Sentencia de Suprema Corte de Justicia (Argentina), 11 de Abril de 2000, L. 158. XXXII

EmisorSuprema Corte de Justicia (Argentina)

L. 158. XXXII.

ORIGINARIO

Larocca, S.R. c/ Buenos Aires, Provincia de y otro s/ daños y perjuicios.

Corte Suprema de Justicia de la Nación Buenos Aires, 11 de abril de 2000.

Vistos los autos: "Larocca, S.R. c/ Buenos Aires, Provincia de y otro s/ daños y perjuicios", de los que Resulta:

I) A fs. 8/24 se presenta S.R.L. y demanda a la Provincia de Buenos Aires y al Estado Nacional por cobro de pesos.

Dice que en el año 1989 inició ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Civil y Comercial Federal N° 7 a cargo del doctor L.L.A. un juicio contra Pesquera Proamar S.A. sobre cancelación de aval y cobro de pesos.

En el curso de esas actuaciones se dispuso el embargo y la interdicción de salida del buque pesquero "Araucania", de propiedad de A.S.A., y se hizo lugar a la demanda.

El 10 de diciembre de 1993 y tras los trámites de rigor se decretó su subasta, notificándose tal decisión a todos los jueces que habían trabado embargo sobre dicha embarcación, entre ellos, a la doctora N.Z., titular del Juzgado en lo Civil y Comercial N° 1 de la ciudad de Mar del Plata, quien, el 22 de diciembre, comunicó que en esa fecha había dispuesto una medida de no innovar por la que se suspendía el remate. El oficio pertinente transcribía el auto que se fundaba en "lo normado por el art. 92 de la L.C. y atento lo solicitado por la sindicatura de Estrella de Mar S.A. s/ quiebra". Ese fundamento -sostiene el actor- era falso por cuanto no había quiebra ni fuero de atracción que afectara a Apos S.A. pero determinó que el juez a cargo del juzgado federal suspendiera el remate.

Expone que se presentó ante el magistrado y le expuso que similar conducta había tenido la doctora Z. en el juicio seguido contra Pesquera Salvador S.A., en el que,

finalmente, el juez interviniente había revocado su decisión de acatar la suspensión.

Ante tal circunstancia, el doctor L.A. dispuso librar oficio a la juez citada para que informara sobre la situación existente, a lo que ésta contestó que no existía estado de quiebra pero sí un pedido de extensión de quiebra, por lo que debía preservar los bienes de la futura fallida. Es decir -comenta- que la respuesta era similar a la dada al doctor S., que tenía a su cargo el citado juicio de Pesquera Salvador.

Ante ello el doctor L.A., al igual que su colega el doctor S., rechazó el pedido de suspensión de la subasta pero ésta se vio postergada hasta que la quiebra por extensión de Apos S.A. la impidió, frustrando la concreción del crédito del actor. Por otro lado, decretada la quiebra, la esposa del actor S.E.Y. de Larocca, también actora en el juicio contra A.S.A., inició un incidente de verificación de créditos y de beneficio de litigar sin gastos que fue rechazado porque, según la doctora Z., tal beneficio no estaba previsto en la ley de concursos.

Dice que el doctor L.A. delegó en el juez a cargo del Juzgado Federal N° 2 la realización de la subasta, la que no pudo llevarse a cabo porque la síndico de la quiebra de Estrella de Mar S.A. y el doctor Casa, en representación de un acreedor, se presentaron ante el juzgado federal de Mar del Plata pidiendo nuevamente la suspensión, la que en un primer momento no fue aceptada pero resultó luego acogida ante una nueva solicitud de la síndico de Estrella de Mar S.A. y sin darse intervención a las partes. Para ese cambio de actitud -afirma- el magistrado invocó un presunto error en los edictos publicados. Contra tal medida planteó un recurso de reposición con apelación en subsidio, que fue infundadamente denegado, y luego desistió de la apelación por considerarla inconducente.

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Larocca, S.R. c/ Buenos Aires, Provincia de y otro s/ daños y perjuicios.

Corte Suprema de Justicia de la Nación En el intervalo, la doctora Z. decretó la quiebra de Apos S.A. por extensión de la de Estrella de Mar S.A., con lo que se concretó el perjuicio.

En otro orden de ideas cuestiona la extensión de quiebra a Apos S.A. y reitera que no existía fuero de atracción. Sostiene que la sumatoria de errores judiciales sólo tenía como propósito paralizar las subastas ordenadas.

