que ello es así pues, como se destacara en el pronunciamiento impugnado, la pretensión fue deducida para obtener el levantamiento del embargo, fundándose en un derecho preferente que el actor invocaba a su favor, formulación que permitió a la contraparte esgrimir las defensas que tenía a su alcance; de ahí que el tratamiento de la acción deducida como tercería de mejor derecho, no importó suplir un error de hecho del actor, ni modificar los términos en que se había trabado la litis, ni colocar a alguna de las partes en situación de indefensión, limitándose a una calificación jurídica distinta, aspecto insusceptible de ser revisado en la instancia extraordinaria.