Procuración General de la Nación en la sentencia de Corte Suprema de Justicia, 4 de Junio de 2002, C. 73. XXXVIII

Emisor:Procuración General de la Nación
 
CONTENIDO

Competencia N° 73. XXXVIII.

Q., M.A. c/N.P.S.A. y otros s/ daños y perjuicios.

Procuración General de la Nación S u p r e m a C o r t e:

- I - La Sala C de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, de Capital Federal, ante la apelación interpuesta por la parte actora, resolvió confirmar el fallo de primera instancia, que declaró la incompetencia del fuero para entender en las presentes actuaciones, al considerar que el objeto de la litis se vinculaba con cuestiones atinentes al fuero mercantil, ordenando, entonces, su remisión (v. fs.

108/109, 94,97, 91 respectivamente).

El Magistrado a cargo del Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N1 6, se declaró competente y ordenó correr traslado de la demanda Bv. fs. 126-. La accionada contestó la acción interpuesta, y se opuso a la radicación de la causa, dedujo recurso de reposición y apelación en subsidio, con el objeto de que por vía de declinatoria se declare la incompetencia del fuero comercial (v. fs. 135/144).

La actora contestó el respectivo traslado, y solicitó su rechazo con fundamento en la extemporaneidad del planteo, y en que la competencia del Juez Civil fue consentida en causas conexas. Citó jurisprudencia de V.E. Bv. fs. 602/605-.

A fojas 613/616 el Juez de Grado del fuero comercial, resolvió la excepción opuesta por la demandada y se declaró incompetente para entender en las actuaciones.

En tales condiciones, se suscitó un conflicto negativo de competencia, de los que corresponde dirimir a V.E. con arreglo a lo dispuesto por el artículo 24, inciso 71, del decreto-ley 1285/58, texto según ley 21.708.

- II - Cabe señalar, en principio, que V.E. tiene reiteradamente dicho que para resolver una cuestión de competencia, hay que atender, en primer término, a los hechos que se relatan en la demanda y después, y sólo en la medida en que se adecue a ellos, al derecho que se invoca como fundamento de su pedido (Fallos: 306:368; 312:808; entre muchos otros).

En el sub lite, la actora, por derecho propio y en representación de su hija menor de edad, inició demanda por ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Civil N° 50 y demandó a N.P.S.A.; y/o quienes resulten responsables de la fabricación de los cigarrillos marcas Derby, J.C., Chesterfield, Le Mans, L. &M.; y de los daños y perjuicios sufridos por quien fue esposo y padre de las accionantes. Refiere la actora, que el causante sufrió una enfermedad gravemente incapacitante, cuya causa eficiente fue el consumo de cigarrillos fabricados por las codemandadas, y falleció como consecuencia directa de ella. Fundó el reclamo por daños y perjuicios, y agravio moral, en lo normado por los artículos 1109 y 1113 del Código Civil y en la Ley de Defensa al Consumidor (v. Fs. 18/87).

En el supuesto de autos, y sin perjuicio de que los hechos que dan lugar al reclamo emanan de la actividad comercial de la demandada, la relación dada entre el accionante y esta no es necesariamente para el primero un acto de naturaleza mercantil, conforme se desprende del artículo 452 del Código de Comercio, con lo cual ello no determinaría la competencia de la justicia en lo comercial.

Por otra parte, es de tener en consideración que la

Competencia N° 73. XXXVIII.

Q., M.A. c/N.P.S.A. y otros s/ daños y perjuicios.

Procuración General de la Nación actora accionó por daños y perjuicios derivados de actos ilícitos, con fundamento en las previsiones de los artículos 1109 y 1113 del Código Civil, y, en tal sentido, la legislación vigente en materia de distribución de competencia de la justicia nacional, ha establecido de modo claro en el artículo 43, inciso b, del decreto ley 1285/58, según texto del artículo 1° de la ley 24.290, que resulta competente en acciones de naturaleza como la presente la justicia nacional en lo civil.

Asimismo, es de considerar que el Código Procesal en lo Civil y Comercial de la Nación, prescribe en su artículo 5°, que la competencia se determinará por la naturaleza de las pretensiones deducidas en la demanda, y de ellas surge que la pretensión de la accionante es la reparación de los daños y perjuicios derivados de la conducta predeterminadamente ilícita de los demandados, con fundamento en normas del Código Civil.

Finalmente, y en el limitado marco cognoscitivo de las cuestiones de competencia, cabe poner de resalto que, eventualmente, la relación jurídica en que se funda la acción, se encuentra prima facie encuadrada dentro de la responsabilidad extracontractual, en tanto, entre productor y consumidor media la intervención del comerciante minorista, quien produjo la venta para el consumo por parte del causante, con lo cual nuevamente se aleja la posibilidad de estar en presencia de un acto de naturaleza mercantil, y por ende la consecuente competencia de dicho fuero en orden a lo expresamente previsto en los artículos 450 y 452, inciso 2° del Código de Comercio.

Por lo expuesto, considero, que la cuestión debatida en

autos, resulta substancialmente análoga a la considerada por V.E. en su sentencia del 31 de marzo de 1999, en autos A.R., M.E. c/ Moño Azul S.A.@ publicada en Fallos:

322:596, a cuyos términos y consideraciones cabe remitirse, en lo pertinente, por razones de brevedad.

Por ello, opino, que corresponde que la presente causa continúe su trámite ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Civil N1 50, a donde deberá remitirse, a sus efectos.- Buenos Aires, 4 de junio de 2002.

N.E.B.