Sentencia de Corte Suprema de Justicia de la Nación, 5 de Septiembre de 1995, G. 443. XXIV

Emisor:Corte Suprema de Justicia de la Nación
 
CONTENIDO

G. 443. XXIV.

G., L.R. c/ Instituto de Previsión Social s/ demanda contenciosoadministrativa.

Buenos Aires, 5 de septiembre de 1995.

Vistos los autos: "Guezales, L.R. c/ Instituto de Previsión Social s/ demanda contenciosoadministrativa".

Considerando:

  1. ) Que la Suprema Corte de la Provincia de Buenos Aires rechazó la demanda contenciosoadministrativa deducida con el objeto de obtener la revocación de las resoluciones del Instituto de Previsión Social local que habían denegado a la actora el beneficio de pensión y el pago de las retroactividades requeridas, con más su actualización monetaria e intereses. Contra dicho pronunciamiento, la demandante dedujo la apelación federal, que fue concedida.

  2. ) Que la motivación central del voto que formó la mayoría, consistió en que la actora no era titular de una reserva alimentaria, circunstancia que determinó "la suerte adversa de su demanda". Puntualizó el a quo que "cuando los cónyuges no han dejado a salvo el derecho de alguno de ellos a percibir alimentos, el divorcio tramitado conforme al procedimiento establecido por el art. 67 bis de la ley de matrimonio tiene -en plenitud- los efectos del declarado por culpa de ambos". Agregó que entre tales efectos se encuentra "la imposibilidad de obtener el beneficio pretendido (art. 52, ley 8587), atento a que, aun cuando se trata de la pensión reclamada en el carácter de hija, el legislador sólo ampara -en cuanto aquí interesa- a las divorciadas por culpa exclusiva del marido, situación en la que no se encuentra la accionante". Concluyó la corte local: "No pudiendo pues invocar la excepción legal reserva alimentaria- a la equiparación de consecuencias jurídicas entre el divorcio por mutua

    concurrencia y el divorcio por culpa concurrente (art. 67 bis, L.M.C.), su pretensión debe ser desestimada" (fs. 99/99 vta.).

  3. ) Que corresponde acoger los agravios expuestos frente a los fundamentos que sostienen esa conclusión. Ello es así, pues como tuvo oportunidad de señalar esta Corte en el precedente registrado en Fallos: 311:2432, "los efectos de la culpa de ambos esposos que el art. 67 bis de la ley 2393 establecía para la sentencia de divorcio obtenida por ese procedimiento, regulaban sus consecuencias civiles pero no traían aparejada la pérdida del derecho previsional". Se precisó, asimismo, que "la separación basada en la petición conjunta de los cónyuges no importa por sí sola la exclusión del derecho que se cuestiona, ya que dicha exclusión impuesta por la ley de fondo sólo sería procedente si se probara en forma categórica que la separación se produjo como consecuencia de la conducta de la interesada" (confr. tercer considerando del precedente citado).

  4. ) Que, en la especie, está demostrado que el divorcio estuvo precedido por un estado de separación de hecho que se prolongó por el espacio de diecisiete años y que la ruptura se produjo por abandono del marido. También lo está que la actora carece de medios de subsistencia, pues ha probado que dependía económicamente de sus padres y que su avanzada edad, unida a la circunstancia de no haber ejercido nunca actividad remunerada alguna, determinan su incapacidad de ganancia, lo que no pudo ser desconocido por el a quo sin lesión de los derechos invocados por la apelante, que gozan de amparo constitucional (fs. 63/63 vta., 75/75 vta., 13/14 del expediente administrativo 58.579; Fallos: 314:250 y sus ci

    G. 443. XXIV.

    G., L.R. c/ Instituto de Previsión Social s/ demanda contenciosoadministrativa. tas).

  5. ) Que, en tales condiciones, no puede sostenerse que la sentencia constituya derivación razonada del derecho vigente con referencia a las circunstancias concretas de la causa; pues sobre la base de lo expuesto ut supra, no parece razonable que la existencia de reserva alimentaria -consagrada por el a quo como exigencia ineludible para alterar los efectos del divorcio reglado por el art. 67 bis de la ley 2393- pueda afectar los derechos de la apelante. Al respecto, ha establecido reiteradamente esta Corte que los jueces deben actuar con extrema cautela cuando deciden cuestiones que conducen a la denegación de prestaciones de carácter alimentario, habida cuenta de que en la interpretación de las leyes previsionales el rigor de los razonamientos lógicos deben ceder ante la necesidad de no desnaturalizar los fines que las inspiran (Fallos: 290:288; 292:367; 303:857; 306:1312).

  6. ) Que, finalmente, debe señalarse que, aun cuando se encuentre sometido a debate un tema vinculado con cuestiones de hecho y prueba y con la interpretación de normas de derecho común y público local, corresponde habilitar la instancia del art. 14 de la ley 48, si el criterio seguido por el fallo al aplicarlas conduce -en la práctica y respecto de la específica situación de autos- a un apartamiento inequívoco de su contenido y finalidad, caso en el cual resulta comprendido por la doctrina sobre arbitrariedad de sentencias.

    Por ello, se declara bien concedido el recurso extraordinario y se deja sin efecto la sentencia. Costas por su orden, atento a la naturaleza de la cuestión debatida (art. 68, párrafo 2°, del Código Procesal Civil y Comercial de la Na

    ción). N. y devuélvase al tribunal de origen a fin de que, por quien corresponda, se dicte una nueva sentencia con arreglo a la presente. JULIO S. NAZARENO (en disidencia) - EDUARDO MOLINE O'CONNOR - CARLOS S. FAYT - AUGUSTO CESAR BELLUSCIO - ANTONIO BOGGIANO (en disidencia) - GUILLER- MO A. F. LOPEZ - GUSTAVO A. BOSSERT.

    DISI

    G. 443. XXIV.

    G., L.R. c/ Instituto de Previsión Social s/ demanda contenciosoadministrativa.

    DENCIA DEL SEÑOR PRESIDENTE DOCTOR DON JULIO S.NAZARENO Y DEL SEÑOR MINISTRO DOCTOR DON ANTONIO BOGGIANO Considerando:

    Que el recurso extraordinario es inadmisible (art. 280 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación).

    Por ello, se declara improcedente el recurso extraordinario. N. y remítase. JULIO S. NAZARENO - ANTONIO BOGGIANO.