Procuración General de la Nación en la sentencia de Corte Suprema de Justicia, 30 de Abril de 1998, C. 827. XXXIII

Emisor:Procuración General de la Nación
 
CONTENIDO

R., S.E. c/R., J.M. s/ incidente - civil.

S.C. Comp.827.XXXIII.

PROCURACION GENERAL DE LA NACION

Suprema Corte:

-I-

A fs. 518, la Sala "J" de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, revocó la resolución de la titular del Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Civil N° 17, e hizo lugar al pedido de acumulación incoado por las recurrentes. A consecuencia de ello, la referida jueza solicitó al magistrado a cargo del Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial N° 2 de la ciudad de Concordia, Provincia de Entre Ríos, la remisión del proceso sucesorio de C.A.R. y sus expedientes conexos (v. fs. 521).

Por su parte, la Cámara de Apelaciones de Concordia, S. en lo Civil y Comercial, revocó el pronunciamiento del Juez requerido, que accedía a la remisión solicitada, y, en virtud del conflicto de competencia configurado, se elevaron las actuaciones a la Corte Suprema de Justicia de la Nación (v. fs. 523/524).

En tales condiciones, quedó planteada una contienda que corresponde dirimir a V.E., en los términos del art. 24, inc. 7° del decreto-ley 1285/58.

-II-

Corresponde señalar que el incidente se inicia ante el Juzgado de Capital Federal, con el objeto de pedir la nulidad parcial y el reajuste de la partición de bienes efectuada en el juicio sucesorio de doña A.A.D. de R..

En el citado proceso, fueron declarados herederos de la causante, sus hijas, S.E. y J.M.R.D., y su esposo, C.A.R., quienes realizaron partición privada del acervo hereditario.

Acaecido posteriormente el fallecimiento de don C.A.R., se promovió su juicio sucesorio, junto con otros expedientes conexos, ante el Juzgado de Concordia citado precedentemente.

Durante la tramitación de estos últimos autos, las señoras S.E. y J.M.R.D., advirtieron la existencia de bienes a nombre de su padre, que, según afirmaron, eran de carácter ganancial y no habían sido denunciados en la sucesión de su madre, razón por la cual interpusieron la acción de nulidad parcial y reajuste de la partición efectuada en aquel juicio, y luego, solicitaron la acumulación al mismo, del proceso sucesorio de don C.A.R. y sus expedientes relacionados, alegando la conexidad existente entre ellos.

Debo indicar, en primer término, que no se ha cuestionado en el sub lite, el principio establecido por los artículos 90, inciso 7°, y 3284 del Código Civil, según el cual es el último domicilio del causante el que fija la competencia territorial en materia sucesoria; ni se ha objetado que el correspondiente al extinto C.A.R., se hallaba ubicado en la jurisdicción de la ciudad de Concordia, Provincia de Entre Ríos.

La discrepancia entre los órganos jurisdiccionales intervinientes, se suscita cuando se trata de apreciar si

S.C. Comp.827.XXXIII.

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concurren en el caso las situaciones especiales de conexidad que el Tribunal ha tenido en cuenta en algunos precedentes, para apartarse de aquel principio, y admitir la acumulación de la sucesión de uno de los cónyuges a la del otro, esto es, cuando se trata de la misma masa hereditaria, existe identidad de herederos y no se realizó la partición, condiciones que, sumadas a razones de economía procesal, convalidaron que continuara entendiendo en un proceso sucesorio, un juez que no era el que correspondía al último domicilio del causante (Fallos:

295:17).

Ahora bien, esta excepción debe interpretarse, por sus mismas características excepcionales, con criterio restrictivo y haciendo mérito, en cada caso, de las circunstancias particulares que la tornen aplicable.

A mi modo de ver, los mencionados requisitos no se encuentran reunidos en el sub lite, toda vez que no se advierte que medien en sendos juicios totalmente la misma masa hereditaria, ni existe identidad de herederos.

Asimismo, la comunidad sucesoria en el proceso universal de doña Amelia Dubrá de R., habría quedado extinguida por la partición privada que realizaron los herederos y que fue homologada judicialmente.

En tal contexto, considero que la acumulación de ambos sucesorios, no favorece, en el caso de autos, al principio de economía procesal, desde que el juicio de esta Capital Federal, se encuentra virtualmente concluido, y los

restantes tramitan desde hace años ante el Juez de Concordia, con - vale destacarlo - escasa vinculación con aquél.

Por otra parte, las herederas que plantearon la nulidad parcial de la partición y solicitaron la acumulación de los autos que tramitan en sede provincial a los de esta Capital Federal, comparecieron en el citado juicio sucesorio de su padre sustanciado en Concordia, consintiendo la competencia del juez de dicha ciudad, circunstancia que torna extermporáneo al planteo que aquí se formula.

Finalmente, no advierto peligro en que, de adoptarse la solución que propicio, se afecte la ordenada tramitación de los procesos con la posibilidad de resoluciones contradictorias en uno y otro, respecto de los bienes comunes, desde que los interesados podrán requerir las medidas cautelares que fuere menester a fin de soslayar ese eventual defecto.

Por lo expuesto, soy de opinión que corresponde dirimir la contienda, manteniendo la competencia del Juzgado de Primera Instancia en lo Civil N° 2 de la ciudad de Concordia, Provincia de Entre Ríos, para continuar conociendo en los autos "R., C.A. s/ Sucesorio" (Expte.

13.620/93) y sus conexos.

Buenos Aires, 30 de abril de 1998.

Es copia.

N.E.B..