Sentencia de Corte Suprema de Justicia de la Nación, 5 de Septiembre de 2002, C. 574. XXXVI

Emisor:Corte Suprema de Justicia de la Nación
 
CONTENIDO
  1. 574. XXXVI.

    C., G.R.F. c/G., J.A. s/ ejecución de honorarios.

    Corte Suprema de Justicia de la Nación Buenos Aires, 5 de septiembre de 2002.

    Vistos los autos: "C., G.R.F. c/G., J.A. s/ ejecución de honorarios".

    Considerando:

    1. ) Que contra la sentencia de la Cámara Federal de Apelaciones de Paraná que -al confirmar la dictada en primera instancia- mandó llevar adelante la ejecución de honorarios promovida por el doctor G.R.C., uno de los demandados interpuso el recurso extraordinario de fs. 129/137 que fue concedido a fs. 143 vta.

    2. ) Que si bien en principio las decisiones adoptadas en la etapa de ejecución de sentencia no configuran la sentencia definitiva requerida por el art. 14 de la ley 48, tal principio reconoce excepción cuando, como en el caso, el pronunciamiento se expidió sobre el derecho del letrado de ejecutar sus honorarios contra el apelante, con argumentos que irrogan a éste un agravio de imposible reparación ulterior, toda vez que no podrá volver eficazmente sobre lo resuelto en un juicio ordinario posterior (Fallos: 321:2263 y 324:1114).

    3. ) Que, en el caso, el demandado J.A.G. opuso excepción de inhabilidad de título contra la ejecución de los honorarios reclamados, alegó que en el monto ejecutado se había incluido erróneamente la porción que debía ser satisfecha por los otros codemandados vencidos y adujo que no estaba obligado al pago de esos emolumentos en su totalidad porque -tal como resultaba de autos- la demanda había sido íntegramente rechazada respecto a su parte.

    4. ) Que dicha defensa fue desestimada por la cámara que sostuvo que la falta de cumplimiento en plazo del pago de los honorarios del vencido en costas origina en la parte no

      condenada una obligación de garantía para el pago de los honorarios del profesional que le había asistido y que la fuente de tal obligación se halla en el art. 49, segundo apartado, de la ley 21.839 que otorga aptitud generadora a dicha relación cuando la condena en costas ha recaído sobre la contraparte.

    5. ) Que, sin embargo, la lectura del expediente principal pone en evidencia que en dicha causa se desarrollaron distintas relaciones jurídicas de asesoramiento legal entre el letrado ejecutante y dos de las demandadas, lo cual surge tanto en el modo en que se habían planteado las respectivas defensas como en la suerte en que progresó la demanda respecto de cada una de ellas y el alcance de la distribución de las costas que fueron íntegramente impuestas a la Federación Argentina de Trabajadores de Turf y a Gypobras S.A.

      (conf. contestaciones de demanda de fs. 118/133 y 196/217, alegatos de fs. 943/954 y 955/967 y punto 3° de la sentencia de fs.

      1019 vta. de los autos "A., R. y otros c/ Federación Argentina de Trabajadores del Turf y otros s/ ordinario").

    6. ) Que, por consiguiente, el texto legal invocado por el a quo no guarda relación con las circunstancias fácticas de la causa toda vez que el recurrente jamás negó haber sido asistido por el profesional ejecutante y sólo había invocado que no le correspondía abonar la porción de los emolumentos correspondiente a la representación asumida respecto de la firma Gypobras S.A. que también había sido representada en el causa por el doctor C..

    7. ) Que, en tales condiciones, el recurso extraordinario deducido ha de prosperar, ya que la cámara condujo su razonamiento de modo que la llevó a prescindir de la pondera-

  2. 574. XXXVI.

    C., G.R.F. c/G., J.A. s/ ejecución de honorarios.

    Corte Suprema de Justicia de la Nación ción de elementos conducentes para la solución del litigio.

    Por todo ello, y en tanto dicho tribunal omitió efectuar un tratamiento adecuado de la controversia, de conformidad con la normativa aplicable y las constancias de la causa con grave menoscabo del derecho de defensa en juicio del recurrente, se impone la descalificación del fallo por aplicación de la conocida doctrina de esta Corte en materia de arbitrariedad de sentencias (Fallos: 310:927; 311:1171; 312:1234; 320:2446).

    Por ello y de conformidad con lo dictaminado por el señor P.F., se declara procedente el recurso extraordinario y se deja sin efecto la sentencia recurrida. Con costas. Vuelvan los autos al tribunal de origen a fin de que, por quien corresponda, proceda a dictar un nuevo pronunciamiento con arreglo a lo aquí resuelto. N. y remítase.

    EDUARDO MOLINE O'CONNOR - CARLOS S. FAYT - ANTONIO BOGGIANO - GUILLERMO A.F.L. -G.A.B. -A.R.V..