Procuración General de la Nación en la sentencia de Corte Suprema de Justicia, 24 de Febrero de 2004, Z. 442. XXXVIII

Emisor:Procuración General de la Nación
 
CONTENIDO

Z. 442. XXXVIII.

RECURSO DE HECHO

Z., L. c/ Cielos del Sur S.A.

Procuración General de la Nación Suprema Corte:

-I-

La Sala "E", de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial, modificó los honorarios establecidos por el Juez de Primera Instancia (v. fs. 1352/1354).

Dijo que, en los casos en que se rechaza la acción, corresponde tener en cuenta a los fines arancelarios el monto reclamado en la demanda, computándose los intereses como integrantes de la base regulatoria, según plenario del 29 de diciembre de 1994 en autos "Banco del Buen Ayre S.A.".

Ello -agregó-, aún cuando se hubiere dejado sujeto el importe del reclamo a lo que en más o en menos resultara de la prueba a producirse, toda vez que la misma no fue ponderada para la cuantificación de aquél, que no prosperó.

-II-

Contra este pronunciamiento la parte actora dedujo el recurso extraordinario de fs. 1365/1367 vta., cuya denegatoria de fs. 1390/1391, motiva la presente queja.

Sostiene que el criterio del juzgador deriva en el absurdo de que en un juicio donde se reclamó $ 1.000.000 o lo que en más o en menos resultare de la de la prueba con más sus intereses, y terminado con el rechazo total de la demanda e imposición de costas, éstas resultaron, sumando los honorarios que debe pagar a los abogados de ambas partes, perito contador y consultor técnico, el desproporcionado importe de $ 1.419.300 más I.V.A.

Alega que la Excma. Cámara no hizo mención alguna de la doctrina de la Excma. Corte Suprema invocada por su parte, que considera como ajenos a la base regulatoria a los intereses, que en el caso ni siquiera fueron devengados por el rechazo de la demanda, bastándole a tenor de lo resuelto, la remisión a la doctrina de un plenario del Fuero, de aplicación

a los casos en que prospera la demanda.

Luego de citar jurisprudencia de la Corte, manifiesta que el fallo recurrido, al elevar la base regulatoria a sumas absurdas como premisa de regulaciones que exceden el monto del capital reclamado, es violatorio de las garantías de propiedad y defensa en juicio, y de la doctrina invocada de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, lo que justifica la concesión del recurso y la reducción de las regulaciones practicadas, teniendo en cuenta, además, lo dispuesto en los artículos 1, 3, 9, 10, 12, 13 y concordantes de la ley 24.432, modificatoria de los artículos 505 y 1627 del Código Civil; 77 y 478 del Código Procesal; y del régimen arancelario de la ley 21.839.

-III-

El Tribunal tiene dicho que los intereses no integran el monto del juicio a los fines regulatorios, pues ellos son el resultado de una contingencia esencialmente variable y ajena a la actividad profesional (v. doctrina de Fallos:

311:1653; 316:475; 318:850; 322:2961 y sus citas, entre muchos otros).

Asimismo, en la doctrina del último de los fallos citados, se dijo que tanto en los procesos de conocimiento como en los ejecutivos, los intereses no integran el monto del juicio a los fines regulatorios, desde que en ambos casos tales accesorios revisten los mismos caracteres con relación a la actividad profesional de cuya remuneración se trata.

La doctrina de los precedentes referidos, resulta plenamente aplicable al sub-lite, donde además, a mi ver, debe tenerse en cuenta a mayor abundamiento, de un lado, la desproporción entre el importe reclamado en la demanda y la suma de los honorarios regulados, y de otro, que dicha demanda ha sido rechazada.

Z. 442. XXXVIII.

RECURSO DE HECHO

Z., L. c/ Cielos del Sur S.A.

Procuración General de la Nación Procede recordar al respecto, que el último párrafo del artículo 505 del Código Civil -agregado por la ley 24.432, siguiendo el espíritu de adecuada proporción entre los honorarios regulados y el monto del proceso que ya emanaba de los arts.

4, 6, 7, y 11 de la ley 21839limita la responsabilidad por el pago de las costas, incluidos los honorarios profesionales de todo tipo allí devengados y correspondientes a la primera o única instancia, a un veinticinco por ciento del monto de la sentencia, laudo, transacción o instrumento que ponga fin al diferendo. En ese orden de ideas y marco interpretativo, aún en supuestos como el de autos en que la demanda ha sido rechazada y, por lo tanto, se carece de monto de sentencia, resulta irrazonable que la sumatoria de honorarios regulados a los profesionales actuantes, exceda el monto del capital aceptado como base regulatoria -en el sub lite los daños reclamados en la demanda-.

Por último, cabe señalar que la sentencia dice computar los intereses como integrantes de la base regulatoria, pero no precisa qué intereses aplicó al proyectar el monto reclamado en la demanda rechazada, hasta la fecha de la sentencia, de modo que resulta imposible conocer cuál fue la base regulatoria en este punto, sobre la que se habrían aplicado las escalas arancelarias que menciona la sentencia.

Por lo expuesto, opino que corresponde hacer lugar a la queja, declarar procedente el recurso extraordinario, y disponer vuelvan los actuados al tribunal de origen para que, por quien corresponda, se dicte nuevo pronunciamiento con arreglo a lo expresado.

Buenos Aires, 24 de febrero de 2004.

F.D.O.