A renglón seguido precisa el perjuicio sufrido y dice que la doctora Z. retrasó indebidamente la ejecución. Expone que hacia junio de 1993 inició la ejecución de su crédito, que el 10 de diciembre el doctor L.A. había dispuesto la subasta, y que de no haber sido por la ilegítima orden de la doctora Z. el remate se habría llevado a cabo en enero de 1994.

Con ello el buque habría salido del patrimonio de Apos S.A. y con el precio se habría pagado a los acreedores embargantes. Al no haber acreedores privilegiados, la distribución se realizaría según el orden de prelación, en el que ostentaba el primer lugar. A ello cabe agregar las irregularidades cometidas por el juzgado federal de Mar de Plata.

Realiza, por último, consideraciones sobre la responsabilidad del Estado por errores judiciales.

II) A fs.

48/61 se presenta el Estado Nacional.

Realiza una negativa de carácter general y da su propia interpretación del derecho y los hechos invocados por la actora.

En primer lugar, hace mención de las corrientes doctrinales que tratan el tema de la responsabilidad estatal y se refiere luego a las características del caso. Dice que en los autos seguidos por Larocca contra Pesquera Proamar S.A. se dispuso la subasta del buque "Araucania", delegándose en el juez a cargo del Juzgado Federal N° 2 de Mar del Plata, el que dispuso las medidas pertinentes. El 21 de abril de 1994 el doctor L.A. solicitó a su par de Mar del P. la

suspensión de la subasta lo que así se hizo notificándose tal resolución a los interesados. El 28 de abril se propuso una nueva fecha para el remate, que se fijó para el 11 de mayo ordenándose la publicación de edictos.

A fs. 453 de la causa seguida contra Proamar S.A. se presentó la síndico de Estrella de Mar S.A. expresando que se había promovido extensión de quiebra respecto de Apos S.A. propietaria del buque. En esa oportunidad sostuvo que en virtud de los eventuales derechos de los acreedores de Estrella de Mar S.A. ponía en conocimiento del juzgado que el certificado que obraba en el expediente no reflejaba la real situación de embargos y privilegios sobre el buque.

A fs. 457 el doctor J.M.C. expuso que en los autos "Olibet, O.A. c/ Apos S.A." se había ordenado trabar embargo sobre el buque con fecha 23 de septiembre de 1993, requiriendo igualmente la suspensión con argumentos similares a los de la síndico. Igual situación se planteó en otra causa seguida contra Estrella de Mar S.A., produciéndose una serie de alternativas que culminaron con una nueva suspensión de la subasta y una nueva tasación. A fs. 505/507 obra una presentación del doctor L. por la cual planteó una revocatoria con apelación en subsidio cuestionando la suspensión. El recurso de revocatoria fue rechazado y L. desistió de su apelación.

A su vez, la titular del Juzgado en lo Civil y Comercial N° 4 hizo saber que con fecha 6 de junio de 1994 se había resuelto la extensión de quiebra de Apos S.A., lo que se puso en conocimiento de los interesados. El doctor G.L., en representación de Salvador Larocca, solicitó, entonces, la continuación de los procedimientos y posteriormente, con fecha 5 de junio de 1994, la síndico de Estrella de M.S.A. pidió que se le hiciera saber que en la causa de

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Corte Suprema de Justicia de la Nación quiebra se había fijado plazo hasta el 2 de agosto de 1994 para la verificación de créditos. Por su parte, la cámara federal decidió el 5 de julio de 1994 suspender el trámite de la subasta.

La codemandada concluye que el titular del juzgado federal de Mar del P. procedió conforme a derecho y destaca que el doctor L. desistió de su apelación y reconoció la existencia de embargos anteriores. Asimismo, que fue notificado de la quiebra de Apos S.A., que no impulsó la rogatoria, que consintió la decisión de la cámara del 5 de julio de 1994, y que, por todo ello, no demuestra el perjuicio sufrido por la suspensión de la subasta. Invoca la teoría de los propios actos y a fs. 61 plantea la prescripción sobre la base de lo dispuesto en el art. 4037 del Código Civil toda vez que, según el actor, el perjuicio alegado se produjo con la suspensión de la subasta dispuesta el 10 de mayo de 1994.

