Procuración General de la Nación en la sentencia de Corte Suprema de Justicia, 28 de Diciembre de 2006, B. 2290. XL

Emisor:Procuración General de la Nación
 
CONTENIDO
  1. de F.L.E. c/administración Nacional de la Seguridad Social S.C. B. n° 2290; L. XL.

    S u p r e m a C o r t e :

    - I - La actora interpuso acción a fin de que se deje sin efecto la Resolución Anses n° 73.852/96 y se haga lugar al reconocimiento ficto de servicios relativos a su esposo por el período que se extiende desde el 19 de julio de 1966 al 9 de diciembre de 1983. Lo anterior fue así, con el propósito de acceder a la prerrogativa estatuida por la ley n° 23.278, prorrogada por la n° 24.451, en virtud de que el causante fue forzado -sostuvo- a renunciar a su último cargo -Embajador Extraordinario y P. en el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto- por razones políticas (cfr. fs. 14/18 del principal al que me referiré en adelante, salvo expresa aclaración).

    A su turno, la Cámara Federal de la Seguridad Social, S.I., revocó la sentencia de la anterior instancia (cfse. fs. 96/98) y rechazó la demanda instaurada. Para así decidir, basados en el artículo 3° de la citada ley n° 23.278, sus integrantes entendieron que no correspondía la inclusión del causante en un régimen de excepción como el regulado por esa normativa por cuanto -afirmaron- su designación en el cargo referido obedecía a razones políticas, por lo que carecía de estabilidad, requisito cuya satisfacción entendieron primordial para obtener la tutela pretendida. S., asimismo, que la resolución del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto n° 682/03 (cfr. fs. 87/89) no obstaba a la decisión, dado que las atribuciones del organismo no incluían la materia previsional (cfr. fs. 130/132).

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  2. de F.L.E. c/administración Nacional de la Seguridad Social S.C. B. n° 2290; L. XL.

    Contra tal decisión la actora dedujo recurso extraordinario (fs. 135/139) que fue contestado (fs. 144/45) y denegado a fojas 149, dando origen a la presente queja (fs. 16/21 del cuadernillo respectivo).

    - II - Se agravia la recurrente, en lo substancial, por estimar que la sentencia en crisis es arbitraria, por cuanto infirió que la designación del causante fue de índole política y no por pertenecer al escalafón del Ministerio de Relaciones Exteriores. Dice que ello ignora que la norma vigente al tiempo en que acaecieron los hechos -ley n° 12.951-, como la actual, admitía el acceso al cargo de Embajador Plenipotenciario tanto desde el cuadro permanente como desde fuera del mismo, encuadrando la situación del causante en el primer supuesto, como se desprende de la foja de servicios acompañada. Al respecto, rechaza la inteligencia restrictiva de la ley n° 23.278 postulada por la ad quem, así como la validez constitucional del artículo 3° de tal precepto; la descalificación del reconocimiento de servicios efectuado por la Cancillería -exigido, por otra parte, en la resolución administrativa observada en los actuados (v. fs. 35 del primer agregado)- y la aplicación al caso del artículo 5° de la ley n° 20.957 (v. fs. 135/139).

    - III - 1

  3. de F.L.E. c/administración Nacional de la Seguridad Social S.C. B. n° 2290; L. XL.

    Si bien la recurrente esgrimió, principalmente, argumentos no federales dirigidos a sostener la arbitrariedad del fallo, es dable recordar que V.E. tiene expresado que la Corte puede conocer en esos supuestos excepcionales cuando la Cámara ha prescindido, sin dar razones suficientes, de la consideración de cuestiones oportunamente propuestas y eventualmente conducentes para la adecuada solución del litigio (Fallos: 311:120; 312:1150; 313:1427, 319:2416, etc.); tanto más cuando lo decidido desatiende los propósitos tuitivos de la legislación previsional con grave menoscabo de las garantías constitucionales (cfr. Fallos: 317:70, 946; etc.).

    Ello es así, toda vez que el andamiaje argumental sobre el que se apoya el fallo -es decir, que la designación del causante obedeció a motivos de naturaleza política y que no pertenecía al personal estable de la repartición citada al tiempo de su renuncia- se ve prima facie conmovido por la prueba aportada al sublite. En efecto, contrariando el aserto de la ad quem en el sentido que el desempeño del cónyuge de la peticionaria como embajador plenipotenciario se extendió desde octubre de 1963 a julio de 1966, se advierte que, en rigor, aquél laboró en el Ministerio de Relaciones Exteriores, en diversos cargos, en dos etapas. La segunda -que es la que centralmente interesa- comenzó el 24 de octubre de 1963 cuando se lo nombró Aenviado extraordinario y ministro plenipotenciario de segunda clase, en comisión@, siendo ascendido a Aenviado extraordinario y ministro plenipotenciario de primera clase@ el 25 de marzo de 1964 y, recién, a Aembajador extraordinario y plenipotenciario en comisión@ el 24 de marzo de 1965, cargo efectivo- que desempeñaba cuando se le aceptó la renuncia el 19 de julio de 1966 (fs. 60). Es decir 1

  4. de F.L.E. c/administración Nacional de la Seguridad Social S.C. B. n° 2290; L. XL. que el causante, si bien reingresó al servicio con un cargo superior al que había ostentando hasta su primera dimisión el 29.8.58 (secretario y cónsul de primera clase), fue ascendiendo desde allí, paulatinamente, en el escalafón (v. arts. 2°, ley n° 12.951 y 3°, ley n° 20.957) hasta obtener el cargo de embajador con que renunció, situación que merece, cuanto menos, un estudio más concienzudo que el realizado por la Sala II, tanto más, frente a lo establecido por los artículos 4 de la ley n° 12.951 y 5 de la ley n° de la ley n° 20.957, ya aludidas.

    Estimo, entonces, que las falencias apuntadas resultan suficientes para que el fallo cuestionado sea dejado sin efecto, sin que, obviamente, el anterior señalamiento importe anticipar criterio sobre el fondo del asunto.

    -IV-

    Por lo tanto, opino que se debe admitir la queja, declarar procedente el recurso federal, dejar sin efecto la sentencia apelada y restituir las actuaciones al tribunal de origen para que, por quien corresponda, se dicte un nuevo pronunciamiento con arreglo a lo expresado.

    Buenos Aires, 28 de diciembre de 2006.

    Dra. M.A.B. de G. Es copia 1