Sentencia de Corte Suprema de Justicia de la Nación, 20 de Agosto de 1996, B. 83. XXXI

Emisor:Corte Suprema de Justicia de la Nación
  1. 83. XXXI.

    RECURSO DE HECHO

    Barrio Juniors S.R.L. c/ Marich, S..

    Buenos Aires, 20 de agosto de 1996.

    Vistos los autos: "Recurso de hecho deducido por la actora en la causa Barrio Juniors S.R.L. c/ Marich, S.", para decidir sobre su procedencia.

    Considerando:

    1. ) Que contra la sentencia de la Sala L de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil que -al confirmar la de primera instancia- hizo lugar a la demanda por cumplimiento de contrato de compraventa de un lote a plazos y rechazó la extensión de la condena a los terceros, la actora dedujo el recurso extraordinario cuya denegación origina la presente queja.

    2. ) Que los agravios de la apelante suscitan cuestión federal para su consideración en la vía intentada, pues aunque se refieren a temas de hecho, prueba y derecho común, ajenos -como regla y por su naturaleza- al remedio del art. 14 de al ley 48, tal circunstancia no constituye óbice para abrir el recurso cuando, con menoscabo de las garantías superiores invocadas, el tribunal ha dictado una sentencia con defectos de fundamentación que justifican descalificarla como acto jurisdiccional (Fallos: 314:180).

    3. ) Que, en efecto, debía tenerse en cuenta en el presente caso que la actora -previo diligenciamiento del mandamiento de constatación de fs. 28/29- había citado a los actuales ocupantes del bien con anterioridad a la traba de la litis en los términos del art. 96 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación; que la controversia revestía el ca

      rácter de común y que los poseedores contestaron la demanda sin alegar título alguno sobre el inmueble y fueron tenidos en calidad de parte mediante la providencia de fs. 59 vta.

    4. ) Que, por consiguiente, resulta un dispendio de actividad jurisdiccional diferir para un segundo juicio el eventual desalojo de tales ocupantes, ya que pudieron ejercer plenamente su derecho de defensa en juicio y no lo hicieron, lo cual debió haber llevado a la alzada a considerar que si la efectividad de la sentencia dependía de la condena respecto de aquéllos, los convocados se habían convertido en parte principal y el fallo a dictarse -tal como dispone la norma ritual citada- debía alcanzarlos en la plenitud de sus efectos en caso de que mediara obligación de restituir por razón de la resolución de la venta en los términos en que se ha admitido (confr. B.760.XXVII. "Barrio Juniors S.R.L. c/ A., C.J.", del 10 de agosto de 1995).

    5. ) Que, en tales condiciones, corresponde hacer lugar al recurso extraordinario, pues el pronunciamiento apelado no se muestra como una derivación razonada del derecho vigente y afecta en forma directa e inmediata las garantías constitucionales invocadas por la recurrente.

      Por ello, se declara procedente el recurso extraordinario y se deja sin efecto la sentencia apelada. Con costas.

      Agréguese la queja a los autos principales y vuelvan al tribunal de origen a fin de que, por medio de quien corresponda, proceda a dictar una nueva sentencia con arreglo a lo ex

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    Barrio Juniors S.R.L. c/ Marich, S.. presado. N., reintégrese el depósito y remítase.JULIO S. NAZARENO (en disidencia) - EDUARDO MOLINE O'CONNOR -CARLOS S. FAYT -AUGUSTO CESAR BELLUSCIO (en disidencia) -E.S.P. (en disidencia) - ANTO- NIO BOGGIANO (en disidencia)- G.A.F.L. -G.A.B. -A.R.V. (su voto) .

    VO

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    Barrio Juniors S.R.L. c/ Marich, S..

    TO DEL SEÑOR MINISTRO DOCTOR DON A.R.V. Considerando:

    1. ) Que contra la sentencia de la Sala L de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil que -al confirmar la de primera instancia- hizo lugar a la demanda por cumplimiento de contrato de compraventa de un lote a plazo y rechazó la extensión de la condena a terceros, la actora dedujo el recurso extraordinario cuya denegación origina la presente queja.

    2. ) Que los agravios de la apelante suscitan cuestión federal para su consideración en la vía intentada, pues aunque se refieren a temas de hecho, prueba y derecho común, ajenos -como regla y por su naturaleza-, al remedio del art. 14 de la ley 48, tal circunstancia no constituye óbice para abrir el recurso cuando, con menoscabo de las garantías superiores invocadas, el tribunal ha dictado una sentencia con defectos de fundamentación que justifican descalificarla como acto jurisdiccional (Fallos: 314:180).