III) A fs. 67/83 se presenta la Provincia de Buenos Aires. Niega los hechos y se refiere a los antecedentes del caso. Sostiene que el proceder de la doctora Z. fue correcto y fundado en los arts. 92 y 165-3 de la Ley de Concursos y en la necesidad de proteger el patrimonio del concurso.

Reproduce sus dichos en la causa seguida entre las mismas partes (causa L.83 XXXI "Larocca, S. c/ Buenos Aires, Provincia de y otro s/ daños y perjuicios").

Por último, plantea la prescripción por cuanto la demanda fue iniciada el 5 de junio de 1996 y la actora atribuye la causa de su perjuicio a la suspensión comunicada por la doctora Z. en el oficio del 22 de diciembre de 1993.

IV) A fs. 62 el actor contesta la defensa de prescripción planteada por el Gobierno Nacional. Alude a los hechos generadores del daño y dice que el perjuicio se produjo con el decreto de quiebra de Apos S.A. por extensión en la

quiebra de Estrella de Mar S.A., es decir, el 6 de junio de 1994. En iguales términos se expide en cuanto al planteo de la Provincia de Buenos Aires.

El decreto de quiebra -agregaconvirtió un daño eventual o incierto en otro cierto y susceptible de apreciación económica.

Considerando:

Que este juicio es de la competencia originaria de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (arts. 116 y 117 de la Constitución Nacional).

Que en esta causa, al igual que en la que tramita entre las mismas partes ante la secretaría de juicios originarios, el actor atribuye responsabilidad a la Provincia de Buenos Aires, en este caso, por la suspensión de la subasta del buque "Araucania" dispuesta por la juez a cargo del Juzgado en lo Civil y Comercial N° 1 de Mar del Plata. La medida se fundó en el art. 92 de la Ley de Concursos y en una solicitud formulada en la extensión de quiebra de Apos S.A. a la de Estrella de Mar S.A. y fue dictada el 22 de diciembre de 1993 y comunicada al juez de la causa el 23 de ese mes (fs.

166 vta. de los autos: "Larocca, S.R. c/ Pesquera Proamar S.A.").

La actora atribuye a la "ilegítima orden de no innovar decretada por la Dra. Z." el daño sufrido (ver fs.

20 y 21). Por consiguiente, a la fecha de iniciación del presente juicio (5 de junio de 1996) se había cumplido el plazo del art. 4037 del Código Civil. A igual conclusión cabe arribar respecto de la demanda contra el Estado Nacional si se advierte que la suspensión dispuesta por el juez federal de M. delP. lo fue el 10 de mayo de 1994 y que esta "arbitraria orden de suspensión decretada por el Dr. Sirochinski" es la que según el actor "frustra definitivamente mi derecho" (fs. 20). Toda vez que son tales decisiones judiciales las

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Corte Suprema de Justicia de la Nación que, a juicio del demandante, tornaron ilusorio su derecho provocando postergaciones que alteraron o impidieron la percepción de su crédito debe tenerse por cumplida la prescripción.

Por ello, se decide:

Rechazar la demanda seguida por S.R.L. contra la Provincia de Buenos Aires y el Estado Nacional. Con costas (art. 68, Código Procesal Civil y Comercial de la Nación).

Teniendo en cuenta la labor desarrollada en el principal y de conformidad con lo dispuesto por los arts. 6°, incs. a, b, c y d; 7°, 9°, 11, 37 y 38 de la ley 21.839, modificada por la ley 24.432, se regulan los honorarios del doctor Jorge R.

Vanossi en la suma de ocho mil cuatrocientos pesos ($ 8.400); los de los doctores A.J.F.L. y Luisa M.

Petcoff, en conjunto, en la de treinta y nueve mil pesos ($ 39.000) y los de los doctores G.A.M. y Norberto S.

Bisaro, en conjunto, en la de treinta y nueve mil pesos ($ 39.000).

Asimismo, en razón de lo establecido por el art. 3° del decreto-ley 16.638/55, se fija la retribución de la perito contadora I.E.B. en la suma de catorce mil cuatrocientos pesos ($ 14.400).

N. y, oportunamente, archívese. JULIO S. NAZARENO - EDUARDO MOLINE O´CONNOR - CAR- LOS S. FAYT - AUGUSTO CESAR BELLUSCIO - ENRIQUE SANTIAGO PE- TRACCHI - GUILLERMO A.F.L. -G.A.B. -A.R.V..

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