Procuración General de la Nación en la sentencia de Corte Suprema de Justicia, 17 de Junio de 2004, B. 1834. XXXIX

Emisor:Procuración General de la Nación
 
CONTENIDO
  1. 1834. XXXIX.

    RECURSO DE HECHO

    Banco del Chubut S.A. c/ Polychaco S.A. y otro.

    Procuración General de la Nación S u p r e m a C o r t e :

    - I - Contra la sentencia de la Sala D de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial, que confirmó la de la anterior instancia, y dejó firme la transformación de dólares a pesos del monto a ejecutar en la presente causa, la actora - Banco de Chubut S.A. - interpuso recurso extraordinario que, al ser denegado, motivó la presente queja.

    Para así decir el juzgador sostuvo que las providencias de fojas 47/8 y de fojas 84/5, que intimaron a los ejecutados a pagar el monto y los intereses determinados en pesos, fueron dictadas cuando ya estaban vigentes las normas legales que impusieron la denominada "pesificación" y fueron realizadas por el banco sin objetar dichos guarismos (cfme. surge de fojas 53 y 86).

    Por tal razón - continuó - la resolución del inferior se adecuó a los antecedentes de la causa, dado que la institución bancaria consintió la pesificación de las sumas objeto de condena, con anterioridad al dictado de tal sentencia, de modo que no se encontraba habilitada a cuestionar una decisión que había aprobado con anterioridad, en virtud de la doctrina de los actos propios.

    En su escrito de su recurso extraordinario, el ahora quejoso, sostuvo que en el sub-lite no se trata de apreciar cuestiones de hecho o de derecho común, sino que de oficio dado que los ejecutados no habían interpuesto excepciones - se ha aplicado una ley dictada por el Congreso de la Nación que, conforme sus propias normas, resulta inaplicable al caso de autos, con lo que se vulneró groseramente sus derechos de propiedad y de defensa en juicio.

    Asegura que, toda vez que no fue invocada la legis-

    lación de emergencia por la parte beneficiaria de la misma, el J. no puede suplir su voluntad fallando ultra petita y dejando de lado el principio dispositivo, como ha ocurrido en autos.

    Asimismo, sostiene que por tal circunstancia se ha cambiado el objeto de la obligación, que era la de dar sumas de dinero en moneda extranjera transformándola en sumas de moneda nacional.

    Por otro lado, asevera que consintió que los mandamientos referidos fuesen librados en pesos, por cuanto la jurisprudencia de la citada Cámara disponía que la intimación de pago y, consecuentemente, las medidas cautelares que se dicten durante el trámite, debían disponerse en pesos conforme lo establecido por el artículo 11 de la ley 25.561 y normas complementarias. Por tal motivo - continua - su parte no se agravió de dichas resoluciones, toda vez que el monto definitivo debería ser determinado en la decisión del inferior.

    Expresa que la sentencia en recurso no resulta susceptible de revisión posterior, razón por la cual los agravios que esgrime son de imposible reparación ulterior, como así también que la cuestión debatida excede el interés particular de las partes y afecta de manera directa al de la comunidad, circunstancias que habilitan la intervención del Alto Tribunal.

    A su turno, a-quo rechazó el extraordinario remedio alegando, en lo substancial, que la sentencia recurrida había dirimido cuestiones de derecho común mediante el empleo de normas procesales, y la ponderación de la conducta de la pretensora seguida durante el juicio. Agregó, también, que su pronunciamiento respetó el principio de congruencia y la jerarquía de las normas vigentes, lo que surgió de su desarrollo y fundamento, circunstancia que elimina el riesgo de la arbitrariedad.

  2. 1834. XXXIX.

    RECURSO DE HECHO

    Banco del Chubut S.A. c/ Polychaco S.A. y otro.

    Procuración General de la Nación - II - Alega la quejosa que el auto denegatorio del recurso extraordinario es insuficiente, violando la obligación de que los jueces deben fundar sus sentencias, estipulada por el artículo 18 de la Constitución Nacional.

    Explica que en el fallo mediante el cual se denegó el remedio federal interpuesto, el tribunal partió de la errada afirmación de que los agravios vertidos en él se limitaban a cuestiones de derecho procesal y local, ajenas por ello la instancia extraordinaria reclamada. Consecuentemente, ni siquiera consideró los agravios referidos a que en autos, de oficio, se ha aplicado una ley dictada por el Congreso de la Nación (25.561) que, conforme lo estipulan sus normas, no prevé el caso que se ventila en esta causa, con lo que se violó el derecho de propiedad de su parte, configurándose así la cuestión federal que habilita excepcional instancia.

    Afirma que el basamento dado por el sentenciador para rechazar el recurso extraordinario, demuestra que recurrió a una fórmula utilizada cuando no se quiere reconocer el evidente apartamiento de las reglas y principios básicos que rigen las relaciones contractuales entre las partes.

    Continúa diciendo que los jueces no están obligados a refutar cada uno de los argumentos propuestos, pero también deben considerar la defensas que resultan conducentes para la solución del litigio, pues de lo contrario se violaría el derecho de defensa en juicio. En este marco - dice - el juzgador no rebatió ninguno de los argumentos dados por su parte en el aspecto fundamental del problema (la pesificación del monto), limitándose a emitir manifestaciones dogmáticas, prescindiendo, también de lo que surge de las propias constancias de la causa.

    En lo que hace al fondo de la cuestión esgrimió

    similares reflexiones a las ya expuestos más arriba.

    - III - Toda vez que V.E. tiene reiteradamente dicho que la fundamentación de la presentación directa debe ser autónoma (Fallos: 289:66; 302:1140; 304:1160, ente otros), lo que supone, además de su autosuficiencia, hacerse cargo de todas las razones expuestas en la denegatoria, realizando una critica eficaz de los considerandos por los cuales el a-quo rechazó el remedio extraordinario (v. entre otros Fallos: 302:183, 1529; 303:331, 484; 307:723; 323:2205), estimo que la queja interpuesta no es procedente.

    Así lo pienso desde que el juzgador rechazó el recurso extraordinario con el fundamento de que su sentencia se ha basado en cuestiones y principios de derecho común, y el quejoso no logra demostrar lo contrario, ya que sólo hace notar que no se han tomado en cuenta sus argumentos referidos a la aplicación del sistema normativo federal mencionado, pero no logra dar una explicación concluyente en punto a por que se debió hacer así, cuando la decisión sobre el fondo de la cuestión se basó en el consentimiento prestado por la propia ejecutante para no aplicarlo.

    De todos modos, los agravios expuestos, tanto en el escrito del recurso extraordinario como en el directo, no logran conmover la solución de fondo a la que arribó el sentenciador, dado que el único argumento tendiente a ello resulta inatendible por su tardía introducción. Ello es así, toda vez que afirma que no cuestionó los guarismos determinados en los mandamientos de fojas 47/48 y 84/85 por entender que, de acuerdo a una jurisprudencia de la misma Cámara, la suma que en definitiva se ejecutara sería determinada en la sentencia de Primera Instancia, argumento que no fue apelado

  3. 1834. XXXIX.

    RECURSO DE HECHO

    Banco del Chubut S.A. c/ Polychaco S.A. y otro.

    Procuración General de la Nación ante el juzgador, lo que impidió su tratamiento (v. fs.14 y 15 del cuadernillo de queja) y sólo fue introducido en oportunidad de interponer el recurso extraordinario.

    Por tanto, opino que se debe desestimar la queja.

    Buenos Aires, 17 de junio de 2004.

    Es copia F.D.O.