Procuración General de la Nación en la sentencia de Corte Suprema de Justicia, 16 de Septiembre de 2002, A. 130. XXXVII

Emisor:Procuración General de la Nación
 
CONTENIDO
  1. 130. XXXVII.

    RECURSO DE HECHO

  2. de M., M. c/ Esege Logística y Tercerización S.R.L. y otro.

    Procuración General de la Nación S u p r e m a C o r t e:

    -I-

    La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil (Sala A), desestimó el recurso extraordinario de la actora por entender que, amén de encontrarse fundado, el decisorio atañe a ítems de hecho y derecho común, ajenos a la instancia, sin que se haya puesto en evidencia agravio constitucional alguno ni defectos subsumibles en la doctrina sobre arbitrariedad de sentencias (fs. 1230).

    Contra dicha resolución, se alza en queja la pretensora por razones que, en sustancia, reproducen las expuestas en el principal (cfse. fs.

    72/78 del cuaderno respectivo).

    -II-

    La Sala confirmó el fallo que rechazó la demanda indemnizatoria de la actora (fs. 1096/1192) con apoyo en que:

    1. la calificación de Aintencional@ conferida al incendio que costó la vida a los hijos de la peticionante hace cosa juzgada en sede civil; b) la absolución de quien fuera procesado como supuesto autor del hecho no obliga en el plano reparatorio; c) no se individualizó en la demanda al autor del incendio, extremo que obsta a que se lo condene e, igualmente, a su principal; d) el delito se habría cometido en ocasión ajena a la labor; sin valerse de elementos propios del desempeño o en abuso de funciones; e) no se probó que el predio en que acaeció el hecho pertenezca a AMetrovías S.A.@, figurando, incluso, en los planos, como correspondiente a ENABIEF; f) el imputado, dependiente de Metrovías, se encontraba detenido al tiempo del inicio de la litis, extremo que torna injustificable su no inclusión en la demanda; g) no se probó que las víctimas del incendio fueran, a la fecha, empleados de Metrovías, figurando ambos en la nómina de la co-demandada

    ESEGE; h) no se probó que en la relación laboral se debiera proporcionar vivienda a los obreros y sí, en cambio, que el incendio tuvo lugar en horario nocturno, en el que ni víctimas ni victimario estaban sujetos a la vigilancia particular de las accionadas; i) se pretende alterar en la apelación los términos de la escueta demanda; y, j) no logran, en definitiva, destituirse las consideraciones del resolutorio de primera instancia (fs. 1179 /1182).

    Contra dicha decisión, la actora dedujo recurso extraordinario (v. fs. 1187/1193), que fue contestado (fs.

    1200/1208, 1210/1212 y 1223/1228) y denegado -lo reitero- a fs. 1230, dando origen a esta queja.

    -III-

    La recurrente, en suma, estima que el fallo es arbitrario en razón de que: a) soslaya que el predio en que se produjo el hecho es de propiedad o se encuentra bajo la custodia de Metrovías S.A., como lo señalaron el tribunal de Instrucción, su alzada y el juez de grado; b) omite que víctimas y victimario desplegaban tareas para Metrovías S.A.; c) deja de lado que, con arreglo a lo pactado, las cuadrillas debían estar disponibles en horario diurno y nocturno; d) omite apreciar lo acaecido bajo la órbita del artículo 1113 del Código Civil y de las normas sobre higiene y seguridad del trabajo; y, e) caracteriza a ESEGE como una empresa de Apaja@ (fs. 1187/1193).

    -IV-

    Como bien reseña el juez de grado a fs. 1096, en la versión provista en la demanda, los hijos de la actora prestaban tareas como obreros experimentados en la colocación de rieles para AServicios Generales Logísticos@ -ESEGE-, intermediaria, en la práctica, de AMetrovías S.A.@, a cuyo fin se les facilitó una serie de casillas precarias en la locali-

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    RECURSO DE HECHO

  4. de M., M. c/ Esege Logística y Tercerización S.R.L. y otro.

    Procuración General de la Nación dad de V.L., carentes -se aseveróde las mínimas condiciones de higiene y seguridad.

    En ese predio -siempre con arreglo al libelo inicial- perdieron la vida los trabajadores como consecuencia de un incendio -presumiblemente- iniciado por un compañero de labor, extremo que acarrearía la responsabilidad del principal por el hecho del dependiente o por defectos en su vigilancia o elección y/o por las cosas de que se sirve o tiene a su cuidado.

    Lo anterior, en el plano de lo previsto por los artículos 77 de la ley n° 20.744, 17 de la n° 24.028 y 1068, 1069, 1077, 1109 y 1113 del Código Civil (fs. 11/16).

    El juez de primera instancia, en oportunidad de pronunciarse sobre el tema, hizo hincapié en que:

    1) el incendio fue provocado de manera intencional; 2) la responsabilidad de Esege SRL, aun teniendo por cierto que la relación laboral continuara con ambos causantes, debe desecharse en tanto ella sólo alcanza a los daños padecidos por el trabajador en el ejercicio de sus funciones (arts. 87, L.C.T. y 1, L.R.T.); 3) los daños de la actora han sido consecuencia del obrar de un tercero que no pudo ser identificado y por quien ESEGE no debe responder y tuvo lugar en momentos en que los causantes no desplegaban tarea alguna; 4) la hipótesis del artículo 77 de la Ley de Contrato de Trabajo no beneficia a la actora ni siquiera apreciada ampliamente o como obligación de garantía, en tanto que mal puede exigirse a la empleadora un control total de las conductas de los habitantes del predio; y, 5) la responsabilidad de Metrovías debe desecharse por iguales razones, y porque: i) la responsabilidad del principal por el hecho de su dependiente sólo alcanza a las funciones asignadas; ii) tratándose de un incendio intencional, ningún papel cupo en el siniestro a las instalaciones del predio; y,

    iii) no logró acreditarse negligencia o culpa de la empresa (fs. 1096/1102).

