Sentencia de Suprema Corte de Justicia (Argentina), 12 de Mayo de 1998, M. 327. XXXIII

EmisorSuprema Corte de Justicia (Argentina)

M. 327. XXXIII.

RECURSO DE HECHO

Montenegro, D.G. c/ Alpargatas S.A.

Buenos Aires, 12 de mayo de 1998.

Vistos los autos: "Recurso de hecho deducido por la actora en la causa Montenegro, D.G. c/ Alpargatas S.A.", para decidir sobre su procedencia.

Considerando:

Que el recurso extraordinario, cuya denegación motivó la queja en examen, no cumple con el requisito de fundamentación autónoma.

Por ello, se desestima la queja. H. saber y, oportunamente, archívese, previa devolución de los autos principales. JULIO S. NAZARENO - EDUARDO MOLINE O'CONNOR (en disidencia) - C.S.F. (en disidencia)- AUGUSTO CESAR BELLUSCIO - ENRIQUE SANTIAGO PETRACCHI - ANTONIO BOGGIANO (en disidencia)- G.A.F.L. (en disidencia)- G.A.B. -A.R.V..

DISI

M. 327. XXXIII.

RECURSO DE HECHO

Montenegro, D.G. c/ Alpargatas S.A.

DENCIA DEL SEÑOR VICEPRESIDENTE DOCTOR DON EDUARDO MOLINE O'CONNOR Y DE LOS SEÑORES MINISTROS DOCTORES DON CARLOS S. FAYT Y DON GUILLERMO A. F. LOPEZ Considerando:

  1. ) Que contra la sentencia de la Sala II de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo que, al revocar el pronunciamiento de la anterior instancia, rechazó la demanda entablada con el objeto de reclamar el pago de las sumas de dinero debidas en concepto de indemnización por despido, la vencida interpuso el recurso extraordinario de fs. 133/136 de los autos principales, cuya denegación (fs.

    142), motivó la presentación directa sub examine.

  2. ) Que, para resolver del modo indicado, la alzada encontró suficientemente acreditada en autos la injuria laboral invocada por la empleadora en la comunicación del despido, consistente en el intento, por parte del actor, de retirar del establecimiento un elemento destinado a ser comercializado y no al uso del personal.

  3. ) Que corresponde admitir la vía de impugnación intentada pues, en términos adecuados para apreciar la sustancia de los agravios vertidos (Fallos: 307:1039), la apelación resulta hábil para demostrar que el criterio sostenido por el a quo es consecuencia de una deficiente valoración de la prueba, lo cual se traduce en una decisión de fundamento sólo aparente, con grave menoscabo de los derechos constitucionales del recurrente.

  4. ) Que, en efecto, por medio de una consideración fragmentaria de sus dichos, la cámara atribuyó relevancia

    decisiva a determinados tramos de las declaraciones formuladas por los testigos Lado y T. en las que se aludía a las características del material sobre el cual -en su momento- aquéllos fueron consultados por la empresa, sin advertir que para el esclarecimiento de la cuestión concretamente discutida en el sub lite -índole de la pieza concretamente detectada en poder del empleado- la validez de tales afirmaciones quedaba seriamente relativizada, no sólo como consecuencia de lo precisado en la parte final de esas mismas exposiciones, sino también de acuerdo al contenido de otro testimonio prestado en la causa, cuya eficacia fue desconocida sin razón suficiente.

  5. ) Que, en el primer sentido, no tuvo en cuenta el tribunal que si bien Lado manifestó que "la toalla que le encontraron al actor era de las...que se fabricaba para la difusión (comercial)", también dijo que "...no vio cuando le sacaban la toalla del bolso al actor, que vio la toalla cuando el personal de vigilancia se la entrega al dicente" (declaración de fs. 76 vta. e informe de fs. 15/16), reconocimiento que pone en evidencia un grado de conocimiento personal y directo sobre el punto central de la controversia tan relativo como el de T. quien, al referirse al documento obrante a fs. 14, admite que"...la toalla que le mostraron...era de color cremita y con un terminación distinta a la que entrega la empresa a los operarios,...que la persona que le exhibió la toalla al dicente en ese momento no recuerda,...que esa persona pertenecía al departamento de personal,...que el dicente no sabe de donde venía esa toalla..." (fs. 37 vta.).

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  6. ) Que, por el otro lado, en forma injustificada -adviértase que la descalificación del testimonio se fundó en una "discordancia" en el color de las toallas que la empresa proporcionaba a sus dependientes; "beige" en lugar de blanco-, la alzada prescindió de la declaración de C. (fs. 125/126), la cual resultaba de indudable valor a los fines de establecer la realidad de lo sucedido en la portería del establecimiento, pues aquél se encontraba "presente en el momento que inspeccionaron al actor y le encontraron la toalla".

