Procuración General de la Nación en la sentencia de Corte Suprema de Justicia, 18 de Septiembre de 2002, C. 599. XXXVIII

Emisor:Procuración General de la Nación
 
CONTENIDO

Competencia N° 599. XXXVIII.

Huertas, E.A. y De Seta, C.D. s/ robo en tentativa.

Procuración General de la Nación Suprema Corte:

La presente contienda negativa de competencia trabada entre los titulares del Juzgado Nacional en lo Correccional N° 14 y del Juzgado Criminal y Correccional N° 5 del Departamento Judicial de La Matanza, Provincia de Buenos Aires, se inicia en la causa donde se investiga la conducta de E.A.H. y C.D. De Seta.

De los antecedentes agregados al incidente, surge que el 19 de diciembre del año pasado, personal de la Comisaría N° 28 de esta ciudad, detuvo a los imputados, quienes se trasladaban a bordo de un Ford Escort, luego de que uno de ellos violentara la cerradura de otro vehículo estacionado en la vía pública. En este lugar se secuestró un llavero con cinco llaves de ignición de automotores, una de ellas partida y un trozo de metal, presuntamente perteneciente a ésta, del interior del mecanismo de cierre. Posteriormente, se comprobó que el automóvil en el que se movilizaban había sido robado hora y media antes en la Provincia de Buenos Aires, secuestrándose, además, de su interior 36 llaves más.

El magistrado de esta ciudad, declinó parcialmente su competencia respecto de la sustracción del rodado, en favor de la justicia provincial que instruía el sumario, por cuanto estimó que el breve lapso transcurrido desde el desapoderamiento hasta su hallazgo, permitiría presumir que H. y De Seta fueron los autores del hecho (fs. 115).

A su turno, el juez provincial, no aceptó el planteo. Sostuvo que el plazo transcurrido entre ambos hechos no puede ser ponderado para presumir la autoría, en tanto, la víctima de robo no vio a quienes lo ejecutaran, y por ende, jamás podría reconocerlos (fs. 122/123).

Con la insistencia del tribunal de origen, y la elevación del incidente a la Corte, quedó trabada la contienda (fs. 128/129).

Ahora bien, resulta aplicable, a mi criterio, la doctrina del Tribunal que sostiene que cuando no resulta con absoluta nitidez que los imputados por el delito de encubrimiento no han tenido participación alguna en el delito encubierto, es conveniente que entienda el juzgado que intervino en las actuaciones por la sustracción del vehículo dada la relación de alternatividad existente entre ambas infracciones (Fallos:

311:443, 1001 y 2103; 312:1624 y 1896; 315:1617; 318:182, entre otros), para evitar la posibilidad de que se dicten en jurisdicciones distintas resoluciones que en definitiva resulten contradictorias (Fallos: 319:82 y 144).

En tal sentido, debe valorarse que los imputados fueron sorprendidos en flagrancia respecto de la tentativa de robo del Senda, no habiéndose descartado, con el grado de certeza necesaria que esta etapa de la investigación requiere que el mismo accionar no se hubiere repetido poco tiempo antes respecto del vehículo robado a L.I.D..

A mi criterio, y sin perjuicio de que el magistrado que interviene en aquel hecho estimó que la víctima no vio a las personas que lo robaran, ello no significa que por otros medios probatorios pueda determinarse su participación, más aun cuando el cuadro indiciario reunido y las circunstancias particulares en que se desarrollaron los hechos, permiten esbozar una sospecha a este respecto.

Sentado ello, entiendo que resulta indispensable contar con una adecuada investigación y un auto de mérito que defina la situación jurídica de los imputados a este respecto, especialmente si se repara en que no se ha realizado ninguna medida tendiente a determinar su responsabilidad (Fallos:

Competencia N° 599. XXXVIII.

Huertas, E.A. y De Seta, C.D. s/ robo en tentativa.

Procuración General de la Nación 315:1617; 317:499; 318:182; 319:144 y 324:3651).

En mérito a todo lo expuesto, opino que debe dirimirse la contienda declarando la competencia de la justicia provincial para continuar con el trámite de las actuaciones, sin perjuicio de lo que resulte de una posterior investigación.

Buenos Aires, 18 de septiembre de 2002.

L.S.G.W.