Sentencia de Corte Suprema de Justicia de la Nación, 30 de Junio de 1999, A. 28. XXXIV

Emisor:Corte Suprema de Justicia de la Nación
 
CONTENIDO
  1. 28. XXXIV.

    RECURSO DE HECHO

    A., J.R. c/ Rumdi S.A.

    Corte Suprema de Justicia de la Nación Buenos Aires, 30 de junio de 1999.

    Vistos los autos: "Recurso de hecho deducido por la demandada en la causa A., J.R. c/ Rumdi S.A.", para decidir sobre su procedencia.

    Considerando:

    1. ) Que contra el pronunciamiento de la Sala III de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo que, al revocar la sentencia de primera instancia, admitió la demanda promovida por cobro de la indemnización derivada del despido incausado del actor, la demandada interpuso el recurso extraordinario cuya denegación motiva la presente queja.

    2. ) Que los agravios del apelante suscitan cuestión federal que habilita la vía intentada, pues si bien lo atinente a la existencia o inexistencia de vínculo laboral entre las partes y la apreciación de los elementos demostrativos de ella, remite al examen de cuestiones de hecho, prueba y derecho común, propias de los jueces de la causa y ajenas como regla y por su naturaleza- al recurso extraordinario, corresponde apartarse de este principio cuando la ausencia de un adecuado tratamiento de la cuestión referida conduce a la subsunción del litigio en un marco jurídico que no responde a las constancias de la causa y justifica la tacha de arbitrariedad (Fallos: 311:1229; 312:1831; 317:579; 319: 1867).

    3. ) Que, en efecto, para arribar a su conclusión, el a quo efectuó un examen aislado de los diversos elementos de juicio obrantes en la causa, sin integrarlos y armonizarlos debidamente en su conjunto, circunstancia que lo llevó a desvirtuar la eficacia que, según las reglas de la sana crí

      tica, corresponde a los distintos medios probatorios (conf. Fallos: 310:1793; 311:948; 319:301 y 3022).

    4. ) Que ello es así pues, por un lado, la alzada restó todo valor probatorio a la circunstancia de que el actor hubiese estado inscripto como trabajador autónomo y que hubiese percibido sus remuneraciones en concepto de "honorarios" o "reintegro de gastos", omitiendo ponderar el hecho de que el actor extendía recibos impresos con el membrete de su nombre y apellido (reconocidos a fs. 242), donde constaban los conceptos de los pagos en cuestión, y de los que se desprendía su inscripción previsional como trabajador autónomo, calidad que si bien -en principio- no es por sí misma excluyente de una relación de dependencia, adquiere otra significación atendiendo a las características de la tarea desarrollada como administrador del establecimiento propiedad de la demandada.

      Asimismo, dicha circunstancia debe ser apreciada en conjunto con otros elementos de juicio que, en el contexto de la relación existente entre las partes, adquieren especial relevancia para la correcta solución del caso (Fallos:

      312:1831), tales como la escasa frecuencia con que la actora concurría a efectuar sus tareas -una vez por semana- y el hecho de que no prestara servicios en forma exclusiva para la demandada, siendo que también había adoptado con otros clientes idéntica modalidad remuneratoria (ver recibos de fs.

      215/237, e informe de fs. 238).

    5. ) Que, desde otra perspectiva, expresó el tribunal que el actor se había desempeñado bajo la dependencia de la demandada, "pues de haber sido un administrador autónomo

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    Corte Suprema de Justicia de la Naciónnunca podría haber estado facultado para contratar o despedir personal, ni para concretar operaciones en su nombre" (fs. 490), lo que importa una mera afirmación dogmática que no reconoce sustento normativo o fáctico y se apoya en la sola voluntad del juzgador.

    Por último, la alzada concluyó su argumentación sobre la base de expresiones aisladas vertidas por la demandada al contestar la intimación de la actora (fs.

    122), ostensiblemente sacadas del contexto de la comunicación, cuya premisa -clara y categórica- fue el desconocimiento de la relación de dependencia con el ex administrador.

    1. ) Que, en tales condiciones, lo resuelto no se apoya en una valoración suficiente de los distintos elementos incorporados al proceso (Fallos: 312:184; 317:641), y por ende no constituye una derivación razonada del derecho vigente con aplicación a las circunstancias comprobadas de la causa (Fallos: 319:1867), de modo que media nexo directo e inmediato con los derechos constitucionales que se invocan como vulnerados (art. 15 de la ley 48). Teniendo en cuenta la forma en que se decide, resulta abstracto pronunciarse sobre el restante agravio del apelante vinculado con la supuesta omisión de pronunciamiento respecto de una cuestión conducente y oportunamente planteada por la parte.

    Por ello, se hace lugar a la queja y al recurso extraordinario interpuestos, y se deja sin efecto la sentencia apelada con el alcance indicado. Vuelvan los autos al tribunal de origen a fin de que, por quien corresponda, dicte una nueva con arreglo al presente.

    Con costas (art.

    68 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación). Agréguese la queja

    al principal, devuélvase el depósito de fs. 1. N. y, oportunamente, remítase. JULIO S. NAZARENO (en disidencia)- EDUARDO MOLINE O'CONNOR - CARLOS S.

    FAYT (en disidencia)- AUGUSTO CESAR BELLUSCIO (en disidencia)- E.S.P. (en disidencia)- ANTONIO BOGGIANO - GUILLERMO A. F.

    LOPEZ - GUSTAVO A. BOSSERT - ADOLFO ROBERTO VAZQUEZ.

    DISI

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    Corte Suprema de Justicia de la NaciónDENCIA DEL SEÑOR PRESIDENTE DOCTOR DON JULIO S. NAZARENO Y DE LOS SEÑORES MINISTROS DOCTORES DON C.F., DON AUGUSTO CESAR BELLUSCIO Y DON ENRIQUE SANTIAGO PETRACCHI Considerando:

    Que el recurso extraordinario, cuya denegación origina esta queja, es inadmisible (art. 280 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación).

    Por ello, se desestima la queja. D. perdido el depósito de fs. 1. H. saber y, oportunamente, archívese, previa devolución de los autos principales. JULIO S. NAZARENO - CARLOS S. FAYT - AUGUSTO CESAR BELLUSCIO - ENRIQUE SANTIAGO PETRACCHI.