Sentencia de Corte Suprema de Justicia de la Nación, 29 de Abril de 1997, S. 77. XXXII

Emisor:Corte Suprema de Justicia de la Nación
 
CONTENIDO

S. 77. XXXII.

RECURSO DE HECHO

S., H.E. c/ Asturi, C.A..

Buenos Aires, 29 de abril de 1997.

Vistos los autos: "Recurso de hecho deducido por C.A.A. en la causa S., H.E. c/ Asturi, C.A.", para decidir sobre su procedencia.

Considerando:

Que el recurso extraordinario, cuya denegación origina la presente queja, no se dirige contra una sentencia definitiva o equiparable a tal (art. 14 de la ley 48).

Por ello, se desestima la queja y se da por perdido el depósito. N. y archívese, previa devolución de los autos principales. EDUARDO MOLINE O'CONNOR (en disidencia) - C.S.F. (en disidencia) - AUGUSTO CESAR BELLUSCIO - ENRIQUE SANTIAGO PETRACCHI - ANTONIO BOGGIANO - GUILLERMO A. F. LOPEZ (en disidencia) - G.A.B. -A.R.V..

DISI

S. 77. XXXII.

RECURSO DE HECHO

S., H.E. c/ Asturi, C.A..

DENCIA DEL SEÑOR VICEPRESIDENTE DOCTOR DON EDUARDO MOLINE O'CONNOR Y DE LOS SEÑORES MINISTROS DOCTORES DON CARLOS S. FAYT Y DON GUILLERMO A. F. LOPEZ Considerando:

  1. ) Que contra la sentencia de la Sala C de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil que, al confirmar el pronunciamiento de primera instancia, desestimó el incidente de nulidad promovido por la demandada, esta parte interpuso el recurso extraordinario cuya denegación motiva la presente queja.

  2. ) Que los agravios del apelante suscitan cuestión federal para su consideración en la vía intentada, pues no obstante referirse a cuestiones de naturaleza fáctica y procesal, tal circunstancia no constituye óbice decisivo para la apertura del recurso cuando lo decidido importa un tratamiento inadecuado del planteo propuesto y redunda en menoscabo de los derechos constitucionales invocados (Fallos: 310:1638), máxime cuando resulta equiparable a sentencia definitiva, en la medida en que ocasiona un gravamen de imposible reparación ulterior.

  3. ) Que, en efecto, el a quo fundamentó su decisión en la verdad implícita de las atestaciones emanadas del oficial público, que hacen plena fe -hasta tanto no sean argüidas de falsedad- de la existencia material de los hechos que se hubiera denunciado como cumplidos o que han pasado en su presencia, lo que implicaba -en el caso- la mecánica aplicación de un principio fuera del ámbito que le es propio (Fallos: 312:61), con lo que se soslayó el concreto planteo for

    mulado por el apelante, que no encontraba respuesta en la genérica doctrina citada por el tribunal.

  4. ) Que ello es así pues el demandado no pretendió en ningún momento cuestionar la actividad cumplida por el oficial público o la veracidad de sus asientos -fue atendido por quien dijo ser el hermano del requerido, quien le manifestó que aquél vivía allí- siendo que la plena fe de tales expresiones sólo alcanza a la existencia material de los hechos cumplidos por el notificador o pasados en su presencia (art. 993, Código Civil), lo que no impide -como en el casoalegar la falsedad del domicilio atribuido por el actor y la insinceridad de las manifestaciones formuladas por quien recibió la cédula.

  5. ) Que, de tal modo, la exigencia de redargüir de falsedad el acta labrada por el notificador constituía, en el sub examine, un fundamento sólo aparente que resultó frustratorio de la vía útil intentada por el incidentista para demostrar la falsedad del domicilio real que le fue asignado, extremo que -acreditado fehacientemente- determina la nulidad de todo lo actuado a costa del demandante (conf. art.

    339, 3er. párrafo, Código Procesal Civil y Comercial de la Nación).

  6. ) Que, en virtud de lo expuesto, y dada la particular significación que reviste el acto impugnado -en tanto de su regularidad depende la válida constitución de la relación procesal y la efectiva vigencia del principio de bilateralidad (confr. causa E.33.XXXI "E., M.A. c/S., I.", del 20 de agosto de 1996), media en el caso relación directa e inmediata entre lo resuelto y la garan

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    S., H.E. c/ Asturi, C.A.. tía constitucional invocada (art. 15 de la ley 48), lo que justifica la descalificación del fallo con el alcance señalado.

    Por ello, se declara procedente la queja y el recurso extraordinario interpuestos y se deja sin efecto la sentencia. Con costas. Vuelvan los autos al tribunal de origen a fin de que, por intermedio de quien corresponda, se dicte una nueva con arreglo a lo expresado. R. el depósito, agréguese la queja al principal. N. y, oportunamente, remítase. EDUARDO MOLINE O'CONNOR - C.S.F. -G.A.F.L..