Sentencia de Corte Suprema de Justicia de la Nación, 10 de Noviembre de 1992, P. 417. XXIII

Emisor:Corte Suprema de Justicia de la Nación
 
CONTENIDO

P. 417. XXIII.

ORIGINARIO

P., M.E. y otra c/ San Luis, Provincia de y otro s/ daños y perjuicios.

Corte Suprema de Justicia de la Nación Buenos Aires, 10 de noviembre de 1992.

Autos y Vistos; Considerando:

  1. ) Que a fs. 171/174 la Provincia de San Luis acusa caducidad de instancia porque sostiene que desde el 30 de octubre de 1991 hasta el 5 de febrero de 1992 la parte actora no llevó a cabo acto alguno que impulsara el procedimiento.

    Asimismo manifiesta que no consiente las presentaciones de fs.

    159 y de fs. 160. Por su parte la actora solicita el rechazo del pedido (fs. 184/189).

  2. ) Que contrariamente a lo sostenido por la provincia, no ha transcurrido el plazo previsto en el art. 310 inc. 2° del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación.

    En efecto, el 25 de noviembre de 1991 se presentó en autos el codemandado L.A.R. y contestó la demanda. Dicho acto procesal C. así también la providencia de la Secretaría de la misma fechaC ha tenido la virtualidad de impulsar el procedimiento beneficiando de tal manera a todas las partes en atención al principio de la indivisibilidad de la instancia (art. 312 del código citado).

  3. ) Que las presentaciones de la actora del 4 de febrero y el 31 de marzo de 1992 (ver fs. 159 y 160) son suficientemente demostrativas del propósito de impulsar el procedimiento y exteriorizan la intención de continuar con su trámite.

  4. ) Que admitida su eficiencia cabe recordar con relación a la de fs. 160 que esta Corte ha considerado que la existencia de una diligencia pendiente a cargo, en principio, de un juez de extraña jurisdicción, impone a la parte la carga de activar la remisión del oficio, o bien solicitar uno nuevo con el propósito de acreditar su interés en la prosecución de

    la causa (confr. Y.22.XXI. AYacimientos Petrolíferos Fiscales c/ Buenos Aires, Provincia de s/ repetición@ del 23 de agosto de 1988).

    Esta última actitud fue la asumida por la actora en la predicha presentación por lo que corresponde reconocerle efectos interruptivos.

  5. ) Que ello evidencia que no ha transcurrido el plazo establecido en el inc. 2° del art. 310 entre los actos procesales de fs. 153/158 y los de fs. 159 y fs. 160. Ante tal circunstancia en nada gravita la alegada falta de consentimiento de la demandada, pues la facultad concedida por el art. 315 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación sólo puede ser ejercida con relación a las actuaciones posteriores al vencimiento del plazo legal, condición que no se configura en la especie.

  6. ) Que, por lo demás, resulta oportuno recordar la conocida doctrina de esta Corte en el sentido de que al constituir la caducidad de instancia un modo anormal de terminación del proceso debe juzgarse con carácter restrictivo si median dudas acerca de su procedencia (confr. P.343.XX. APlayas del Faro S.A. c/ Buenos Aires, Provincia de s/ sumario@ del 20 de noviembre de 1986).

  7. ) Que el resultado al que se arriba hace innecesario examinar el planteo de fs. 190/191, pues ha quedado satisfecho el interés del nulidicente.

    Por ello se resuelve: Rechazar el pedido de declaración de la caducidad de instancia. Costas por su orden porque la provincia pudo considerarse con razón para efectuar el planteo (arts.

    68 segundo párrafo y 69, Código Procesal Civil y Comercial de la Nación). N..

    P. 417. XXIII.

    ORIGINARIO

    P., M.E. y otra c/ San Luis, Provincia de y otro s/ daños y perjuicios.

    Corte Suprema de Justicia de la Nación MARIANO A. CAVAGNA MARTINEZ C ENRIQUE SANTIAGO PETRACCHI C EDUARDO MOLINE O=CONNOR C JULIO S.

    NAZARENO C ANTONIO BOG- GIANO.