    A su turno, según se reseñó, la a quo hizo propios los fundamentos del inferior, deteniéndose en resaltar que la labor específica de cualquier operario habría provisto sólo las condiciones ocasionales para la comisión del ilícito, no computables para responsabilizar al principal; que la titularidad del predio corresponde a ENABIEF y que no se probó que, en razón del vínculo, debiera proporcionarse una vivienda a los obreros (fs. 1179/1182).

    -V-

    Como ha reiterado V.E., la causal de arbitrariedad es de naturaleza excepcional (Fallos: 312:195, etc.) y no ha sido instituida para corregir sentencias que se postulen equivocadas, sino que atiende a supuestos de gravedad extrema en los que se verifica un apartamiento inequívoco de la solución prevista por ley o una absoluta falta de fundamentación (Fallos: 311:2187; 313:62, etc.).

    En la hipótesis de autos, en que el reproche de la quejosa involucra esencialmente aspectos de hecho, prueba, derecho procesal y común, por regla, ajenos a la instancia (Fallos: 311:1950, etc.) y en que la crítica se sitúa exclusivamente en el plano de aquella causal, la procedencia del recurso se encuentra, por lógica, condicionada a la acreditación fundada de uno de tales supuestos.

    El recurso de la actora, empero, dista de satisfacer ese recaudo, desde que, padeciendo un más que obvio déficit de suficiencia crítica, no alcanza a dejar en evidencia defectos de orden invalidante como los descriptos en el párrafo inicial.

    Y es que su aserción relativa a la titularidad o guarda del predio por alguna de las co-demandadas, prescinde de que en el decisorio se descartó la virtualidad vulnerante

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    RECURSO DE HECHO

  6. de M., M. c/ Esege Logística y Tercerización S.R.L. y otro.

    Procuración General de la Nación de las instalaciones. A ese respecto, cabe apuntar que, en efecto, no alcanza a advertirse la relevancia causal que podría revestir en orden al siniestro, el cumplimiento escrupuloso de las reglas de higiene y seguridad y/o del Aprincipio de protección@, cuando aquél se describe como consecuencia intencional del proceder de un sujeto desconocido que se sirvió, para ello, Ade un líquido acelerante capaz de generar en escasos segundos una energía calórica con capacidad de elevar a temperaturas de ignición los materiales involucrados...@ (fs. 1099), cuyo núcleo de combustión estuvo radicado en la puerta y en la ventana de la casilla habitada por los trabajadores (v. fs. 411 de la copia del expediente penal), y que obró mientras aquellos dormían (el siniestro habría acaecido hacia las 02:00 hs. del 02.08.95).

    Tampoco se aprecia la eficacia crítica -limitada, en el mejor de los casos, a la mera discrepancia dogmática- de sus afirmaciones relativas a la extensión de la jornada y a la sujeción laboral de las víctimas y supuesto victimario, frente a las dichos en modo alguno rebatidos de la Juzgadora, en orden a que:

    1. el incendio fue intencional y su autor desconocido; b) el individuo sospechado no fue -ni siquieramencionado en la demanda; c) la responsabilidad del principal sólo alcanza a las consecuencias derivadas del ejercicio funcional del dependiente; y, d) el incendio acaeció en ocasión del todo ajena a la labor de las víctimas. (En rigor, más que no rebatidos, los dichos de la alzada -que, como ya fue dicho, comprenden los fundamentos del juez inferior asumidos como propios [v. ítem IV, párrafo 4°, del presente dictamen]- no fueron, en su mayor parte, contradichos del modo que es menester).

    En este plano, no es ocioso poner de relieve que

    logró reconstruirse en sede penal que el único imputado por el ilícito, el día del suceso, tuvo un altercado con los causantes en razón de un reclamo dinerario -de estar a los testimonios citados en la acusación fiscal, vinculado a una partida de naipes (fs. 278/284 del agregado)- pudiendo determinarse, inclusive, que dicho sujeto encerró a los causantes con un candado en la casilla, luego, incendiada, aunque no que se tratara del autor del incendio (fs. 411vta. del agregado).

    Finalmente, frente a todo lo hasta aquí expuesto, menos se advierte aún la relevancia de la crítica dirigida a la supuesta condición de intermediaria fraudulenta de Esege; a lo que se añade que tampoco se aprecia en el decisorio de la Sala la omisión que se acusa en orden a la preceptiva del artículo 1113 del Código Civil y de las normas sobre higiene y seguridad del trabajo.

    En ese cuadro, entonces, estimo que la presentación de la actora debe ser rechazada.

    Y es que, como también ha reiterado V.E., la tacha de arbitrariedad no es apta para cubrir las meras discrepancias de las partes respecto de los argumentos de hecho, prueba y de derecho procesal y común en los cuales los jueces apoyaron sus decisiones en el ámbito de su jurisdicción excluyente (Fallos: 311:1950, entre otros); bien entendido que ni el error o el carácter discutible u opinable de la solución son suficientes para alcanzar el fin perseguido (Fallos:

    303:1281; 304:267, 780; 310:2023; entre muchos más).

    -VI-

    Por lo expuesto, considero que la presentación directa de la actora debe desestimarse.

    Buenos Aires, 16 de septiembre de 2002.

    F.D.O.