    3. ) Que ello es así, en virtud de que en el presente caso, debió ponderarse que luego de diligenciado el mandamiento de constatación y antes de quedar trabada la litis, la actora citó en los términos de los artículos 94 y 96 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, a los actuales ocupantes del inmueble, -adviértase que en el escrito de inicio, para el caso de que hubiera intrusos en el bien, se solicitó que la sentencia los alcanzara en cuanto a la obli

      gación de desalojarlo y restituirlo-, que se presentaron a contestar demanda sin alegar título alguno y se los tuvo por parte en la providencia de fs. 59 vta., por revestir la controversia carácter común.

    4. ) Que sobre la procedencia y el alcance de la condena al tercero citado traído a juicio en los términos del artículo 94 del código citado, a pesar de que dicha normativa carece de la necesaria claridad, la exposición de motivos arroja luz sobre la cuestión, cuando dice que "la fórmula utilizada para conceptualizar la figura de la intervención obligada comprende aquellas hipótesis en las cuales la parte eventualmente vencida tenga una acción regresiva contra el tercero, o medie conexidad entre la relación controvertida en el proceso y otra relación existente entre el tercero y alguna de las partes originarias".

      Que por ello debe interpretarse que: si el tercero es citado a través de una decisión fundada del juez; comparece a juicio; contesta demanda; se opone a las pretensiones del actor; solicita su rechazo y a su vez reclama en caso de corresponder la citación en garantía de su asegurador; todo lo cual le es proveído de conformidad teniéndoselo por parte, tanto sea por un principio de economía procesal, como por virtud de disposiciones legales, cabe admitirlo como parte demandada en el pleito y en la medida del alcance de su responsabilidad incluirlo en la sentencia; la que sin duda debe afectarlo como a los litigantes principales de conformidad con lo que establece el art. 96 ya citado.

      Que, es desde tal perspectiva que se advierte sobre la conveniencia de integrar a la litis al tercero llama

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    Barrio Juniors S.R.L. c/ Marich, S.. do a juicio, con el objeto de que la sentencia definitiva le sea oponible en la medida que vincule a las partes mediante los efectos de la cosa juzgada, siempre que haya sido resguardada la garantía de la defensa en juicio (art. 18 de la Constitución Nacional), como un modo de evitar el dispendio jurisdiccional y la reiteración de pleitos en función de una mayor economía procesal.

    1. ) Que por consiguiente, resulta un dispendio diferir para un segundo juicio el eventual desalojo de los ocupantes, ya que pudieron ejercer plenamente su derecho de defensa en juicio y no lo hicieron, lo cual debió haber llevado a la alzada a considerar que si la efectividad de la sentencia dependía de la condena respecto de aquéllos, los convocados se habían convertido en parte principal y el fallo a dictarse -tal como dispone la norma ritual- debía alcanzarlos en la plenitud de sus efectos en caso de que mediara obligación de restituir por razón de la resolución de la venta en los términos en que se ha admitido (confr.

      B.760. XXVII. "Barrio Juniors S.R.L. c/ A., C.J.", del 10 de agosto de 1995).

    2. ) Que, en tales condiciones, corresponde hacer lugar al recurso extraordinario, pues el pronunciamiento apelado no se muestra como una derivación razonada del derecho vigente y afecta en forma directa e inmediata las garantías constitucionales invocadas por la recurrente.

      Por ello, se declara procedente el recurso extraordinario y se deja sin efecto la sentencia apelada.

      Con costas.

      Agréguese la queja a los autos principales y vuelvan al tribunal de origen a fin de que, por medio de quien corresponda, proceda a dictar una nueva sentencia con arreglo a lo expresado. N., reintégrese el depósito y remítase.

      A.R.V..

      DISI

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    Barrio Juniors S.R.L. c/ Marich, S..

    DENCIA DEL SEÑOR PRESIDENTE DOCTOR DON JULIO S.

    NAZARENO Y DE LOS SEÑORES MINISTROS DOCTORES DON AUGUSTO CESAR BELLUSCIO, DON ENRIQUE SANTIAGO PETRACCHI Y DON ANTONIO BOGGIANO Considerando:

    Que el recurso extraordinario cuya denegación origina la presente queja, es inadmisible (art. 280 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación).

    Por ello, se desestima esta presentación directa y se da por perdido el depósito. N. y archívese, previa devolución de los autos principales. JULIO S. NAZARENO - AUGUSTO CESAR BELLUSCIO -ENRIQUE SANTIAGO PETRACCHI - ANTO- NIO BOGGIANO.