Procuración General de la Nación en la sentencia de Corte Suprema de Justicia, 30 de Abril de 2002, D. 268. XXXVII

Emisor:Procuración General de la Nación
 
CONTENIDO

D. 268. XXXVII.

RECURSO DE HECHO

Dentone, J.M. c/ Seguridad y Custodia S.R.L.

Procuración General de la Nación S u p r e m a C o r t e :

-I-

Contra la decisión de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, S.V., que revocó la sentencia del estrado inferior y condenó a la demandada (fs. 882/886 de los principales, a los que me referiré en adelante), la accionada interpuso el recurso extraordinario de fs. 893/911 que, al ser denegado, motiva la presente queja.

En estos autos, J.M.D. promovió demanda laboral reclamando indemnizaciones por despido, sustitutiva del preaviso, diferencias salariales y otros rubros (fs.

17/23).

El Juez de primera instancia rechazó en lo principal la acción instaurada, con el argumento de que la pretensora había sido despedida con justa causa, pues había mediado injuria laboral de la dependiente al denunciar mediante carta documento un acoso sexual que -según el magistradono fue acreditado (fs. 832/842).

La Cámara del Trabajo, tal como ya adelanté, dejó sin efecto lo resuelto por el inferior, y considerando suficientemente probado el acosamiento hizo lugar al reclamo.

En su recurso extraordinario la quejosa invoca la doctrina de la arbitrariedad y aduce la violación de sus derechos y garantías constitucionales, expresando que la sentencia en crisis ha ignorado prueba decisiva (la peritación psiquiátrica), y ponderado con falta de objetividad el resto de las probanzas rendidas.

-II-

Debo adelantar que, desde mi punto de vista, el recurso extraordinario interpuesto en el sub examine carece de la aptitud de bastarse a sí mismo, de forma tal que de su lectura V.E. se encuentre en condiciones de formarse juicio

acerca de su admisibilidad, careciendo en consecuencia de la fundamentación autónoma que exige el art. 15 de la ley 48 y la doctrina que al respecto tiene formulada ese Alto Tribunal (Fallos 315:325; 314:1626; 311:169; 308:51; 307:73; entre muchos otros).

No obstante ello, y en relación al agravio que se sustenta en que el decisorio en crisis ha ignorado prueba decisiva, aludiendo en ese sentido a la pericia psiquiátrica que transcribe en su libelo recursivo, debo decir que no guarda ninguna vinculación con las circunstancias fácticas que originan y se integran en la causa, y que B. consecuenciano puede relacionársela con el resultado final del proceso.

Por lo demás, la Cámara Laboral ha hecho un examen razonable de las pruebas rendidas (testimoniales, prueba caligráfica que demuestra la autoría por parte de uno de los directivos de la accionada de insinuaciones ajenas a la relación laboral, los episodios de la estadía en hoteles de los que dan cuenta los informes de fs. 290/296 y 346/347, entre otras), que descarta la arbitrariedad, y que la llevaron a sentenciar del modo que lo hizo, subsumiendo los hechos en la normativa laboral, e interpretando de esa manera el derecho común, circunstancias ambas ajenas a la instancia extraordinaria.

Por ello, en opinión del suscripto, debe desestimarse la queja.

Buenos Aires, 30 de abril de 2002.

N.E.B.