  7. ) Que no alcanzan a conmover las conclusiones precedentes las aserciones de la alzada vinculadas con el parcial reconocimiento que efectuó el demandante a la pieza agregada a fs. 12 ya que -aun con el alcance que a tal acto atribuyó el a quo- las constancias asentadas en dicho instrumento resultan ineficaces para tener por acreditada la configuración de la injuria concretamente alegada por la empleadora; como anteriormente se dijo, el intento de retirar del establecimiento un elemento que no había sido entregado al actor para su uso personal, sino que estaba destinado a la comercialización.

  8. ) Que, en tales condiciones, se advierte que las deficiencias apuntadas justifican la apertura del remedio federal, toda vez que la sentencia no configura derivación razonada del derecho vigente con arreglo a las circunstancias comprobadas en la causa, lo cual pone de manifesto la relación directa e inmediata que existe entre lo resuelto y las garantías constitucionales que se dicen vulneradas (art. 15

    de la ley 48).

    Por ello, se hace lugar a la queja y se declara procedente el recurso extraordinario. Déjase sin efecto la sentencia apelada. Con costas. Vuelvan los autos al tribunal de origen para que, por quien corresponda, se dicte un nuevo fallo con arreglo a lo expuesto. Agréguese la queja al principal. N. y remítase. EDUARDO MOLINE O'CONNOR - C.S.F.-G.A.F.L..

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    DENCIA DEL SEÑOR MINISTRO DOCTOR DON ANTONIO BOGGIANO Considerando:

  9. ) Que la Sala II de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, al revocar la sentencia de primera instancia, rechazó el reclamo por indemnización por despido. Contra dicho pronunciamiento el actor interpuso el recurso extraordinario cuya denegación motivó la queja en examen.

  10. ) Que los agravios del apelante suscitan cuestión federal suficiente para su consideración por la vía intentada sin que obste a ello que conduzcan al examen de cuestiones de hecho, prueba y derecho común, ajenas -como regla- a la instancia del art. 14 de la ley 48, pues lo resuelto sobre temas de esa índole es susceptible de revisión en supuestos excepcionales cuando el fallo carece de la debida fundamentación exigible a las decisiones judiciales, con grave lesión de garantías constitucionales (Fallos: 301:108, 865; 304:289; 307:1054; 312:1036, entre otros).

  11. ) Que el art. 242 de la Ley de Contrato de Trabajo faculta a los jueces para evaluar las causas del despido y establece las pautas que "prudencialmente" deberán tener en consideración, esto es, "el carácter de las relaciones que resulta de un contrato de trabajo" y "las modalidades y circunstancias personales en cada caso".

    Si bien la justificación de la injuria involucra aspectos tan generales como los indicados, a los que cabe agregar el principio de la buena fe consagrado por los arts. 62 y 63 de la Ley de Contrato de Trabajo, no queda, por razón de su generalidad, librada a la actividad discrecional del juzgador. Por el contrario, un

    imperativo de nuestro sistema exige que tales extremos necesariamente sean apreciados con toda objetividad, es decir, conforme a las circunstancias que el caso concreto exhibe (conf. causa L.95.XXXI "L., A. c/ Telecom Argentina Stet-France Telecom S.A.", pronunciamiento del 11 de julio de 1996, considerando 4° y su cita).

  12. ) Que los mencionados principios no han sido observados en la especie. En efecto, el a quo afirmó que el incumplimiento imputado justificaba la resolución del vínculo pese a la considerable antigüedad del trabajador -doce añossin efectuar un examen pormenorizado de la naturaleza del hecho, consistente en la sustracción de una toalla. Esa indagación resultaba imprescindible a fin de evaluar la necesaria proporción que debe existir entre la falta y el despido, ya que sólo justifica la extinción del contrato aquella inobservancia de los deberes de cumplimiento y de conducta que, "por su gravedad, no consienta la prosecución de la relación" (art. 242 de la Ley de Contrato de Trabajo).

    De tal modo, se advierte con claridad que el pronunciamiento se encuentra basado en consideraciones genéricas que resultan ineficaces para sustentar la decisión a la que arriba.

  13. ) Que, en función de lo expuesto, cabe concluir que lo resuelto guarda nexo directo e inmediato con las garantías constitucionales que se invocan como vulneradas (art.

    15 de la ley 48), por lo que corresponde su descalificación como acto jurisdiccional en los términos de conocida doctrina de esta Corte sobre arbitrariedad.

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    Montenegro, D.G. c/ Alpargatas S.A.

    Por ello, se declaran procedentes la queja y el recurso extraordinario interpuestos y se deja sin efecto la sentencia. Con costas (art. 68 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación). Vuelvan los autos al tribunal de origen a fin de que, por quien corresponda, se dicte un nuevo fallo con arreglo al presente. Agréguese la queja al principal. N. y, oportunamente, remítase.

    A.B..

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