Sentencia de Corte Suprema de Justicia de la Nación, 2 de Junio de 2003, L. 110. XXII

Emisor:Corte Suprema de Justicia de la Nación

L. 110. XXII.

ORIGINARIO

L., L. y otro c/ Chubut, Provincia del y otro s/ daños y perjuicios.

Corte Suprema de Justicia de la Nación Buenos Aires, 2 de junio de 2003.

Autos y Vistos; Considerando:

  1. ) Que a fs. 1/15 el doctor D.E.B. se presentó como apoderado de L.L. y J.L.P. a mérito del poder cuyo testimonio se encuentra agregado en la causa L.214.XX "L., L. c/ Provincia del Chubut s/ diligencia preliminar", que tramitó por ante este Tribunal. En tal carácter, demandó a la Provincia del Chubut por daños y perjuicios que se derivarían de "la utilización ilegítima y plagio" de un proyecto de arquitectura realizado por los actores.

  2. ) Que, después de abrirse a prueba la causa, el doctor P.M.B.C. apoderado de la parte actoraC denunció el fallecimiento de sus mandantes (fs. 101).

  3. ) Que a fs. 104/104 vta. la Provincia del Chubut plantea la nulidad de lo actuado en representación del señor P.. Sostiene que dicho actor falleció el 11 de marzo de 1988, y que el proceso fue iniciado con posterioridad, mediante la invocación de un mandato inexistente, pues éste había concluido por el deceso del mandante (art. 1963, inc. 3° del Cód. Civil).

  4. ) Que al corrérsele traslado de ese planteo al doctor B., éste manifiesta que recibió poder directamente de L., quien se lo otorgó también en nombre de Peani.

    Añade que desconocía la muerte de este último hasta el momento en que se produjo el fallecimiento de L., bajo cuyas instrucciones obró en este pleito (conf. fs. 109).

  5. ) Que según surge de las constancias de fs. 6/9 del juicio sucesorio de J.P.C. el Tribunal tiene a la vistaC, éste falleció en la República Italiana el 11 de marzo de 1988, mientras que la demanda fue deducida el 1° de junio

    del mismo año.

    Sobre esa base, corresponde decidir qué efectos produjo la iniciación de este juicio entre los herederos de Peani y la provincia demandada.

  6. ) Que la ley ritual, al disponer que cesa la representación de los apoderados por la muerte del poderdante, sólo prevé el fallecimiento de la parte ocurrido después de iniciado el pleito, pero no contempla el supuesto C. se configura en la especieC del deceso sucedido con anterioridad al juicio.

    Por ende, corresponde recurrir a las disposiciones del Código Civil acerca de la cesación del mandato por fallecimiento, las cuales resultan aplicables a la procuración judicial por no oponerse a las disposiciones de la ley adjetiva (art. 1870, inc. 6° del código citado).

  7. ) Que con arreglo a tales disposiciones, el mandato cesa, en principio, por la muerte del mandante (art. 1963, inc. 3°, Código Civil), ya que su voluntad es la única causa que lo sostiene y cuando ésta falta, aquél C. su base esencialC deja de existir.

    En el sub examine no se han invocado circunstancias que permitan hacer excepción a esa regla C., por ejemplo, los supuestos contemplados en los arts. 1969 y 1980 del Código CivilC, por lo que corresponde hacer lugar a lo solicitado por la provincia.

  8. ) Que las costas del incidente deben ser soportadas en el orden causado, toda vez que resultan verosímiles las explicaciones dadas por el doctor B. para justificar la ignorancia que aduce y la demandada ni siquiera ha alegado que aquél hubiera conocido Co debido conocerC el fallecimiento de su mandante (art. 68, 2da. parte, del Código Procesal Civil y

    L. 110. XXII.

    ORIGINARIO

    L., L. y otro c/ Chubut, Provincia del y otro s/ daños y perjuicios.

    Corte Suprema de Justicia de la Nación Comercial de la Nación).

    Por ello, se resuelve: Declarar la nulidad de todo lo actuado en representación de J.L.P., con costas en el orden causado. N.. JULIO S. NAZARENO - AUGUSTO CESAR BELLUSCIO - ENRIQUE SANTIAGO PETRACCHI - ADOLFO R.V. -J.C.M..